Decisión 2007 No. 2 - Guatemala, martes 15 de mayo de 2007
Tribuna
Dimes y diretes
Inmunidad, a toda costa

Mientras el Tribunal Supremo Electoral analiza la inscripción del patriarca de los eferregistas, sus principales allegados no pierden el tiempo y se han dado a la tarea de llamar a cuanto contacto les sea posible, en las altas esferas de la justicia, para revertir cualquier recurso que busque frenar el avance del anciano general hacia un puesto en el Congreso.

Indolencia
Caín anda suelto
Pareciera que existen diputados que hacen todo lo posible por perder adeptos. Uno de ellos es Caín González, quien busca reelegirse por la Unidad Nacional de la Esperanza. Este legislador atropelló, el fin de semana anterior, a un potencial votante en el centro de Jutiapa, y en lugar de mostrar cortesía, optó por reorientar su auto y abandonar el lugar.

De cuidado
Eructa balas
Hay un diputado al Congreso que ve a ese organismo como si fuera de su propiedad (para mayores señas, tiene acento oriental). En 2006 fue expulsado de un partido, por supuestos nexos con el narcotráfico, pero en estos días intentó recuperar su espacio y, cuando se le dijo: “momento, ya no puede sentarse ahí”, se le oyó decir: “Recuérdese que yo como mantequilla y eructo balas”.
Probidad esquiva
Si la mayoría de los partidos asegura ser muy transparente, ¿por qué tanta resistencia a entregar sus estados financieros?

 

 

 

 

 

Curules
Siempre vivo
El comandante Pablo Monsanto está para torearlo. Resulta que el hábil diputado Otoniel Fernández volvió a colarse a la cabeza del listado de diputados por Huehuetenango, de la ANN, sin la venia del ex guerrillero. Se repite la historia de hace ocho años, cuando aseguró que era el candidato de Colom, y éste ni lo conocía. Nadie lo puso en duda, y llegó al Congreso.

Privilegio
Amores con olor a PAN
Tener miles de seguidores en mercados del sur de la ciudad, específicamente, en Villa Nueva, no es garantía suficiente para conseguir un lugar en el listado departamental por Guatemala con el PAN. Si no, que le pregunten a una diputada, que suficientes han de ser sus encantos para haber logrado que un colega verapacense de ese partido le consiguiera una posición privilegiada.