Decisión 2007 No. 3 - Guatemala, martes 22 de mayo de 2007
Tribuna
Análisis
Lo que el viento se llevó
Muchas promesas se hacen en la campaña electoral, pero son pocas las que se cumplen.

Por Roberto Villalobos

Todos los políticos, desde las elecciones de 1985, han ofrecido erradicar la corrupción, crear más fuentes de trabajo, mejorar la economía, optimizar los accesos a los servicios de educación y salud, y brindar más seguridad.

Sin embargo, una vez electos por el pueblo, parece que todos sufren de amnesia y lo que prometieron en la campaña electoral se queda sólo en intenciones.

Carmen Aída Ibarra, analista política de la Fundación Myrna Mack, opinó que lo único que los candidatos buscan es el voto de la población, para luego gobernar movidos por los intereses personales y por los sectores económicos o sociales a los que responden.

Tan devaluada está la palabra de los políticos, que mucha gente ha dejado de creer en ellos. Por lo regular, sólo se acercan al pueblo en época de elecciones, y luego, se limitan a dar excusas y se vuelven totalmente inaccesibles.

“Considero que esta vez tampoco van a cumplir, pues siempre prometen cambios drásticos que muy difícilmente pueden efectuarse dadas las condiciones imperantes”, opina Ibarra.

El ex presidente Vinicio Cerezo, en su época, prometió eliminar la corrupción y mejorar la economía. No obstante, esa gestión estuvo inmersa en un sinfín de denuncias contra funcionarios que se enriquecieron a costa de los fondos estatales, así como de llevar al país al borde de la bancarrota, ya que al entregar el mando, el país sufrió la peor tasa de inflación de la historia (60.64 por ciento, en 1990).

Por aparte, Jorge Serrano Elías puso a tambalear el orden democrático del país, pues en mayo de 1993 intentó un autogolpe de Estado.

Álvaro Arzú, del Partido de Avanzada Nacional, años más tarde, prometió acabar con la inseguridad, algo que no pudo cumplir. Sin embargo, logró importantes avances en infraestructura vial.

Luego, con un discurso populista y con promesas de todo tipo, llegó al poder Alfonso Portillo, del Frente Republicano Guatemalteco (FRG). Durante su mandato se dieron numerosos actos de corrupción, muchos de los cuales quedaron impunes. Asimismo, la economía empeoró, a pesar de las promesas de innovadoras reformas económicas. Tampoco se cumplió con el ofrecimiento de cambios, como la reforma agraria.

En 2003, Óscar Berger con un discurso más sensato, pero siempre vago, ganó las elecciones. Logró un crecimiento sostenido de la economía, pero se descuidaron temas como la seguridad, salud y educación, factores que han creado un clima de ingobernabilidad.

Lamentablemente ninguno de los actuales candidatos representa una solución viable, por lo que las cosas se mantendrían igual que ahora, concluyó Ibarra.

Luis Ochoa, analista político del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos (Incep), sugirió dar continuidad a los programas que funcionan efectivamente, y no desecharlos, como suele ocurrir con cada gobierno nuevo.

Cero credibilidad

“Ya no les creo”, “nunca cumplen” o “me da igual lo que digan”, son algunos de los pensamientos de la población respecto de los candidatos. Y es que su credibilidad está por los suelos, por la falta de compromiso que han demostrado. “Deben dejar de existir los políticos improvisados o electoreros. Debemos tener líderes que tengan una visión de país y que no se muevan por intereses personales”, opinó Ibarra.

De esa manera, y con trabajo serio, la población creerá en ellos. Sólo cabe esperar que en esta ocasión sus palabras no se las lleve el viento, como históricamente ha sucedido.

¿Qué esperar de ellos?

Ochoa opinó que lo ideal sería que los candidatos dieran a conocer programas de gobierno a largo plazo y dejen de despilfarrar dinero en publicidad. “Ahora, sólo se limitan a crearse una imagen. Hablan mucho, pero no dicen nada. Y si alguien les pregunta, sólo dan respuestas evasivas, acusan a otro o proponen algo impreciso”, apuntó.

Entonces, ¿qué se puede esperar de ellos en tan sólo cuatro años en el poder? Los expertos coinciden en que ese lapso es corto para dar soluciones a la problemática nacional. Sin embargo, lo que sí puede lograrse es el establecimiento de las bases necesarias para que las condiciones actuales cambien, paulatinamente, de forma positiva. Luego, el pueblo juzgará y dictaminará si han efectuado un trabajo transparente y efectivo, que se refleje en los indicadores macroeconómicos, de seguridad, empleo, salud y educación.

Discurso
Promesas

La campaña
Los cuatro partidos políticos que encabezan las encuestas —UNE, PP, Gana y EG— centran sus promesas en el desarrollo de programas que incluyan a todos los sectores del país y crear más fuentes de empleo. Asimismo, ofrecen mayor seguridad y mejores accesos a la salud y a la educación. ¿Cumplirán esta vez?

Lo que ofrecieron

Óscar Berger
Ofreció mejorar la calidad de vida y brindar seguridad. Ninguna fue cumplida.

Alfonso Portillo
Su discurso se enfocaba en la reforma agraria, en las políticas fiscales y en erradicar la corrupción. No resolvió nada.

Álvaro Arzú
Su gobierno ofreció acabar en 180 días con la delincuencia. Lejos de eso, empeoró.

Jorge Serrano
Todo presidente jura defender la Constitución. Él, en cambio, intentó abolir la institucionalidad del país.

Vinicio Cerezo
Ofreció mejorar la economía, pero entregó un país casi en bancarrota.