Decisión 2007 No. 8 - Guatemala, martes 26 de junio de 2007
Tribuna
La entrevista
Francisco Vásquez | decano facultad de Agronomía
Campo lleno de retos
“El nuevo gobierno debe apostarle a la investigación, tecnología e innovación en agricultura y seguridad alimentaria”.

Por Lucy Calderón

La situación jurídica de la tenencia de tierra en el país es un problema muy antiguo, que el próximo presidente no podrá ignorar, según opina el ingeniero agrónomo Francisco Vásquez, decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad de San Carlos, recientemente electo.

El profesional añade que los mayores retos de las autoridades del próximo gobierno serán: incentivar la investigación en materia de seguridad alimentaria y apoyar la implementación de tecnología e innovación agrícola.

“El país debiera ser autosuficiente,
y es aquí donde influye la innovación tecnológica:
uso de variedades vegetales altamente productivas,
prácticas culturales que incrementen la producción,
sistema de inteligencia de mercados.
Para esto se requiere financiamiento”.

¿Cuál sería la manera más viable de solventar el tema agrario?

Una salida a este entuerto es establecer políticas públicas orientadas a incrementar la producción y la productividad en el área rural, tomando en consideración las condiciones en que nos encontramos, porque el conflicto de intereses es grande.

¿Cómo lograr una mejor producción agraria?

Depende de muchos factores, entre ellos, la capacitación y educación del sector productivo. El reto se extiende a las entidades de educación superior (facultades de Agronomía) y a las escuelas nacionales de agricultura del país. También hay que capacitar al sector campesino (el más vulnerable, donde hay más analfabetismo), para que pueda hacer frente a los mercados competitivos.

¿Dónde queda la innovación y tecnificación?

Hay que tomar en cuenta la infraestructura vial, social y productiva. La primera son los caminos por donde transitan los productos; la segunda, la organización social del sector agrícola y agropecuario; la tercera, es justamente la innovación tecnológica necesaria para producir más en la misma área. Para ello se requiere asistencia técnica, pero en Guatemala, desde que desapareció la Dirección General de Servicios Agrícolas del Ministerio de Agricultura, los productores quedaron sin ningún ente que pueda transferirles tecnología. Instituciones privadas hacen esfuerzos al respecto, pero de manera esporádica.

El Estado tampoco le otorga al Instituto de Ciencia y Tecnología Agrícolas los suficientes fondos para desarrollar innovación tecnológica, y hacerlo es trascendental, porque la innovación y la tecnología son pilares fundamentales para entrar en un mercado competitivo.

¿Qué debería investigarse en el sector agrícola?

La verdad

Perfil

Francisco Vásquez tiene una maestría en Ciencias y Recursos Fitogenéticos, de la Universidad de Birmingham, Inglaterra. También es licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales, abogado y notario, graduado de la Usac.

Trayectoria

Vásquez fue consultor de la Organización para la Agricultura y la Alimentación: dio asistencia técnica a los agricultores afectados por el huracán Mitch. Asesoró a la organización internacional Greenpeace en el tema de organismos modificados genéticamente.

La seguridad alimentaria, porque debido a políticas estatales, no consumimos lo que producimos. Las condiciones agroecológicas aptas para producir granos básicos no las aprovechamos: somos importadores de maíz y arroz, teniendo áreas excelentes para producir.

El país debiera ser autosuficiente, y es aquí donde influye la innovación tecnológica. Otra área de investigación la constituyen los productos de exportación, como las hortalizas.

En cuanto a la tecnología, si la adquirimos del extranjero, hay que evaluarla y adaptarla a las condiciones locales. No obstante, en Guatemala existe mucha gente que puede generarla, tanto en el campo agrícola como en el forestal. Lo que se requiere son recursos económicos.

¿Dónde quedan los campesinos?

Hay que organizarlos. No es lo mismo trabajar con un solo productor que hacerlo con un grupo organizado. Los esfuerzos son menores y se reducen los costos. Es al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA) a quien compete efectuar esa tarea.

¿Qué se necesita para que los campesinos no estén siempre a la espera de ayuda del Gobierno?

Hay que motivarlos para que se vuelvan emprendedores. Darles orientación y seguimiento, pero por el momento requieren recursos económicos, asesoría y apoyo logístico.

¿El hecho de que la economía aún esté basada en la agricultura es sinónimo de atraso?

No necesariamente. Los tres cultivos base de la economía guatemalteca son café, caña de azúcar y banano. También tenemos potencial en la producción de hortalizas, frutas y ornamentales. Pero hay que desarrollar la agroindustria, darle valor agregado a los productos agrícolas, para que no se vendan únicamente como materias primas.

Para ello, tenemos que ser claros: es necesario descentralizar toda la actividad del MAGA, así como debiera hacerse con los ministerios de Educación y de Salud. Y descentralizar significa delegar competencias. Que los trámites burocráticos se hagan en los centros más cercanos a los productores. Se requiere empoderar a las municipalidades para desarrollar el poder local.

¿Y el financiamiento?

Se hacen esfuerzos esporádicos a nivel privado, cuando debiera existir una fuerte política de financiamiento en las comunidades rurales. Si el campesino quiere emprender algo, hay que ayudarlo.

¿Cuál es el papel de la Usac en la mejora del sector agrícola?

Le corresponde la formación de profesionales altamente capacitados que incidan en el desarrollo del país. Y la Facultad de Agronomía debe formarlos para que trabajen en el desarrollo productivo no sólo de las empresas, sino de las comunidades.

Además, la Usac puede proponer iniciativas de ley y hemos trabajado en dos. Una es la nueva ley de semillas (la que tenemos data de 1961, la más vieja del continente americano), que regule la introducción al país de los organismos genéticamente modificados y que incorpore los avances tecnológicos al respecto. La otra es la ley de aguas.