Semanario de Prensa Libre • No. 238 • 25 de Enero de 2009

Portada | Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En primera persona
   > Cartas
   > D todo un poco
   > D frente
   > D ciudad
   > D portafolio
   > D folclor
   > D fondo
   > D artesanía
   > D mundo
   > D recomendación
   > D farándula
   > D viaje
   > D Punto final

 


En primera persona

Los sueños se cumplen
Se alejaron de la rutina y encontraron una nueva pasión: viajar

Imagen

Desde hace mucho tiempo, cansados de una vida sedentaria y sin emociones, más que las satisfacciones laborales, académicas y familiares que nos unía a Gerson, Néstor, Estuardo y a mí, Boris, sentimos la necesidad de hacer algo nuevo, como pescar, salir de día de campo o escalar. Dedicarnos un espacio para nosotros, lejos de la rutina en que todo trabajador se envuelve, aunque no quiera.
Por eso un día, platicando sobre nuestras experiencias, descubrimos que los cuatro tenemos fascinación por los viajes y la naturaleza. Fue así que como a principios de marzo del año pasado planificamos la primera exploración. Muchos fueron los lugares propuestos, pero a todos nos gustó la idea de iniciar escalando un volcán. Fue así que un 16 de marzo emprendimos el viaje desde Los Amates, Izabal, municipio donde vivimos, hacia Ipala, Chiquimula, para ascender el enigmático volcán que lleva el mismo nombre del municipio y que encanta a propios y extraños, por su laguna en el cráter.
Todos estábamos a la expectativa de lo que iba a pasar; sin experiencia, emprendimos el viaje. Preguntando llegamos a las 4 de la tarde.
Arribamos a la aldea hasta donde podía llegar el vehículo, y empezó la caminata. Pronto descubrimos que llevábamos más utensilios de los necesarios, por lo que el ascenso fue una proeza; a pesar de no tener la mejor condición física, llegamos. Lo primero fue duro, pero armar la pesada tienda de campaña de Gerson (que resultó ser para 10 personas) fue un triunfo. En plena obscuridad, iluminados solo por el resplandor de la Luna, nos dieron las 9. Después de cenar y dedicarnos a observar, vimos desde un costado del cráter como en la penumbra, solo unas pequeñas lucecitas delataban el lugar donde estaban los pueblos cercanos. Al día siguiente visitamos el museo, exploramos el bosque de coníferas y caminamos por el sendero ecológico, y para no dejar pasar la oportunidad, nos dimos un baño en sus frías aguas. Fue tanto lo que aprendimos en ese viaje que desde entonces nos unió un interés más: conocer nuestro país.
Desde ese día, cada dos o tres meses emprendemos un nuevo viaje de exploración. Hemos visitado lugares bellos de
Chiquimula, Izabal, Petén y Alta Verapaz. Nuestra meta es recorrer toda Guatemala y, por qué no, hasta donde nuestros sueños nos lleven. Con nuestros trayectos hemos descubierto que Guatemala es el mejor lugar para vivir, no solo por su riqueza natural, sino por la amabilidad de su gente.
El año pasado dormimos en casas en árboles (por increíble que parezca), exploramos cavernas, nos bañamos con las aguas de un río verde-azul. Estuardo practicó buceo, pescamos, escalamos, vimos animales salvajes, entre muchas cosas más.
Somos un claro ejemplo de que querer es poder, y que solo se necesita de valor para llevar a cabo nuestros sueños.

Boris Vinicio Martínez

La vida está llena de anécdotas, unas tristes, otras alegres,
pero también hay sucesos fantásticos y heroicos. Cuéntenos la suya.
Envíela a revistad@prensalibre.com.gt o por correo a 13 calle 9-31 zona 1, 9o. piso.


   

© Copyright 2009 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com