Semanario de Prensa Libre • No. 243 • 1 de Marzo de 2009

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En tercera persona

Bocadillo taiwanés
Lucía Chang vende chi tan kao, una delicia propia de Taiwán.

Imagen
Foto Prensa Libre: Carlos Sebastián

Al llegar a la esquina donde converge la Sexta Avenida y la 14 calle de la zona 1, se siente un agradable olor que despierta el apetito. Esta inesperada sorpresa que percibe el sentido del olfato provoca que los paseantes comiencen a buscar en dónde se origina.

La curiosidad se despeja cuando se observa en la esquina a Lucía Chang, de Taiwán, quien cocina al aire libre unas galletas dulces que en su país se conocen como chi tan kao.

Aunque lleva 13 años radicada en el país, aún se le dificulta la comunicación en español; sin embargo, cuando no entiende sonríe y le pide a Olga Patricia Casiá, una joven chapina que contrató para que la saque de apuros en la producción, que haga de traductora. “A mí me entiende un poco, y yo a ella”, asegura la guatemalteca. Con su poco español, Chang dice que vino al país porque a su esposo le encantó el clima.
Hace unos meses se escuchaba la voz de esta oriental ofreciendo sus platillos, ahora es menos frecuente, ya que la clientela ha aumentado. Entre risas, Lucía se enorgullece de su producto. “Es natural y saludable, porque está hecho de harina, huevo, aceite y azúcar”, explica Chang, quien durante dos años tuvo su venta en la 18 calle, zona 1, y en el actual lugar lleva siete meses.
Como buena comerciante, el precio de sus galletas, que tienen formas de animales, varía de acuerdo con la cantidad que compre el cliente. Dos chi tan kao, por ejemplo, cuestan Q1, mientras que una docena Q5. Estas delicias, según Lucía, solo se pueden adquirir en tres puntos: Quetzaltenango, San José Pinula y en su puesto. Cuando se le pregunta dónde aprendió a hacer las galletas responde que fue con su compatriota que vende en Xela, pero entonces era solo para su familia, después se dio cuenta de que podía ser un negocio.

(FMM)

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