Por Gustavo Adolfo Montenegro
Es un acierto incluir a los niños, con sus voces y sueños, opina Luis Ángel Zardetto, productor de documentales y catedrático de la Universidad Rafael Landívar, acerca del anuncio del candidato Francisco Arredondo.

“Despierta el interés, porque es algo no tan frecuentemente visto en nuestro medio. La presencia infantil se ha usado a veces, pero nosotros como pueblo no tenemos esa clase de retentiva para recordar cuándo fue la última vez que vimos algo así”, comenta Zardetto, aunque luego señala el “pero”, el probable inconveniente de la pieza: “Luego, el candidato enciende un fósforo y habla, pero él dice que ‘no tengamos miedo’, lo cual hasta entonces no era parte del mensaje”.Por supuesto, es una cuestión de enfoque, y en opinión del analista, “puede ser bueno, porque sorprende, o al contrario, puede desviar la perspectiva agradable que el televidente tuvo al comienzo”.
Cabe mencionar que cierra su mensaje con el color de su partido y el logotipo para posicionarlos en la mente; sin embargo el fondo más usado es el blanco, probablemente por los significados asociados: pureza, tranquilidad, paz. Las transiciones de imagen se hacen por medio de “desvanecimientos” excepto el paso de la escena del candidato rodeado de niños a aquella cuando enciende el fósforo se da con un “fundido” en negro, que de alguna manera contrasta con el resto. Quizá haya tenido la intención de resaltar el “fosforazo”, pero prácticamente divide en dos el mensaje. La pregunta es ¿son los niños luz u oscuridad?.
Sutiles pero reales
Miradas
Algunos de los niños miran a la cámara y después a “alguien”, restando fuerza al efecto de empatía del televidente.
Encuadre
La distancia de los rostros infantiles varía, lo cual no es un defecto, hasta que el quinto niño está, repentinamente más lejos.
Cierre
“Y yo quiero ser presidente”, dice el candidato rodeado por los niños. Se oscurece y después aparece sólo.

El candidato a la alcaldía capitalina por la Gran Alianza, Roberto González, hizo sus “tanes” con las tortillas. Los curiosos observan... O esperan sus tortillas y se preguntan: ¿Quién se la comerá? ¿La guardarán como souvenir? En todo caso, al marcharse el candidato, la señora ante la masa restante, bien pudo decir: “Entrémosle a lo que hace falta”.
38
presidentes
ha tenido Guatemala desde la declaración de la República (1847) sin contar las juntas militares de gobierno.
17
generales,
cuatro coroneles y dos mariscales han ejercido la presidencia de Guatemala desde 1859.
11
presidentes
han tenido alguno de estos tres nombres: Jorge, José o Juan. Cuatro se han llamado José María.
66
años
abarcan los gobiernos de Rafael Carrera, Rufino Barrios, Manuel Estrada y Jorge Ubico. Casi 35 por ciento de la época independiente.
¿Quién Sabe?
¿Cuántas piedras han empezado a sufrir las pintas de los colores de diversos partidos?
Política
MENTE:
"Cuando la política promete redención, promete demasiado"
Cardenal Josep Ratzingerí