Jóvenes
empiezan a tomar la estafeta
Son los futuros
líderes políticos y su reto es empezar a cambiar las estructuras
Por Martín Rodríguez P.
y
Ana Lucía Blas
Tienen entre 30 y 40 años, y ya están en puestos de mando en los principales partidos políticos de Guatemala. Integran la primera generación política postconflicto armado interno y aseguran estar listos para el relevo generacional o la codirección junto a sus líderes actuales, candidatos presidenciales que sobrepasan los 50 años, con quienes reconocen tener diferencias ideológicas o pragmáticas.
En las vallas publicitarias o en sus apariciones en los medios de comunicación con autorización para hablar en nombre del partido, resaltan tres caras: José Carlos Marroquín y Alejandro Sinibaldi (ambos de 36 años), jefes de la estrategia de campaña de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) y del Partido Patriota (PP), respectivamente; Roberto González (39) es el candidato a alcalde metropolitano por la Gran Alianza Nacional (Gana).

Su primer reto parece ser la institucionalización de los partidos, que son tres ejemplos de la escasa tradición de agrupaciones políticas en el país, uno de los fracasos de la generación que les antecedió. La UNE tiene siete años; el PP, cinco, y la Gana, dos. Otros dos ejemplos son Encuentro por Guatemala (EG), con menos de un año, y el movimiento Winaq, en formación.
No son los únicos treintañeros con responsabilidades en decisiones o negociaciones en los partidos. En EG destacan Leonel Lira o Álvaro Velásquez; en el Frente Republicano Guatemalteco (FRG), Zury Ríos es la segunda del listado nacional. En el movimiento Winaq, Amílcar Pop es crucial en las negociaciones, o bien Cromwell Cuestas, quien es el brazo derecho de Harold Caballeros en Visión con Valores.
Generación de la paz
“Tenemos una gran responsabilidad en este salto generacional, porque el último cambio fue en un ambiente de violencia. Este que se está dando es en condiciones de democracia y de paz. Tenemos que marcar una distancia entre la política tradicional y una forma de propuesta política a largo plazo de nosotros, la generación de la paz”, asevera Marroquín, quien sería parte de un gabinete de Álvaro Colom, si llega al Gobierno.
Sinibaldi, quien es secretario general adjunto del PP, abona en esa línea. “A nosotros no nos tocó vivir el conflicto armado como a ellos (Pérez Molina y Ricardo Castillo Sinibaldi, de derecha), y por eso había temas que no podían tratar con tanta amplitud. Nuestra generación no es de derecha o de izquierda”.
Al expresar lo anterior, usa términos que hubieran sido imposibles de escuchar en la generación de su vicepresidenciable, como la necesidad de atraer inversión para generar empleo, “y en lo que llega esta inversión, el Gobierno tiene que tener conciencia social, porque hay una brecha entre ricos y pobres que no podemos obviar”.
Para Marroquín, la diferencia no es ideológica, pues se define socialdemócrata, al igual que Colom. “Es pragmática, en la ejecución de las propuestas, yendo de frente y encarando los problemas: que las diferencias las dejemos de lado o las resolvamos de una vez con diálogo directo”, señala el de la UNE.
Visión más amplia
Roberto González parece ser quien va más avanzado. A sus 39 años, ya fue gerente de Emetra, ministro de Energía y gerente general de la Presidencia; siempre al lado del actual presidente Óscar Berger. Ahora ha dado el paso a una candidatura por sí mismo: a la alcaldía metropolitana. “Queremos devolver a la política el prestigio a través de valores, caballerosidad y ética. Uno necesita la experiencia de las generaciones anteriores para no cometer los mismos errores”, enfatiza González.
Leonel Lira, de EG, recuerda que su generación creció con el boom de la globalización y la informática en los noventa. “Tenemos una visión más global y moderna del mundo. Nuestro partido es una mezcla de generaciones, y nos estamos preparando para cargar con el partido cuando nos toque”, anuncia Lira, secretario de finanzas y asesor de Nineth Montenegro durante los últimos ocho años en el Congreso.
Zury Ríos, a sus 38 años, ya fue primera vicepresidenta del Congreso. Es una de las posibles sucesoras de su padre, Efraín Ríos Montt, al frente del partido con más incidencia en el Congreso. Graduada de Relaciones internacionales en la Universidad Francisco Marroquín, tiene una formación diferente a la del ex gobernante militar de facto.
No es la única con formación en universidades privadas. Marroquín, Sinibaldi y Lira estudiaron en la Universidad Rafael Landívar; González, en la Universidad Francisco Marroquín. Sinibaldi hizo un curso en Harvard y González una maestría en Economía en Chile, además de cursos en Londres y Chicago. Ambos se graduaron del Liceo Javier.
Encuesta
Prensa Libre y Unicef pidieron una encuesta a Vox Latina para medir la opinión de adolescentes entre 13 y 17 años. Estos son los resultados publicados el domingo pasado.
>44.2 por ciento respondió que sí está interesado en la política.
>33.9 por ciento dijo que le gustaría meterse en un partido político.
>69.3 por ciento cree que votar ayuda a que las cosas cambien o mejoren en el país.
>65.1 por ciento respondió que está acostumbrado a la violencia.
>79 por ciento cree va a tener en el futuro una vida mejor que sus padres.
>66.6 por ciento emigraría, si pudiera, a otro país.
No está asegurado un cambio
El relevo de personas no asegura un cambio en la política nacional o en la institucionalización de los partidos. Un ejemplo es la última generación, caracterizada por el transfuguismo. Y tendrán en frente a una ciudadanía poco interesada en política.
José Dávila, del Instituto Centroamericano de Estudios Políticos, cree que sólo lograrán ese cambio si se esfuerzan por renovar profundamente el sistema político. “Los partidos necesitan recuperar credibilidad, deben renovarse en su función de intermediación y su forma de organización, entre otros aspectos”, asegura.
De lo contrario, los jóvenes “serán sólo delfines que responden a las estructuras tradicionales, siguen los patrones establecidos y no logran sacar de la crisis a la clase política”, subraya.
Para Víctor Gálvez, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, “la nueva generación de políticos” tiene otro reto: contagiar a más jóvenes para participar en política.
“Sería muy positivo si en la próxima contienda aumentara el número de jóvenes que buscan ser electos en algún cargo y si, además, la media de edad disminuyera otro poco. Me gustaría ver personas de entre 20 y 30 años involucradas en los partidos”, expresó.
Marco Antonio Barahona, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales, es más optimista, al concluir: “Ellos tienen una nueva mentalidad, más abierta y globalizada, con nuevas ideas para conducir a los partidos. Podrían ayudar a refrescar la imagen de estas agrupaciones”.
En puestos clave
Los treintañeros apuntan a ser más la regla que la excepción en los partidos y sus comités.
El Partido Patriota (PP) y Encuentro por Guatemala (EG) son los que parecen tener más “jóvenes” en puestos de decisión. En el PP, a Alejandro Sinibaldi (36 años) le acompañan más personas de su generación en puestos clave. Óscar Córdova (39), Juan Alcázar (41) y Christian Ross (35) son parte de los primeros lugares en los listados a diputado, y éste último es uno de los encargados de las finanzas del partido.
En EG, junto a Leonel Lira (35), trabajan en la parte alta del partido Álvaro Velásquez (39), Aníbal García (39), secretario general adjunto, y Mynor Miranda (40), secretario de organización. García y Velásquez encabezan el listado metropolitano de candidatos.
En la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), los nombres de los jóvenes están más dispersos o distribuidos en el interior o en otros puestos. Además de José Carlos Marroquín (36), Fernando Barillas, secretario de prensa, y candidatos a diputados en San Marcos, Retalhuleu e Izabal.
Ex funcionarios
La Gran Alianza Nacional (Gana) tiene a Roberto González (39), candidato a alcalde metropolitano; Fernando García (del Consejo Nacional de la Juventud) y Rubén Mejía, candidatos a diputados. Otros jóvenes se mantuvieron como funcionarios. Selvin García, alcalde de Pachalúm, Quiché, y ex prsidente de la Asociación Nacional de Municipalidades durante dos años consecutivos, es otra de sus promesas.
Entre los “jóvenes” del Frente Republicano Guatemalteco (FRG) destacan Zury Ríos y Haroldo Quej, quien apenas rebasa los 40 años; Guillermo Sosa, primo de Zury, y Juan Pablo Ríos, nieto de Efraín Ríos Montt.
Análisis de los políticos
José Carlos Marroquín, UNE (36)
Es el encargado de estrategia de la UNE. Estudió Ciencias de la comunicación y dirigió el diario La Hora.
Roberto González, Gana (39)
Estudió en Chile y obtuvo una Maestría en Economía. Ha sido gerente de Emetra y ministro
de Energía, y es candidato a alcalde.
Zury Ríos, FRG (38)
Estudió Relaciones internacionales. Ha sido vicepresidenta del Congreso y del grupo regional de la Unión Interparlamentaria Mundial.
Alejandro Sinibaldi, PP (36)
Es candidato a diputado y jefe de campaña. Estudió Administración de empresas. Tiene un curso en Harvard.
Amílcar Pop, Winaq (30)
Es parte del comité pro formación del partido Winaq. Es abogado y tiene una maestría en Derecho Indígena en la Unam. Preside la Asociación de Abogados Mayas.
Leonel Lira, EG (35)
Estudió Administración de empresas. Ha sido asesor de Nineth Montenegro y es candidato a diputado.