Decisión 2007 No. 4 - Guatemala, martes 29 de mayo de 2007
Tribuna
Análisis
¿Por qué nos observan?

Por Jéssica Osorio

Pocos procesos electorales en el mundo son tan vigilados como los de Guatemala. Para estos comicios, unos 20 mil observadores estarán pendientes de todas las incidencias, un despliegue que ha estado presente desde que se instauró la democracia.

La observación es el acompañamiento de organismos nacionales e internacionales a los procesos electorales y busca aportes para mejorar la calidad de esa actividad e incidir en la democracia.

Estudios refieren que los defectos recurrentes en países del tercer mundo pueden ser el juego de los sectores económicos, intereses hegemónicos, desconfianza de los electores y la manipulación de éstos —clientelismo—, infraestructura tecnológica electoral deficiente, violencia electoral, autoridades electorales incapaces y partidistas.

Los instrumentos de observación son la auditoría del padrón electoral, que en esta ocasión estará a cargo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, monitoreo de actividades y programas de gobierno de los partidos, análisis de la información de los medios de comunicación y el conteo rápido.

De acuerdo con José Dávila, de Mirador Electoral, las bases para que permanezca esa actividad son las democracias débiles o en construcción (en transición), la institucionalidad democrática incipiente y elecciones defectuosas o deficientes.

Acompañamiento
Participantes

Nacionales
La Procuraduría de Derechos Humanos apoyará con ocho mil observadores y la Universidad de San Carlos con cinco mil; el Mirador Electoral y el Centro de Asesoría y Promoción Electoral (cinco mil); el Comité Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales y Financieras (250 observadores) y la Misión Indígena de Observación Electoral con 24 personas y más de 500 voluntarios.

Internacional
Integrada por delegados extranjeros. Tendrá aproximadamente 200 observadores de la Organización de Estados Americanos, Centro Carter y la Unión Europea.

“La observación aporta a la calidad del proceso, que los comicios sean libres, tranquilos, transparentes y participativos, además crea debate público sobre las condiciones electorales, entre otros”, explicó Dávila.

Los alcances

Protagonistas del próximo proceso electoral afirman que el acompañamiento no debe limitarse al día de los comicios. Bernardo Solares, del comité cívico Movimiento Auténtico de Renovación en Iztapa, Escuintla, lo explica: “Para que una observación pueda ser garante de un proceso transparente, debe enfocarse a que los ciudadanos acudan a las urnas en orden”.

Agrega que puede haber fraude para burlar la voluntad popular, y que ese es el motivo de atención de los observadores desde que inician los preparativos para las elecciones.

Dávila reconoció que la observación internacional es la más antigua, y que se entiende como “cierta presión” de la comunidad para realizar buenos procesos electorales”. Agrega: “Las propias organizaciones civiles de cada país hacen las verificaciones y críticas correspondientes”.

Álvaro Pop, de la Misión Indígena de Observación Electoral, dice que debido a la descentralización de las mesas de votación, buscan verificar en qué condiciones estarán, principalmente en centros ubicados en donde la población indígena supera el 42 por ciento.

Los alcances de la observación consisten en el acompañamiento a los procesos electorales, hasta que éstos finalicen con la toma de posesión, entonces las entidades que participan elaboran informes de conclusiones de lo que verifican y los entregan al Tribunal Supremo Electoral.