Semanario de Prensa Libre • No. 240 • 08 de Febrero de 2009

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D viaje

Moscú:
decadente por fuera, lujosa por dentro


Marrot Royal Aurora

Redacción revista d

Esta capital, como muchas otras, no retrata al país completo, pero solo como dato se debe reseñar que se la conoce como Todas las Rusias.

En el ojo del ciclón económico, la urbe no hace sino crecer: las construcciones proliferan, los embotellamientos de autos nunca se acaban y los “nuevos rusos” son los ciudadanos con mayor poder adquisitivo del planeta. Los centros comerciales, las tiendas de lujo y los restaurantes más chic aparecen y se multiplican.
Moscú se ha convertido en poco tiempo en la metrópoli más cara del mundo, voraz de modernidad; su apetito por instalarse en la cima de la vanguardia es insaciable, aunque conserva ese toque de excéntrica opulencia y un aire de nostálgica decadencia.
Los moscovitas tienen el dinero y las ganas de invertir, de tener los clubes más espectaculares del planeta, los restaurantes más sibaritas y los hoteles más acogedores, además, adoran hablar inglés, por lo que empezar a comunicarse no resulta tan difícil como cabría esperar.
La ciudad más importante de Rusia, además de San Petersburgo, es hoy Moscú, una de las capitales indiscutibles del lujo, el derroche y la ostentación. Las cadenas hoteleras más exquisitas se pelean por hacerse con los edificios señoriales de la época imperial para derrochar en excesos. Los centros comerciales recuerdan a palacios versallescos, y restaurantes de todas las nacionalidades tientan a los oligarcas con exquisiteces de todos los rincones.

Buen comer

Le contamos las direcciones, planes y lugares que no se puede perder. A muchos les sorprenderá saber que en Moscú es posible comer unos de los mejores sushi y sashimi del mundo, o degustar caviar de primera. El mejor lugar para comerlo: el club Justo, que además es un club fantástico. Se encuentra en Bolshoy Tolmachyevsky Pereulok, 9. (www.justo.ru).
Si prefiere la cocina tradicional, el abanico es infinito: El Club Restaurant of the House of Writers, en la calle Ulitsa Povarskaya 50, es extraordinario. Allí la decoración es maravillosa, obra de los condes Alsoulfiev, cuyos retratos se desperdigan por todos lados.
El lugar de la élite de la literatura rusa, junto con el Café Pushkin —en Tverskoy Bulvar, 26A—, sirve cocina tradicional de calidad a altos precios, unos US$116 por persona. En el Bosco Café, frente a la tumba de Lenin, en la calle Red Square, 3, también podrá degustar comida típica rusa a un precio más asequible.
Si le encantaría probar las delicatessen rusas, pero no se atreve, no pasa nada, pues en el Club Restaurant of The House if Writers sirven también comida italiana.
Sorprende que en la capital rusa la cocina italiana esté muy valorada. Son muchos los restaurantes de lujo donde la sirven: en Cantinetta Antinori (Denezhny Pereulok, 20), Mario (Ulitsa Klimashkina, 17), Palazzo Ducale (Tverskoy Boulevard, 3/1) o Peperoni (Petrovka, 17), más vanguardista que los anteriores, sirven comida italiana de cinco tenedores sin sacrificar el ambiente.
La gastronomía francesa tiene mucha solera en Moscú: Carré Blanc, en Ulitsa Seleznyovskaya, 19/2, es el que goza de más prestigio. La Maison Café, con una decoración más moderna a cargo del estudio de diseño de Anna Domini, es más económico que el anterior. Dentro, la única iluminación la conforman las velas, por lo que el lugar se presta fácilmente al romance.
Todo lo francés está en Rusia muy valorado, desde los grandes duques de la época imperial a los grandes oligarcas del presente, todos han sentido gran admiración por el país del champagne, al que emulan en sus modales.

Alojamiento

En Moscú hay hoteles para todos los gustos. Desde el Marriott Royal Aurora, en Petrovka Street, famoso por encontrarse a pocos minutos a pie del Teatro Bolshoi, que es moderno, lujoso y uno de los más caros de la ciudad (unos US$1 mil por noche, en una habitación normal), hasta hoteles hight tech, como el Golden Apple (Malaya Dmitrovka, 11). Para los que prefieran revivir el ambiente de las zarinas y grandes duquesas, el Hotel Meridien, en Ulitsa Mokhovaya, 15/1, es sin lugar a dudas, su hotel perfecto.
Así las cosas, comida de Uzbekistán, Azerbaiján, Georgia, o Libanesa, asiática, o una fusión, así como hoteles cinco estrellas, todo está incluido en el lujoso resurgimiento de Moscú.



La metrópoli guarda el encanto de antaño.

Para visitar

  • No deje de pasar por la prestigiosa y lujosa firma francesa Hediard, que tiene sucursal en la calle Sadovaya Kudrinskaya, 7, donde encontrará delicias como el jamón dulce francés, chocolates y toda suerte de caprichos gourmet. Allí también se puede comer o tomar un café.
  • Los centros comerciales de lujo por excelencia son los Petrovski Pasages, en Ulitska Petrovka.
  • La zona de Pasage Tretyakovsky (Ulitsa Bolchaya Ordinka, 23), recientemente remodelada, es otra de las citas imprescindibles de la ciudad, en cuanto a comercio de alto nivel se refiere.
  • Si prefiere moda rusa, Le Form es la boutique idónea para ello, con ropa de diseñadores locales (Ulitsa Povarskaya, 35/28).

   

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