Decisión 2007 No. 12 - Guatemala, martes 24 de julio de 2007
Tribuna
La entrevista
Jesús Oliva | decano de Ciencias Médicas, Usac
Los males de Salud Pública
“El estado de salud de una población es producto del desarrollo de su país, pero también puede ser causa de que ese progreso se estanque”.

Por Lucy Calderón

“Jamás hemos tenido un sistema eficiente de salud para atender a la mayoría de la población. Por eso, ni siquiera se puede hablar de un colapso en este sector; nunca ha funcionado”, asevera el médico Jesús Oliva, decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de San Carlos (Usac).

De ahí que el reto de las próximas autoridades gubernamentales sea reforzar ese sistema, y hacerlo incluyente, participativo y con mayor apoyo económico, ya que “el fundamento de la problemática son las tasas alarmantes de morbilidad y mortalidad que emergen de la pobreza”, dice el facultativo.

“La violencia también impacta en los costos
de atención hospitalaria. Hay áreas donde
las muertes por actos delictivos son más que
las ocurridas por enfermedades”.

¿Qué acciones se requieren, además de ampliar el presupuesto?

Mayor inversión económica significa aumentar el actual 0.8 por ciento del producto interno bruto que recibe ahora Salud, a por lo menos 4 por ciento, porque si no hay capacidad de inversión, tampoco la habrá para ejecutar. Hay que optimizar las instituciones, los recursos, la infraestructura, lo que ya se posee.

¿Cómo asegurar que el presupuesto se emplee para lo asignado?

El Estado tiene las instituciones para ello, pero no son funcionales. Las crisis hospitalarias son la punta del témpano; denotan la enfermedad de todo el sistema, que carece de financiamiento apropiado. Por eso, aunque no es sólo arreglando el problema hospitalario como se solucionará la situación, hay que atenderlo.

Algunas personas opinan que se les asigna mucho dinero a los hospitales. Aunque es verdad que se les dota de la mayoría de recursos, aun así son insuficientes. El incremento tiene que ser para todo el sistema.

¿Cuál es el papel del recurso humano?

Cuando hablo de un sistema de salud diferente, hay que designar a quien lo atienda. Están los médicos, personal de enfermería, de laboratorio, etcétera. Se calcula que debe haber un médico por cada mil habitantes, y en Guatemala estamos como a la mitad. Así que se deben formar más profesionales en esas áreas.

¿Cómo debe ser esa formación, porque mucha gente se queja de negligencia médica?

Éste es un fenómeno que ocurre en cualquier profesión. Pero hay que insistir en los aspectos formativos de tipo ético y de servicio comunitario. Hay que considerar las condiciones en que pueda estar trabajando el médico. Uno solo es insuficiente para la cantidad de pacientes que debe atender en un hospital público.

En cuanto al aspecto legal, es importante trabajarlo, ya que no existe la figura de mala práctica, sino sólo de imprudencia o negligencia. Pero tanto el paciente como el médico afectado tienen sus derechos de demandar y defenderse.

Ahora, en el ámbito público, deducir quién tiene la responsabilidad de que a un paciente se le atienda, es una cadena que lleva al Estado. A lo largo de la historia, éste no ha propiciado las condiciones para que los médicos trabajen bien y, a su vez, puedan brindar un buen servicio. Es imperativo contar con la infraestructura adecuada y equipo médico moderno y funcional. Salvo en áreas específicas, se han logrado avances, pero esto es gracias a la persistencia de personas que se han dedicado a tocar puertas y buscar respuestas a las necesidades del sistema.

La verdad

Perfil

> Jesús Oliva es médico y cirujano, con especialidad en Pediatría, graduado de la Universidad de San Carlos (Usac).

> Tiene una maestría en Enfermedades parasitarias tropicales y estudios de Biología clínica, de la
Universidad de Valencia,
España.

> Es presidente de la
Asociación
Latinoamericana de
Facultades y Escuelas de Medicina.

> Es jefe de Servicio del Departamento de Pediatría del Hospital General San Juan de Dios.

> Ha hecho consultorías para organismos internacionales.

¿Cuál debe ser el perfil de quien dirija la cartera de Salud?

Tiene que ser alguien con conocimiento del área en general; con capacidad, tolerancia e iniciativa para llegar a acuerdos con todos los sectores de la sociedad. Debe poseer una disciplina de trabajo constante, y estar abierto a recibir opiniones, discutirlas y presentar propuestas.

¿Qué opina de la iniciativa de ley marco de Salud?

Ha tenido cierto rechazo, porque no fue consensuada apropiadamente. Hubo varias instituciones relacionadas con el campo de la salud que dejaron fuera. Por ejemplo, a la misma Usac, y a los colegios de profesionales.
Por eso, la Usac y esas otras instancias estamos trabajando en análisis, discusión y planteamiento de una propuesta. El Estado debe sentarse a la mesa con nosotros para discutirla. No vamos a descubrir el agua azucarada. Sabemos dónde están los problemas, pero es importante plantear una estrategia y convocar a una participación genuina. Tiene que girar sobre el hecho de que la salud es un bien público y que el Estado, a través del Ministerio de Salud Pública, debe aprovechar la ayuda que la Usac puede brindar, ya que esta institución equivale al ministerio de educación superior del Estado en cuestión de salud, y ha sido subutilizada.

¿Qué ayuda puede ofrecer la Usac?

La formación del recurso humano del que hablamos. Estamos en proceso de modernizar el área de salud pública, y esta preparación sirve de techo académico para las escuelas de enfermería del país. También estamos trabajando las opciones para carreras técnicas, siempre orientadas a las zonas comunitarias. Queremos formar a la gente en sus propias áreas de trabajo. Así que se trata de fortalecer también a la Usac, en lugar de estar contratando instituciones privadas para que ejecuten sus funciones.