Por Julieta Sandoval
El jefe de la Misión de Verificación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) habla sobre los retos que tienen los guatemaltecos y las autoridades en este proceso electoral, que empezó el miércoles 2 de mayo con la convocatoria del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
¿Cuáles son los retos en estas elecciones?
Uno de los principales es la descentralización. Ésta busca acercar los centros de votación a los electores en las zonas rurales; el desafío es que funcione bien. Pero esto está relacionado con la concurrencia de los electores a votar, que se hará en la medida en que posean la información adecuada de dónde está su centro de votación, por los cambios que pudieron haber ocurrido con la actualización y la descentralización.

El número de mesas aumentó de ocho mil 885 a 15 mil. ¿Por qué disminuyó el número de observadores de 2003 (175) a 2007 (150)?
Los observadores de la OEA no suplen a otras formas de garantizar el curso del proceso electoral. Aquí, los principales son las autoridades guatemaltecas y organizaciones sociales que ya observan el proceso. Un ejemplo es Acción Ciudadana, pero hay muchas más. Además, hay otras misiones internacionales que vienen a acompañar el proceso.
No pueden ser miles, porque es posible traer más personal, por las limitaciones presupuestarias que tiene la organización.
¿Qué harán para que exista un buen desarrollo de las campañas?
Eso no depende de nosotros (OEA), sino de los actores institucionales, organizaciones políticas guatemaltecas y los miles de candidatos.
La esperanza de la OEA es que este proceso sea de intercambio de propuestas y posiciones políticas. En algún momento podrán enfrentarse en algunos temas, pero eso no significa, en ninguna circunstancia, que se desarrollen actos de intolerancia o violencia contra aquellos que piensan de modo diferente.
Pero la responsabilidad medular la tendrán, en primer lugar, los candidatos, para que la campaña sea un escenario de exposición de propuestas; y, en segundo, la sociedad y electores, para que ellos sean vigilantes de que el curso del proceso electoral se dé dentro del marco de la tolerancia democrática que todos esperan.
Se duda sobre la buena transmisión de datos. ¿Qué piensa de esto?
La misión de la OEA tendrá acercamientos con autoridades y partidos políticos, para tratar el tema de seguridad y conocer así cómo se garantizará que todos los guatemaltecos ejerzan su derecho al voto.
Intolerancia
Es un punto que está siempre presente, pero se debe promover todo lo necesario para que los ciudadanos y candidatos expresen sus ideas y voto.
Ese es un tema importante. La descentralización y la instalación de una serie de centros de votación que funcionarán por primera vez en Guatemala deben resolverse. Se dispone de las herramientas técnicas para hacerlo en forma adecuada, y vamos a seguir de cerca los pasos que adopte el TSE para asegurar que la transmisión de datos el día de los comicios no solamente sea exacta con los resultados, sino también oportuna, para que no se produzcan demoras que a veces son inevitables cuando hay una descentralización.
¿Cómo se observa el problema del narcotráfico en estas elecciones?
Es un problema presente en muchos países de América Latina, como un factor de poder criminal que distorsiona la transparencia de una sociedad democrática, y que muchas veces influye de manera indebida en los procesos electorales, al financiar campañas, amedrentar candidaturas y otras cosas. Estaremos atentos a esas posibles manifestaciones, y si alguien desea hacer denuncias o señalamientos, los recibiremos y analizaremos.
¿Qué se hará con esas denuncias?
Dependerá de lo que se denuncie. Las analizaremos y determinaremos qué hacer, porque no somos una autoridad del Estado guatemalteco, sino simplemente observadores.
Consideraríamos las consecuencias que esos hechos denunciados tendrían en la transparencia del proceso electoral, para así sacar conclusiones.
¿Se trasladarían al MP?
Nuestra responsabilidad es informar a las autoridades y recoger las reacciones que ellas tomen sobre esos hechos. No participamos en los procesos de acción judicial o criminal; eso les corresponde a las instituciones guatemaltecas.