Decisión 2007 No. 25 - Guatemala, martes 30 de octubre de 2007
Tribuna
Opinión
Misión cumplida
Gonzalo Marroquín
Director editorial

Hoy llevamos a nuestros lectores la entrega número 25 del suplemento político Tribuna (versión 2007), que cada cuatro años editamos para transmitir la mayor cantidad posible de información, con el fin de contribuir a que el electorado pueda tomar una mejor decisión al momento de votar.

Tribuna nació en la campaña electoral de 1999, y desde entonces se ha convertido en parte de la cobertura política que Prensa Libre lleva a cabo para sus lectores, con el fin de tener un espacio en el que se puedan ofrecer análisis más profundos sobre los candidatos y sus propuestas.

Este es el único suplemento de los muchos que edita este diario en el que no hay espacios comerciales, es decir, que no se acepta publicidad pagada, con el fin de demostrar nuestra imparcialidad y profesionalidad.

Con el número 25 de la tercera época damos por cerrado un nuevo capítulo de Tribuna, al mismo tiempo que realizamos un autoanálisis y concluimos que hemos cumplido con las metas que nos hemos impuesto, si bien reconocemos que, como todo proyecto de esta naturaleza, es sujeto de mejoras, que seguramente lograremos en el próximo proceso electoral, en el año 2011.

En enero de este año, concretamos la planificación de la cobertura del proceso electoral y, a pocos días de que el mismo concluya, vemos que se ha cumplido con la totalidad de proyectos.
A continuación, los proyectos programados y ejecutados durante los últimos meses:
1.- Publicación de La Encuesta (serán 10 finalmente).
2.- Realización de la Feria Política para jóvenes, con la participación de la mayoría de candidatos presidenciales.
3.- Publicación semanal del suplemento Tribuna.
4.- Amplia cobertura informativa de la campaña electoral.
5.- Serie de foros Perspectiva, con cuatro de las más importantes universidades del país.
5.- Participación en los debates presidenciales.
6.- Desayunos y entrevistas con todos los candidatos presidenciales y sus equipos de trabajo.

Diferentes monitoreos sobre publicaciones políticas muestran que Prensa Libre ha sido, por mucho, el diario que más noticias ha publicado sobre las actividades de campaña electoral.
Las críticas no faltaron, como suele ocurrir cada cuatro años. El proyecto más controversial fue el de La Encuesta, principalmente, luego de que los estudios de opinión nuestros y de otros medios fueron poco acertados con el resultado de la votación.

De parte nuestra, siempre hemos trabajado con la conciencia tranquila. A principios de la campaña anunciamos oficialmente en un editorial que Prensa Libre no apoya a ningún candidato ni tiene rechazo particular contra alguno de ellos.

Los candidatos chicos mostraron siempre disgusto por los espacios que se les brindaban en la cobertura, pero siempre se aplicó el criterio estrictamente periodístico, es decir, se tomó en cuenta la importancia real de cada uno de ellos. Los hechos confirmaron que la mayoría no tenía ninguna posibilidad en las elecciones.

Queda para el debate si nuestro sistema exageradamente multipartidista es bueno o malo. En la práctica, sabemos que en la diversidad de opciones se puede enriquecer una democracia, pero también está comprobado que demasiadas de éstas terminan por crear confusión y hasta frustración contra el sistema.

Nosotros no podemos decir que todo lo que hemos hecho haya sido perfecto. De ninguna manera. De lo que sí pueden estar seguros nuestros lectores es que jamás hemos hecho nada con doble intención o con el fin de favorecer a alguno de los contendientes.

Nuestro compromiso es, en primer lugar, con Dios y Guatemala; luego, con nuestra comunidad y los lectores. Con nadie más. Esto nos permite estar próximos a decir: ¡Misión cumplida! Por ahora, cerramos Tribuna, pero seguiremos informando.

Verdaderos |espantos

En serio y en broma
Aquiles Pinto Flores
Periodista

1.- Se sabe que al candidato Pérez Molina le hicieron un examen médico general, y dio como resultado que todos sus órganos están saludables, aunque el médico le dijo que podría padecer de “Colom irritable”.

2.- Se espera que al vicepresidenciable del Patriota no le hayan pintado un Castillo en el aire.

3.- En la segunda vuelta, gane quien gane, necesitará de la Gana, aunque no tenga ganas.

4.- El candidato perdedor de la segunda vuelta deberá aprender la perseverancia de los ciclistas, quienes ya van por la vuelta número 50.

5.- Algunos creen que los encuestadores sufren de daltonismo, pues afirman que el verde se ha vuelto anaranjado.

6.- Al candidato que gane le sobrarán los millones, pero no de quetzales, sino de peticiones.

7.- El candidato Colom se armó de Espada para defenderse, pero cierta vez le resultó Espada de doble filo, al extremo de que un columnista le dijo: “No me defiendas, compadre”, y es que hubo un momento en que parecía que el candidato vicepresidencial de la UNE arremetía en contra del “monumento a Colom”.

8.- El candidato Pérez se preocupa de llegar a padecer del corazón, pues a pesar de ser militar, teme que lo operen con Espada.

9.- Alguien oyó cuando Pérez Molina le dijo a Colom: “Si gano, te invitaré a un refresco de naranja”. Y Colom contestó: “Si gano, te invitaré a un cebichón Pérez”.

l0.- Se comenta que, en el Congreso, un diputado de los antiguos le dijo a uno de los nuevos: “Las horas que a tu día le hacían falta, aquí te van a sobrar”.

El reto de romper el embrujo de la segunda vuelta
Francisco Martínez
Periodista Prensa Libre

Este domingo concluirá el sexto proceso electoral de la nueva era democrática, la cual se inició en 1985. Este período comenzó con la novedad de que si ninguno de los candidatos obtenía más del 50 por ciento de los votos, debía realizarse una segunda vuelta.

Uno de los objetivos primigenios de este suceso constitucional era otorgar al gobernante un mandato fuerte. En otras palabras, el mensaje era: pongámonos de acuerdo para elegir nuestro presidente entre las dos opciones más sólidas.

Sin embargo, 22 años después, ninguno de los aspirantes que ha llegado a disputar la segunda vuelta puede jactarse de haber despertado el interés de la población y aumentar, o al menos igualar, el número de asistentes de la primera jornada. Este es uno de los grandes embrujos, que tanto Otto Pérez Molina como Álvaro Colom están llamados a romper.

La historia muestra claramente la apatía de las personas para asistir a votar en la segunda vuelta. El evento que despertó mayor interés, en esta reapertura democrática fue el que le otorgó, en 1985, la presidencia a Vinicio Cerezo Arévalo, de la desaparecida Democracia Cristiana Guatemalteca.

En esa oportunidad, el abstencionismo durante la primera ronda fue de 31 por ciento, mientras que en la segunda fue de 35, es decir, una diferencia de 4 por ciento.

En los procesos de 1990, 1995, 1999 y 2003, la cantidad de votantes que ya no asistió a la segunda vuelta fue de más del 10 por ciento con relación a la primera. La mayor diferencia se registró en las elecciones de 1999, ya que en la primera jornada el abstencionismo fue de 47 por ciento, mientras que en la segunda fue de 60, lo cual marcó una diferencia de 13 por ciento.

No se necesita ser un gurú de la política para prever que en esta oportunidad, este hechizo pueda ser distinto, ya que tanto Colom como Pérez Molina han contribuido con mucho afán para que éste siga creciendo. La escasez de sustancia, tanto en sus campañas publicitarias como en los foros y mitines, así como los ataques irrespetuosos y las campañas negras, han aumentado el desencanto entre la población.

Resultaría una utopía encontrar un ciudadano que, habiendo votado en la primera vuelta por un candidato que no logró colarse a la segunda, esté decidido a emitir su sufragio porque la propuesta política de Colom y Pérez Molina lo haya convencido.

Lo único que les queda a estos electores, para no entrar en un conflicto interno es votar “por el menos malo”.
Queda, entonces, para este domingo ver si los alegatos de ambos contendientes despertaron el entusiasmo y civismo de los ciudadanos y logran igualar o reducir el abstencionismo de la primera vuelta, que fue de 39.37.