Pahulá o Paxulá
San Cristóbal Totonicapán, un lugar de ensueño que invita a recorrer sus estrechas calles y su bello templo católico.

por Francisco Mauricio Martínez
Fotos: Carlos Sebastián
Sus angostas calles que rememoran los trazos de las ciudades fundadas por españoles y que se construyeron a partir del siglo XVI, hacen de San Cristóbal Totonicapán el sitio ideal para disfrutar de un paseo a pie y adentrarse en un laberinto que siempre conducirá al hermoso templo católico ornamentado con retablos de los siglos XVII y XVIII. A este ambiente se debe agregar el aire fresco y frío, matutino y vespertino, propio de los pueblos del altiplano.
Sus casas construidas con adobe y techos de teja aún dejan ver entre la maraña de construcciones modernas de concreto. Este paisaje invita al turista a posar en cualquier callejuela y tomar una fotografía para el recuerdo. Este panorama campirano contrasta con la suntuosidad del templo y su convento, que semejan eternos guardianes del pueblo y evocan la ciudad de Antigua Guatemala.
Aunque se puede visitar en cualquier época del año, hay dos fechas propicias para hacerlo y observar sus artesanías en madera y tejidos. La primera es durante la Semana Santa, ya que un grupo de vecinos escenifica la Pasión de Cristo, y la segunda es la feria patronal que se celebra el 30 de julio en honor a San Cristóbal.
Templo con historia
La construcción que más llama la atención es la iglesia católica, la cual data de la época colonial. Según datos del presbítero y doctor Bruno R. Frisón, párroco de San Cristóbal Totonicapán hasta 1986 (quien llevó a cabo una investigación en el Archivo General de la Nación de los vestigios que quedaron de la anterior iglesia), ésta medía en su interior 25 metros de largo, 11 de ancho, y 8.10 metros de alto. Fue construida con muros gruesos de adobe, piedra y ladrillos.
Se supone que ese primer templo fue edificado a finales del siglo XVI, y no se sabe con certeza el motivo por el cual se decidió levantar el segundo, aunque se cree que fue por movimientos sísmicos que lo deterioraron. El segundo templo parroquial fue terminado en 1711, contiguo al primero, con la intención evidente de recoger sus antiguos retablos y utilizar parte de sus paredes.
Pahulá o Paxulá
San Cristóbal, como se le conoce en la región, pertenece al departamento de Totonicapán y se encuentra a escasos metros de lugar llamado Cuatro Caminos (189 km de la carretera Interamericana), punto en el que convergen las vías que conducen a Huehuetenango, Totonicapán, Quetzaltenango y Sololá. Su origen es muy antiguo, lo cual se evidencia en los objetos de cerámica, ídolos artísticos de alto y bajo relieve y piedras preciosas perfectamente talladas, que se encontraron en el pueblo y sus alrededores.
Durante la época Precolombina se le conocía como Pahulá, que según la etimología k´iché significa: catarata. Domingo de Fuentes y Guzmán, en su libro Recordación Florida, escrito a finales del siglo XVII, refiere que este poblado se conocía con el nombre de San Cristóbal Pahulá, al que, siguiendo la tradición y costumbre española, se antepuso el del santo bajo cuya advocación estaba el poblado.
Otras formas de escribir este nombre son San Cristóbal Paxulá o Pachulá, que en todo caso tienen un significado similar al primero. Posiblemente provienen de las voces k´ichés pa, locativo; hul o jul, hoyo; y há o já, agua o río, lo cual se puede interpretar como en “lugar de la catarata”.
El religioso Francisco de Suaza hizo una descripción de los conventos franciscanos, por solicitud del obispo de Guatemala, la cual fechó el 8 de junio de 1689, y que también firmó el fraile Francisco Vásquez, como secretario. En la misma, según relata el Diccionario Geográfico Nacional de Guatemala, del Instituto Geográfico Nacional llama al poblado San Cristóbal Totonicapa y a la cabecera departamental, San Miguel Totonicapa, nombre que mantuvo hasta 1825, cuando fue declarado solo como Totonicapán.

Perfil
- El municipio de San Cristóbal Totonicapán está situado en la parte sur del departamento de Totonicapán, en la región VII o suroccidental, a 13 kilómetros de la cabecera departamental.
- Limita al norte con el municipio de San Francisco El Alto; al sur, con los municipios de Salcajá (Quetzaltenango) y San Andrés Xecul (Totonicapán); al este, con el municipio de Totonicapán, y al oeste, con San Andrés Xecul.
- Su extensión territorial es de 36 kilómetros cuadrados y se encuentra a la altura de dos mil 330 metros sobre el nivel del mar.
- El municipio está formado por seis aldeas y siete caseríos. Las aldeas son: Nueva Candelaria, Pacanac, Patachaj, San Ramón, Xecanchavox y Xesuc.
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