Cultura en la taberna
El Centro Cultural de España amplió las instalaciones de su sede en Cuatro Grados Norte.

Una mujer ingresa a la nueva sala del Centro Cultural de España. Al fondo se aprecia el resto del edificio donde funciona el CCE.
por ana martínez de zárate
fotos: carlos sebastián
Pocos vestigios quedan de lo que era el restaurante Vino Vino. Pero ahora, la barra del bar sirve como mesa de exposiciones.
Ni rastro del vino ni de otras bebidas alcohólicas, solo se aprecian unas botellas de agua pura y varios papeles con anotaciones. Los expositores se preparan para hablar sobre un tema literario. Es la denominada Taberna Literaria del Centro Cultural de España (CCE). Al lado del mostrador, una gran pantalla, a disposición de los participantes. Al frente, tres filas de sillas. Esta noche asisten cerca de 20 personas, en edad universitaria en su mayoría, pero la capacidad puede alcanzar hasta 50 personas, aunque cabrían bastantes más. “Preferimos que el ambiente sea algo íntimo y no saturarlo de gente”, expresa Laura Luja, coordinadora de actividades del CCE. En el fondo hay sillones rodeados de estanterías de revistas y material de consulta de la biblioteca.
Taberna Literaria
Este espacio, que se alquiló en septiembre del año pasado, pretende ser un acogedor albergue de cultura para que ir a Cuatro Grados Norte implique algo más que salir a pasar una tarde de fiesta, y se pueda —antes o después— acercarse a este nuevo sitio para disfrutar de una charla literaria, de un concierto, observar diferentes exposiciones o leer la gran colección de revistas que tiene su biblioteca, que asciende a más de tres mil 500 ejemplares de 170 títulos.
En un futuro, incluirán más mobiliario para acondicionar mejor la Taberna Literaria, y que se pueda consultar todo el material del Centro, bebiendo algún refresco, café o té. Matxalen Díez, responsable de la Gestión Cultural del Centro, calcula que estará en pleno funcionamiento dentro de un par de meses.
Su principal función es acoger las propuestas de diferentes literatos “que quieran hablar de un tema en concreto, como por ejemplo, sobre un libro que les encante, e iniciar un debate con el público”, explica Díez. El requisito para estas charlas es mandar una carta o correo electrónico al Centro, en donde se explique la actividad que se quiera llevar al público, y, si cumple con las políticas del lugar y los trabajadores llegan al consenso, se da el espacio. El fin último del centro es “ayudar a que la gente mejore a través de utilizar la cultura como instrumento de crítica y reflexión”, explica Jorge Castrillón, el director.
Talleres
Además, tienen programados talleres para niños con edad comprendida entre 7 y 12 años, sobre los más diversos temas, que se imparten todos los sábados por la mañana, de 10 a 13 horas. En el de enero último se trató de inculcar la expresión gráfica popular sobre la diversidad cultural, y el de febrero será de música. Si hace buen tiempo, sacan mesas a la calle para que los niños estén al aire libre mientras aprenden.
En definitiva, ha nacido una Taberna donde se promueve la cultura, en una sociedad que necesita y demanda más oferta.
Historia:
- El Instituto Guatemalteco de Cultura Hispánica, con sus casi 50 años de funcionamiento en el país, proporcionó la base sobre la que se monta el actual Centro Cultural de España (CCE), que existe desde el 2003.
- El director actual es Jorge Castrillón, quien lleva dos años en este puesto.
- Su programación se centra en las siguientes áreas: formación especializada para un público contemporáneo, descentralizar la cultura para romper el monopolio que tiene la capital y fomentar la creación de redes sociales que animen la participación ciudadana, en contra del modelo individualista.
- Durante el 2008, efectuaron 339 actividades en sus instalaciones con un público de casi 27 mil 120 personas. Dentro del programa de descentralización se llevó a cabo 16 eventos en los departamentos (Quetzaltenango y Sololá), en donde se presentaron dos mil 463 personas.
- Página: www.centroculturalespana.com.gt
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