Semanario de Prensa Libre • No. 236 • 11 de Enero de 2009

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D cultura

Entre la elegancia y el recuerdo
Este colectivo teatral pretende formar conciencia de distintos problemas cotidianos.


por Julieta Sandoval
Fotos: Esbin García

Los salones del Club Guatemala eran concurridos por la alta sociedad guatemalteca. Vestidos fastuosos se movían al ritmo de las melodías que ejecutaba la orquesta. El propósito de su fundación fue crear un centro social y cultural. Abrió sus puertas el 10 de mayo de 1897.
La primera sede estuvo en la casa número uno de la 11 calle poniente (11 calle, entre 6a. y 8a. avenidas). Más tarde se trasladó a la Sexta Avenida, y luego a la 13 calle y 7a. avenida, en donde ha permanecido por casi 70 años (desde el 25 de julio de 1939). Ese inmueble fue la residencia del prócer de la Independencia José Cecilio de Valle. El diseño estuvo a cargo del arquitecto Rafael Pérez De León, quien también dirigió los trabajos del Palacio Nacional de la Cultura, el Palacio de la Policía (ahora Ministerio de Gobernación) y el antiguo edificio de Correos.
Era la época en la que gobernaba el general Jorge Ubico. La arquitectura de ese entonces se caracterizó por imitar el estilo colonial, reflejada en muchas obras públicas. La construcción del Club Guatemala no estuvo al margen de esa moda. Algunos de esos elementos notorios son los arcos, columnas y exquisitos detalles elaborados en madera fina, admirados en la baranda de la escalera principal, el techo, y en muebles —biombos, mesas y sillas—, por lo que el Instituto Nacional de Antropología e Historia lo nombró monumento nacional.
El retrato que sobresale, instalado en la parte superior de la escaleras, es el de don Pedro de Alvarado, sin firma, el cual fue restaurado, debido a que las emanaciones de vehículos lo habían oscurecido.
Desde la inauguración de sus actuales instalaciones, el salón principal fue escenario del tradicional baile de debutantes en sociedad. Un acontecimiento que se efectuaba cada año, en donde las jóvenes de clase alta acudían acompañadas de sus padres. Mucho del mobiliario fue importado de Estados Unidos y Europa, el cual aún se usa, por ejemplo, las mesas para jugar bridge, en donde los socios acostumbraban jugar cada tarde. En sus mejores tiempos, llegaron a registrarse más de 600 accionistas. La mayoría vivía en los alrededores del Club. Sin embargo, con el transcurrir del tiempo, las familias fueron fijando su residencia en las afueras de la zona 1; eso ocasionó que abandonaran sus reuniones habituales, refiere Rafael Asturias, presidente del Club desde hace 15 años. A esto se ha sumado en los últimos tiempos la falta de seguridad en los alrededores.
En la historia del Club, éste cerró sus puertas —en sus distintos edificios— por diversas causas, como consecuencia de los terremotos de 1917 y 1918. En 1920, el entonces presidente Manuel Estrada Cabrera (1898-1920) ordenó su clausura. Similar situación ocurrió durante el gobierno del general José María Orellana (1921-1926), por orden de la Policía Nacional, al suspender las garantías.
Al cumplir el centenario, en 1997, el entonces presidente Álvaro Arzú entregó a la directiva de la asociación la Orden del Quetzal en Grado de Gran Cruz. Además, a la 13 calle, entre 7a. y 8a. avenidas de la zona 1, se le denominó Calle del Club Guatemala.
Este monumento nacional es una de las joyas del Centro Histórico. Aún sus muros hacen que los visitantes queden sorprendidos gracias a su magnificencia.

Otros datos

  • Por acuerdo gubernativo del 27 de marzo de 1897, se reconoció la entidad jurídica del Club Guatemala.
  • Su primera Junta Directiva fue presidida por Salvador Herrera Luna; otros integrantes fueron Ignacio Saravia, Manuel Ayau, Ernesto Wyld y Manuel
    Vallado. Entre sus socios estuvo Carlos Herrera, ex presidente del país (1920-1921).
  • Una novedad de hace 50 años era el resbaladero gigante, formado al desplegarse una plataforma sobre las gradas del salón principal.
  • El actual presidente del Club, Rafael Asturias Fajardo, ha sido reelecto cada año desde 1994.
  • A los salones del Club Guatemala han asistido personalidades que incluyen a Jacinto Benavente, premio Nobel de Literatura (1922); Agustín Lara, Pedro Vargas y Mario Moreno, Cantinflas.
  • El 22 de agosto del 2005, el Ministerio de Cultura y Deportes lo catalogó como Punto de Identidad de la Metrópoli.
  • Los 10 salones tienen capacidad para unas mil 200 personas.
  • Para ser parte de este club puede informarse por los teléfonos 2232-2506, 2251-8021 y 2232-4750.

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