Semanario de Prensa Libre • No. 241 • 15 de Febrero de 2009

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D mundo

Los hombres azules
Todavía existe el pueblo tuareg, que habita en el Sahara y que se caracteriza por ser una sociedad nómada y matriarcal.


Así son los mercados de los tuaregs. A la derecha, chozas de herrero, para la estación fría.


por ana Martínez de zárate
fotos: ARCHIVO

La imagen de un jinete, a camello, cubierto con un velo azul o negro, a galope por el desierto y que vive de forma nómada, está casi en extinción. No es una película. Así son los tuaregs, y así se les llama: los hombres del velo o los hombres azules, ya que, principalmente, es de este color su velo. O, mejor dicho, así eran, ya que ahora la mayoría se ha asentado en ciudades cercanas al Sáhara, de donde son originarios, y que abarca Libia, Argelia, Malí, Níger y Burkina Faso.
Han cambiado una vida nómada, libre y sin fronteras, por la seguridad de un trabajo estable y una casa con todas sus comodidades. Y es que los tiempos han cambiado, aunque no para todos, porque todavía existen pequeñas colonias que viven como antes.
“Es como volver 500 años atrás”, expresa un guía turístico belga para el especial de la radio BBC titulado Los últimos nómadas. Él es el encargado de organizar los paquetes denominados “experiencia del desierto”, en la que se incluyen recorridos por este hábitat con paisajes preciosos, pero donde lo que más sorprende es observar cómo vive esta sociedad ancestral, que provoca una sensación que “no se puede explicar, hay que vivirla”, precisa.
“Solo el 3 por ciento del total de la población de Argelia es tuareg y sigue viviendo como lo hacían hace siglos”, explica uno de ellos, llamado Mohamed, testimonio recogido para el programa de la BBC. Por otra parte, Mohamed también asegura que, a pesar de que la mayoría se ha asentado en ciudades, donde viven bien, con televisiones e Internet, no habían perdido su cultura ni su idioma ni vestuario típico. De hecho, añade: “Seguimos yendo al desierto con nuestros camellos”.

Vida dura

Alberto Salsa, antropólogo italiano, experto en tribus nómadas del desierto, refiere, sin embargo, que “todavía hay varios nómadas porque, como ellos mismos dicen, se puede cruzar el desierto, pero no vivir en él, y es por eso que están siempre en movimiento”.
Llevan una vida dura, con una temperatura que oscila entre 10 y 58 grados centígrados. Pero, como los camellos, “han aprendido a adaptarse al medio. Apenas beben durante todo el día, ya que, debido al calor, se pierden líquidos. Por la noche comen de forma copiosa y beben grandes cantidades de agua, para acumular energía para el día siguiente”, especifica Salsa.

Pastores

Las dos prioridades de los nómadas son el pasto y el agua. “Pero, a diferencia de nosotros, para ellos es el pasto el elemento definitorio antes que el agua. Nunca viven cerca del agua, puesto que su territorio se encuentra entre dos puntos que forman una especie de elipse, donde sus animales están libres consumiendo el pasto que, una vez que se acaba, se mueven a otra zona con hierba, y así sucesivamente”, añade el antropólogo.

Mujer

Este pueblo se caracteriza por tener una de las pocas sociedades matriarcales que existen en el mundo. Es también de los pocos donde quienes portan el velo son solo los hombres. Allí, la mujer siempre ha gozado de autoridad y prestigio. Según el catálogo Tuareg: los nómadas del desierto, de Alberto Costa y François Borel, la mujer es la que impone el orden en el campamento, ya que el hombre permanece ausente por varios días acompañando al ganado, y además, como normalmente es más instruida que su marido, participa en los consejos familiares y es consultada en lo referente a todos los asuntos de la tribu. Por otra parte, si una mujer se considera ofendida o maltratada por su marido, tiene derecho a divorciarse de él y a expulsarlo de su tienda. Además, la familia del hombre debe devolver la dote de la novia.

Actualidad

Desde que los países donde se instalaban adquirieron la independencia de Francia —contra el que lucharon y que, a pesar de que perdieron, les valió para ser conocidos como grandes guerreros, debido a la dureza con la que respondieron— son una pequeña minoría en cada nación, lo cual dificulta la permanencia de su propia cultura y tradiciones. En algunas ocasiones han protagonizado rebeliones con escasos resultados, en las que han mostrado su intención de seguir peleando por la conservación de una cultura ancestral.

  • El significado de la palabra tuareg tiene varias teorías. Para el escritor Alberto Vázquez-Figueroa no tiene ninguno específico. Para el diario Clarín es “gente libre”, palabra que fue utilizada por los franceses como “abandonado por los dioses”.
  • Los tuaregs hablan el tamahaq, una lengua bereber.
  • Poseen su propia escritura, el tifinagh.
  • Su religión es el islam. Se cree que fueron cristianos en la época de los romanos.
  • Se calcula que existen alrededor de 500 mil tuaregs.
  • Fuente: Enciclopedia Encart

 


   

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