Organizarse para mejorar
Familias que con capacitación y trabajo han logrado modificar su calidad de vida.
por julieta sandoval
Fotos: Carlos sebastián

Esta es una de las escuelas para educación secundaria, construida por Comkades.
Tres décadas atrás un grupo de agricultores se unió para cambiar formas de producción, construir mejores viviendas y conseguir servicios básicos como agua y energía eléctrica, esto traería como consecuencia un cambio de vida en sus comunidades.
Uno de ellos es Tomás Chocoj, quien desde los 9 años trabajó en la Costa Sur en el corte de caña, después de 25 años regresó de forma definitiva a su natal San Martín Jilotepeque, Chimaltenango. Con otros pobladores acudieron al Instituto de Ciencia y Tecnología Agrícolas (ICTA), del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación, y al Instituto Técnico de Capacitación y Productividad. Aprendieron a optimizar el agua, formas de cultivo y reforestar. Así formaron la Coordinadora de Organizaciones Maya-Kaqchikel para el Desarrollo Equitativo y Sostenible (Comkades). Poco a poco se fueron uniendo más personas, y de los 13 que empezaron, ahora son 450 familias.
A trabajar
Con el terremoto en febrero de 1976, San Martín Jilotepeque fue uno de los municipios del país más afectados, al derrumbarse casi todas las edificaciones, “no quedó nada de pie”, recuerdan. Los inmuebles fueron reconstruidos, pero utilizaron en muchos casos caña, ya que el block era costoso y el adobe, peligroso.
Aunque les ha tomado tiempo, no se han quedado con los brazos cruzados, cuenta Bartolomé Chocoj, presidente de Comkades. Han buscado ayuda en el extranjero, para financiar sus proyectos, como la fabricación de casas con materiales más seguros.
En el último bloque de viviendas que construyeron, eran 67 las proyectadas, pero hicieron una más, al haberles sobrado material, fue otorgada a la familia Álvarez (de seis integrantes), que a pesar de no pertenecer a la coordinadora, fue beneficiada ya que sufren de una enfermedad que les dificulta trabajar.
“Cosecha de agua de lluvia”, denominan a otro programa. Éste consiste en construir cisternas en las propiedades para guardar el agua de la lluvia para el verano. “Ésta nos dura de cuatro a seis meses”, explica Félix Pirir, de la organización.
También han convertido 60 manzanas de tierra en pequeñas granjas, donde los miembros de la coordinadora deben trabajar; allí siembran hortalizas y cítricos. Con estas prácticas tratan de incidir en la seguridad alimentaria de la comunidad, al proveer comestibles nutritivos y variados, para que la dieta no sea sólo a base de granos.
Un recorrido difícil
El camino no ha sido fácil para esas personas. Durante más de 30 años que llevan trabajando para mejorar su forma de vida, han tenido que librar varias batallas, una de las más difíciles se libró durante el período del conflicto armado interno, cuando organizarse no solo era mal visto por las autoridades, sino considerado un delito que debía castigarse.
“Se nos confundía con guerrilleros, razón por la que muchos compañeros fueron perseguidos y asesinados”, recuerda Marcial Martín, quien permaneció lejos de su casa por varios años, pues temía por su vida. Los que se quedaron en las comunidades fueron obligados a convertirse en patrulleros de Autodefensa Civil, durante unos 10 años.
De aquellos hombres que empezaron a organizarse en los años de 1970, a fin de encontrar algo distinto, algunos ya murieron, pero otros pueden contar sus experiencias, y como dice don Tomás: “Lo mejor es que nuestros hijos estudiaron y son profesionales”.
Los habitantes de San Martín Jilotepeque no creen en la ayuda asistencial sino el trabajo que llevan a cabo con sus manos. “No queremos regalos, sino que nos enseñen a hacer las cosas”, aseguran.
- Han apoyado proyectos de energía eléctrica en varios lugares de San Martín Jilotepeque, Chimaltenango.
- Reforestación: un programa en donde se enseña a los pobladores la importancia del ambiente. La mayoría de árboles sembrados es pino; los usan para construir casas.
- La edificación de viviendas se ha dado dependiendo de la obtención de recursos. En la primera fase fueron 96, después 87, y por último 68.
- Planean competir con turismo comunitario incluyendo los municipios de San Juan Comalapa, Tecpán Guatemala, San José Poaquil y San Pedro Chuarrancho.
- Reciben ayuda del Gobierno de Aragón y de varios ayuntamientos de la comunidad autónoma de Aragón, España, la Agencia Sueca para la Cooperación, Miel-Maya de Bélgica y el trabajo voluntario de los socios.
- www.comkades.com. comkadessc@gmail.com
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