Logomorfosis
Los logotipos también cambian con el tiempo.

por roberto villalobos
ilustración: mynor álvarez
Hay marcas que quedan en la mente por mucho tiempo, y uno de los factores principales para lograrlo es que su logotipo tenga un diseño atractivo, simple y con características únicas.
Un logotipo es fundamental para la identidad de una empresa, persona o producto. Incluso, en la antigüedad, artesanos que moldeaban el barro o el cristal, así como los fabricantes de espadas y objetos de hierro, utilizaban sus marcas (en este caso firmas) para señalar su autoría.
Hoy son varias las marcas que se han posicionado por sus logotipos, tal es el caso de Coca Cola, con su estilizada letra curvilínea —que data de 1886— que por lo regular está impresa en blanco sobre un fondo rojo. Este tipo de símbolos está dentro de los denominados letragramas o grafotipos.
Hay otros que solo usan una imagen que por su continuo empleo y efectiva publicidad se asocian de forma directa con el nombre de la marca: la firma estadounidense Nike solo usa un trazo con forma de gancho para identificarse, el cual sugiere movimiento. “No me gusta”, dijo Phil Knight, el fundador de la compañía, cuando vio el logotipo, quien lo aceptó porque debía cumplir con plazos de entrega.
Por razones de posicionamiento, y para actualizar y “refrescar” las marcas, se modifican los diseños. Adidas, la compañía de artículos deportivos fundada por Adolf Adi Dassler, por muchos años estuvo representada por una especie de flor de tres pétalos, que simbolizaba el espíritu olímpico, unido a las tres placas continentales y a la historia de la marca. Su diseño cambió en 1996 y se adoptaron tres barras inclinadas hacia la izquierda, para dar un toque de modernidad.
Otro caso significativo es el de la compañía de computadoras Apple, la cual, por su nombre en inglés, tiene una manzana para representarla. Se puso la pequeña mordida a la fruta para simbolizar el concepto de seducción hacia los clientes y al mercado en general. Al principio la manzana era monocromática, y después llegó a tener seis colores. Fue una referencia a la historia de la Biblia sobre Adán y Eva, en que la manzana representaba el fruto del árbol de la sabiduría. En la actualidad, su forma se ha mantenido, mas no sus colores.
McDonald’s también es un ejemplo. La cadena de hamburguesas más grande del mundo es famosa por sus arcos dorados; fueron creados por Jim Schindler en 1962. Hoy sus arcos, junto a los logotipos de Nike y Coca Cola, han sido asociados como símbolos del capitalismo y de la globalización.
En Guatemala también hay ejemplos, como el de Pollo Campero. Su antiguo logotipo aparecía con un pollo con sombrero, y debajo el nombre del restaurante con letras amarillas casi “cuadradas”, pero diferentes a todas las demás, con un contorno café. El fondo siempre ha sido anaranjado, que, según la teoría del color, se asocia con el apetito. La imagen cambió, pero mantiene sus características originales.
Otra empresa guatemalteca es cerveza Gallo, que en su logo, a finales del siglo XIX, aparecía con un gallo completo y luego se modificó: ahora solo es la cabeza del ave. Su cabeza y cresta de color negro, con solo verlas, se relacionan de inmediato a la cerveza más conocida del país. |