Por Lorena Seijo
Las campañas políticas son largas y duras, por eso los integrantes de los partidos y sus comandos de campaña necesitan de vez en cuando jornadas de motivación, de ser posible, con su líder presente.
Una de esas reuniones se vivió hace dos fines de semana en la casa del diputado de la Gana Jaime Martínez Lohayza, todopoderoso de Jutiapa.

El aleccionamiento fue en la finca
de Jaime Martínez Lohayza.
El marco para las clases de motivación no podía ser mejor. Una gran finca con piscina, campo de futbol, dos grandes casas y un rancho para resguardarse a la sombra, por el que ya han pasado dos presidentes: Álvaro Arzú y Óscar Berger.
La jornada inició con la reunión de todos los comandos de campaña jutiapanecos, bien uniformados con sus camisetas rojas. ¿Cómo vamos a recibir a nuestro líder?, gritaba la animadora del evento. “Levántense todos, alcen la mano, estiren el dedo y digan: ¡Dios bendiga a Guatemala!”. Como si se tratara de un ejército dispuesto a enfrentar una peligrosa batalla, los correligionarios respondieron firmemente a su primera lección del día.
Los símiles de guerra siguieron. Otro miembro de secretaría departamental de la Gana tomó el micrófono: “Tenemos las armas para darle el golpe traidor a nuestra competencia, tenemos las armas para doblegarlos”, bramó enérgico, mientras la concurrencia aplaudía.
Después de levantar el ánimo, llegó la segunda lección: “Por favor, les ruego, ninguna persona que hable ante un micrófono debe tener la mano en la bolsa, eso significa falta de carácter. Si se equivocan, sigan hablando, porque la gente no se va a dar cuenta. Si les hace falta tomarse dos octavos de güaro para tranquilizarse, háganlo”, aconsejó el orador, justo después de que todos los candidatos a alcalde pasaran a dar su discurso, unos con más suerte que otros.
Seguidamente, le tocó el turno a Martínez Lohayza, quien utilizó la socorrida técnica de motivación de “las encuestas mienten”. “No es posible que en Jutiapa estemos en tercer lugar, como dicen esas encuestas, porque aquí tenemos a la selección nacional de candidatos a la alcaldía”. Aplausos de nuevo.
Para disipar los temores de algunos, también se aclaró que en Jutiapa no habría ningún cambio de última hora: “Los que están inscritos son los que van”.
Antes de que hiciera su aparición Alejandro Giammattei, se solicitó a los presentes un pequeño favor: “Muchá, no hagan sólo campaña para la alcaldía o la diputación, la Presidencia también es importante; apoyen a nuestro líder”.
La entrada del candidato presidencial estuvo amenizada con mariachis, que a pura ranchera pidieron el voto para el partido.
Giammattei continuó la jornada de aleccionamiento con símiles bélicos: “¡Somos un ejército de ocho mil comandos de campaña, con 80 mil combatientes; es el momento que ese ejército se levante y se decida a conquistar Jutiapa!”.
Ese ejército que Giammattei comanda tendrá que enfrentarse en Jutiapa a adversarios más peligrosos que un soldado, pero de este tema, la callada por respuesta.

A lo mejor lo sospechó desde un principio, pero igual anda buscando alguien que pueda defenderlo, aunque al final diga una vez más: “Se aprovechan de mi nobleza”. Lo más penoso es que con héroes así, más parecieran ser ellos los necesitados de ayuda.
9
de cada 10
guatemaltecos opina que debería haber mayor discusión o debate entre candidatos a la Presidencia.
7
de cada 10
ciudadanos encuestados no reconoce a ningún vicepresidenciable.
3.17
por ciento
manifestaron que “tal vez no voten” en las elecciones del 9 de septiembre.
19
de cada 100
personas que dijeron ya tener un candidato definido explicaron que aún “podrían cambiar de opinión”.
PolíticaMENTE:
“Las posibilidades de la tecnología son una cosa; la realidad de una tecnopolítica gestionada por videociudadanos y subciudadanos es completamente distinta”.
Giovanni Sartori,
en el libro La sociedad teledirigida.
“Es un arte de la política tener a los pueblos como distraídos y aturdidos, y obligar sus ojos a espectáculos variados y nuevos, para que, teniendo siempre qué mirar, no les quede espacio de mirar en sí”.
José Martí,
poeta cubano.
“La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema”.
Woody Allen,
cineasta estadounidense.
“La dictadura se presenta acorazada porque ha de vencer. La democracia se presenta desnuda porque ha de convencer”.
Antonio Gala, dramaturgo
español.