Decisión 2007 No. 1 - Guatemala, martes 8 de mayo de 2007
Tribuna
Tema central
Mercado de promesas
En Guatemala no existen partidos políticos institucionalizados, y por eso las ofertas electorales intentan llegar al votante mediante la emotividad. A causa de ello, debe meditar su decisión y elegir entre la oferta que más le convenga.

Por Claudia Méndez V.
y Luisa F. Rodríguez

Dentro de escasos tres meses y medio tendrá lugar la cita con las urnas y, como si se tratara de un mercado, los partidos políticos que participarán en la contienda electoral no pierden un minuto en promocionar a sus candidatos como productos de consumo que ofrecen bienestar al electorado, de una y mil maneras.

Ofrecimientos van y vienen. Algunos aspirantes a la Presidencia invocan a la emotividad de los ciudadanos, hablando de esperanza, fe y confianza, mientras que otros apelan a la fuerza, con tal de vender una imagen enérgica y dominante, capaz de vencer el mal, con tan sólo un movimiento.

De mitin en mitin, asambleas, giras y anuncios publicitarios, Prensa Libre dispuso indagar sobre las ofertas por las cuales los ciudadanos habrán de decidirse y qué hay detrás de cada combo electoral.

Seguridad, empleo, educación, salud, desarrollo rural, apoyo a las mujeres, créditos de palabra, institutos por cooperativas, combate de la pobreza, transparencia y honestidad aparecen en el menú que los candidatos ofrecen a la ciudadanía a cambio de su voto.

Mensaje diferente

A diferencia de hace cuatro años, Álvaro Colom, candidato de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), dio a su discurso un giro de 180 grados para el proceso electoral de este año.
En 2002, intentó ganar la contienda con mensajes de enfrentamiento; ahora trata de explicar cómo, con lo que él llama “mi administración”, se puede alcanzar el desarrollo económico y social del país y el fortalecimiento del estado de Derecho.

Colom centra sus promesas en solidaridad, gobernabilidad, productividad y regionalidad, que incluye la construcción de institutos básicos por cooperativa, capital para la organización comunitaria, mejora en recaudación de impuestos y una estrategia que haga que en los primeros cinco meses se perciba seguridad en las áreas rojas del país, y en ocho meses haya seguridad.

José Carlos Marroquín, director de estrategia de la UNE, asegura que, de momento, Colom no ha dado a conocer todos los detalles de su plan de trabajo. “La UNE ofrece que estas elecciones sean una fiesta cívica. Queremos un voto a favor de Álvaro Colom y no de castigo para alguien más”, sostiene Marroquín.

El mensaje de Colom, con un 26.50 por ciento de intención de voto en la segunda encuesta de Vox Latina para Prensa Libre, “llama a la emotividad, puede ubicarse en el plano populista, pero no refleja ninguna tendencia ideológica”, afirma David Martínez, experto en mercadeo político, de la Universidad Francisco Marroquín.

“Se ve que es sosegado el hombre”, fue la percepción que tuvo un asistente al mitin de Colom en Zacapa, al ser preguntado por este medio.

Carlos Velásquez, analista de discurso, considera que además de ser popular, el mensaje del candidato de la UNE se ubica en una especie de centrismo ideológico caracterizado por ofrecimientos muy generales y poco concretos.

“La mano dura”

Con la frase “mano dura”, Otto Pérez Molina, general retirado, arrancó en 2006 su carrera por la Presidencia, aunque aclara que su gobierno tendría un fuerte componente social, que busca el desarrollo humano y rural. Está basado en los acuerdos de paz, en la Agenda Nacional Compartida, en el Plan Visión de País y en las Metas del Milenio.

“Tenemos una mano dura, acompañada de un gran corazón al servicio de todos los guatemaltecos”, dijo en su discurso al ser proclamado presidenciable del Partido Patriota (PP), en la asamblea general que se realizó el 29 de abril recién pasado.

“La idea fue despertar el interés de la población, al hablar del tema que más afecta a ésta, que es la inseguridad”, opina Víctor Gálvez, director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales.

En las dos encuestas de Vox Latina, para Prensa Libre, en marzo y abril últimos, el 62 y 57 por ciento de los entrevistados respondió que la falta de seguridad se convirtió en el problema más grave en el país.

El presidenciable del Partido Patriota (PP) intenta conseguir el favor de los votantes, con mensajes como éste: “El único candidato que tuvo el carácter y la decisión para denunciar a las más altas autoridades de seguridad por permitir que la PNC se convirtiera en una institución al servicio del crimen y no de la población honrada fue Otto Pérez. (...). Ese es el carácter, la firmeza; esa es la mano dura de los integrantes del PP para lograr los cambios”.

Eso tiene un techo, el cual ya no puede Pérez superar, y tiene que ver con el mal uso que ha hecho del mensaje “mano dura”, dice Martínez. “Ahora lo acompaña con otros temas que nada tienen que ver con la seguridad”, refiere.

El discurso de Pérez ofrece una mayor definición ideológica de centro-derecha, que en los últimos meses ha ganado la preferencia del electorado, opina Velásquez. El presidenciable del PP obtuvo 10.08 de intención de voto en la última encuesta de Vox Latina.

Discurso
Promesas

UNE
“Esperanza para todos”. Proyecto de gobernabilidad que incluya a todos los sectores. Combatir la inseguridad, y mejorar educación y salud. Campaña sin descalificar y dar participación a la mujer.

PP
Mano dura para combatir la delincuencia. Respetar los derechos humanos. Proyectos de competitividad y generación de empleo.

GANA
“Seguridad total”. Incrementar la inversión para garantizar seguridad. Combate del narcotráfico y crimen organizado. Mejorar los sistemas de salud, y aumentar la cobertura educativa.

EG
Programas incluyentes de desarrollo que generen mejor calidad de vida.

Con un 9.58 por ciento de intención de voto en la encuesta, Alejandro Giammattei, candidato de la Gran Alianza Nacional (Gana) también apuesta por el asunto de la seguridad como el principal elemento de su campaña, “seguridad total”, y lo acompaña de un credo donde ponen de manifiesto su fe y confianza en Guatemala y la juventud —hombres y mujeres—.

“Creo en una Guatemala más justa, más honesta, más segura; creo que los buenos somos más”, menciona en los campos de publicidad que transmite la televisión y la radio.

Tanto Pérez como Giammattei centran su oferta electoral en la seguridad, lo cual se ha convertido en una lucha entre ambos a la hora de ganar adeptos. Muchas veces, en los discursos, cuando abordan el problema, llegan a descalificarse entre sí, a cambio de mejorar sus posiciones en el espectro electoral.

En la última encuesta de Vox Latina, la diferencia entre los dos candidatos era de apenas 0.5 por ciento, prácticamente un empate técnico, en la segunda posición.

La premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú presidenciable de Encuentro por Guatemala (EG) centra su oferta política en ella misma. Antes de la convocatoria, no se le vio en campaña fuerte como el PP y Gana. Asegura que así como ha conocido varios países y ha tenido la oportunidad de servir en otras comunidades, ahora tiene la oportunidad de hacerlo en Guatemala.

Los ofrecimientos de Francisco Arredondo, del Partido de Avanzada Nacional (PAN), y de Luis Rabbé, del Frente Republicano Guatemala (FRG), no son tan distintos del resto de candidatos. Coinciden en prometer seguridad, salud, educación y más oportunidades para el desarrollo. Rabbé ofrece, además, créditos de baja monta donde la única garantía será la palabra de quien lo solicita.

Al fin de cuentas los ofrecimientos son importantes para el electorado. La Encuesta 2 de Prensa Libre reveló que un 70.3 por ciento lo considera un factor que les atrae para ir a votar. “Nosotros tenemos muchas necesidades; ojalá cumplan con lo que prometen, porque las personas confían en que, al votar, su situación y la de sus familias va a cambiar”, resalta Milsa Gómez, después de haber escuchado un mitin en la zona 7.

Gustavo Porras, analista político, dice que la ciudadanía ha manifestado su descontento con la oferta de los candidatos, pero, sobre todo, en estas elecciones, donde muchos no saben por quién votar —26.25 por ciento—. “El sistema de partidos políticos es un oligopolio que controla la oferta y, por más que la demanda sea exigente, la oferta no cambia. La gente quisiera otra cosa, pero no tiene ninguna manera de influir en este sistema político que tiene dueños. La ciudadanía no tiene opciones. Si le gusta, bueno; si no, también”, sentencia.

 

Entre líneas
Carlos Velásquez, analista de discurso
Identificó la ideología que ocultan los discursos de cuatro candidatos que disputan la Presidencia en las próximas elecciones.

UNE
Álvaro Colom expresa: “Representamos la opción del cambio, la posibilidad de cumplir los sueños de los guatemaltecos que no han tenido acceso a la educación y a la salud. Sus retos y su esperanza de un mejor país son nuestra motivación”.

Populismo

De acuerdo con Velásquez, el discurso se ubica dentro del llamado “populismo”, una especie de “centrismo” ideológico caracterizado por ofrecimientos muy generales y, por lo mismo, poco concretos. Apela a la emotividad del electorado. Habla de “cambios”, pero no dice nada respecto de qué tipo de cambios ni cómo hacer que los sueños se cumplan. Apuesta por un electorado poco crítico.

 

PP
Otto Pérez habla de mano dura. “Ésta se refiere a la firmeza y fortaleza que es imprescindible para un gobierno que se enfrenta con mafias que atemorizan a los buenos guatemaltecos. Que tenga temor el criminal, que sepa que por medio de la ley se defenderán los derechos humanos del pueblo”.

Ideología de derecha

Se enmarca dentro de los valores tradicionales de las ideologías de derecha. Es directo y apela a valores como la seguridad. Hace un coqueteo —que parece una concesión ideológica— con el pensamiento de centro-derecha, con la muletilla “derechos humanos”, y los concibe como la mera seguridad de los individuos; con ello reafirma los valores de derecha en su mensaje. Este es el discurso que ofrece una mayor definición ideológica.

 

Gana
“Seguridad total es atender las inseguridades de los guatemaltecos, satisfaciendo las necesidades que tenemos en la seguridad —ciudadana, social, del desarrollo económico, jurídico y ambiental—, en todo el país”, explica Alejandro Giammattei. También afirma: “Creo en los buenos guatemaltecos y en sus reales aspiraciones (...)”.

Ambiguo

Menciona que Giammattei apela también a valores tradicionalmente concebidos como de derecha. Por ello presenta el problema de la seguridad como el mayor. Combina ese discurso con elementos populistas como desarrollo económico, jurídico y ambiental, agregados como mero cliché. Es el discurso más ambiguo de todos (...); combina elementos que, si se analizan, podrían resultar incompatibles entre sí.

 

EG
Rigoberta Menchú afirma: “En 200 años de vida republicana, nunca ha ganado una mujer. Yo voy a ser la primera mujer presidenta de Guatemala. (…) Los ojos del mundo están detrás de mí. He luchado en muchos lugares, pero ahora debo hacerlo por mi país”.

Culto a la personalidad

Menchú no plantea ninguna oferta ideológica; aunque se le considera de “izquierda”, ella apela al culto a la personalidad: su imagen, su trayectoria. Desde una perspectiva ideológica, con Menchú ocurre un poco lo que con Colom: no se definen. Ella finca su discurso en su capacidad de convocatoria y en su imagen.