Decisión 2007 No. 25 - Guatemala, martes 30 de octubre de 2007
Tribuna
Dimes y diretes
¿Malos presagios?

Desde que el hombre de la mano dura aflojó el puño y junto a sus asesores decidieron no participar en ningún foro, lograron algo más, quizás inesperado para ellos: que la población empezara a comentar que “se había rajado”. Pero si de malos augurios se trata, no podía ser peor que una avioneta con propaganda de los patriotas se fuera a estrellar precisamente contra La Esperanza.

Ataques
Cual dardo envenenado
Treinta segundos bastaron para que don Cayo se metiera de lleno a la campaña. En el único foro en que se vio a los vicepresidenciables, Rafael Espada le señaló que aquello que ofrecía parecía haberlo leído del plan de la UNE. A eso se debe que ahora el vice del PP ande repartiendo a diestra y siniestra mensajes de mano dura.

TECNOLOGÍA
Cómo se apaga esto

Las instrucciones fueron claras durante el foro de la semana recién pasada, donde participó Álvaro Colom con directores de medios de comunicación y la Asociación de Gerentes: al público, favor apagar sus celulares, ni siquiera en vibrador, para evitar interferencias. Pero Francisco Bianchi, que apoya a la UNE, tuvo que pelear unos minutos con la tecnología. Su móvil era tan, pero tan moderno no podía apagarlo. “Vos, ¿cómo se apaga esto?”, le decía a su interlocutor.

Río revuelto
¿Quiénes fueron los mayores transgresores de la Ley Electoral y a quién beneficiaron?

 

 

 

 

ENCUENTRO
Los niños y los ebrios
El presidenciable del Partido Patriota, Otto Pérez, saludó efusivo a un sujeto en el Mercado Central capitalino, la semana recién pasada, durante un recorrido.
El ciudadano andaba pasadito de tragos, y espontáneamente dijo al candidato: “El que va a ganar es Colom”. La diputada Roxana Baldetti, inseparable del general, justificó: “Es que él agarró con mano dura el trago, por eso está desvariando”.

CAMBIOS
¿Con los días contados?
Con un eventual gobierno de la Unidad Nacional de la Esperanza, uno de los que encabezaría la lista de prescindibles sería el actual Fiscal General Juan Luis Florido, pues según Álvaro Colom, su lucha contra el delito ha dejado mucho qué desear.