Decisión 2007 No. 12 - Guatemala, martes 24 de julio de 2007
Tribuna
Opinión
Elecciones violentas
Julio Lara
Prensa Libre

Para los partidos políticos debería ser prioridad tener planes específicos en el tema de seguridad ciudadana. En plena campaña, han ocurrido sucesos que empañan la fiesta eleccionaria y que dejan a los votantes pensativos e indecisos respecto de quién es el mejor candidato.

La semana pasada, una amiga me decía que tuvo que salir a un centro comercial en la Aguilar Batres, pero tuvo que sacar de sus ahorros para pagar un taxi que la llevara hasta donde debía efectuar su diligencia. “¿Sabe por qué lo hice?”, me comentó. Y la explicación fue que, hoy en día, cuando se sale de casa, no se sabe si regresará. “Eso nos mantiene con miedo —continuaba diciendo—; el peligro está al salir de la puerta, y en los buses uno va con la pena de que suban los delincuentes, y no conformes con robar, maten a alguien”.

La Policía poco ha logrado con ese desplazamiento de agentes apoyados por efectivos del Ejército en los llamados puntos rojos, porque la delincuencia también ha aprendido a jugarle la vuelta a los patrullajes combinados.

No pasa un día en que no se reporte el crimen contra una persona, sin importar si es hombre o mujer, y lo peor del caso, la poca capacidad de investigación para conseguir castigo.

La reflexión para los presidenciables debería ser cómo resolver estos hechos, cómo dotar a la Policía de laboratorios de investigación, capacitarlos para que un agente sea respetado y que su trabajo se refleje en detenciones con las suficientes pruebas para que el Ministerio Público tenga los argumentos ante los tribunales. Pero ante todo, tener un cuerpo de Policía Nacional Civil depurado, y sólo eso ya es un primer problema.

El crimen organizado se ha fortalecido y está aprovechando la campaña electoral para demostrar su poderío. Primero fue el crimen contra pilotos, ahora está el robo de niños; la semana pasada, estuvo la aparición de hombres descuartizados. Todos y cada uno de esos hechos son de impacto social.

¿Y quién de los candidatos ha dicho cuáles son sus planes para resolverlos? ¿Quien ha pagado anuncios publicitarios para decir que este tipo de violencia les preocupa?, pero sobre todo, ¿cómo van a resolverlo? !Ninguno...!

Pues ésta debe ser una alerta para los que pretenden la primera magistratura, porque al asumir la Presidencia será la primera pregunta a la que tendrán que dar respuesta y la población les exigirá resultados inmediatos, porque esta situación es cada vez más insoportable.

Participación| femenina

Al que le quede el guante
Aquiles Pinto Flores
Periodista

> El PAN más amargo es el que se comió Arredondo.

> No hay ríos más contaminados que los Ríos.

> No es lo mismo la espada de Colón, que Colom se defiende con Espada.

> El candidato de la UNE pidió a Rabbé un préstamo a la palabra, para mejorar su ídem.

> Colom dice que UNE. Giammattei dice que Gana.

> Mano dura: pobreza insegura. Mano aguada: ya nos llevó la… tristeza.

> El locutor se confundió, y dijo: “Vote con valentía, vote por O...tro”.

> ¿Qué le dijo el unionista al de la UNE? “Ojo por… lengua”.

> Colom se presenta en los mítines armado con Espada.

> Pérez Molina lanza sus discursos desde un Castillo encantado.

> ¿Qué le dijo la paloma de la UD a la de la UNE? “Sea más recatada, no abra tanto el pico”.

> La paloma de la UNE le dijo a la de la UD: “¿Y qué tufos tenés vos que no querés abrir las alas?”

> La candidata Rigoberta está pensativa, porque sólo tiene la paloma de la paz.

> “No te preocupes mi vida”, pues conmigo, ni comida.

> Préstamos a la palabra, huelen mucho a Chupacabras.

> Candidato que se duerme en la corriente, no llegará a ser presidente.

> “Cambio chasis torcido por un motor encendido”.

> El partido PAN se lo comió Castañeda.

> Sólo hay fertilizantes para los que les da la Gana.

> La bancada dijo que no. Colom dijo que sí. ¡Ay, Dios, qué será de mí!


Presidenciables
Marlon González
Presidente de Conguate

La Coalición Nacional de Inmigrantes Guatemaltecos (Conguate), como la mayor expresión organizada de guatemaltecos que trabajan para mejorar la calidad de vida de nuestras comunidades en los Estados Unidos, de sus familiares en Guatemala y dentro del proceso de trabajo trasnacional que hemos iniciado años atrás, observamos con gran preocupación el proceso por la Presidencia de Guatemala del 2007. Para ser puntuales, nos preocupan tres ejes fundamentales de campañas.

El primero se refiere a los procesos de continuismo, donde la carrera por parte de los partidos políticos en conseguir los mejores financistas que provean fondos económicos para sostener grandes campañas de publicidad y a la misma vez sean éstos mismos los que se postulen como candidatos a diputados, alcaldes, vicepresidentes o al máximo cargo, la Presidencia.

Segundo, observar en sus campañas de proselitismo a candidatos ofreciendo grandes soluciones políticas a los problemas que nos aquejan sin poder explicar detalladamente en sus proyectos de trabajo de dónde obtendrán los fondos económicos para sostener esas promesas, lo que inmediatamente nos hace suponer que son falsas y son parte de la demagogia que ha prevalecido en las campañas presidenciales del pasado. Recordémonos que obras son amores, y no palabras.

Tercero, la mayoría de presidenciables ha manifestado en sus discursos de campaña un personal interés en desarrollar secretarías que beneficien a los emigrantes en el exterior.
Por esas tres razones principales hacemos un llamado a la población en general a que en las próximas elecciones marquemos la diferencia con un “voto inteligente”. Y sugerimos las siguientes características:

1. Observar detenidamente las propuestas de trabajo de cada candidato, ya sea para diputado, alcalde y, muy en especial, de presidente. Si son reales o de campaña.

2. Que analicen, además de propuestas de trabajo, su conducta personal, y muy en especial aquellos que desean reelegirse, observando su historial de trabajo y contribución al desarrollo de propuestas de beneficio nacional. No reelijan a nadie sin resultados positivos.

3. Que se tomen el tiempo necesario para conocer a las personas o instituciones que financian las campañas de los partidos políticos, y muy en especial a los miembros que integran su cuerpo de trabajo.