Decisión 2007 No. 13 - Guatemala, martes 31 de julio de 2007
Tribuna
Análisis

Un botín codiciado
Los analistas consideran que quienes deciden su voto a última hora casi siempre se decantan por las opciones conservadoras

Por Martín Rodríguez P.

“Vamos tras los indecisos”, “Ahí están nuestros votos”, “Con esos llegamos a segunda vuelta”. Los partidos que en la carrera electoral no se encuentran en los primeros dos lugares de las preferencias electorales aseguran que el 9 de septiembre tendrán el apoyo de quienes no han decidido su voto, para catapultarse a la segunda ronda.

Sin embargo, las encuestas de la última campaña dan cuenta que el electorado guatemalteco se inclina a última hora por los primeros tres candidatos presidenciales. Eso sí, esta vez la cantidad de indecisos no ha bajado, como hace cuatro años, cuando se acercaba el día decisivo.

En el 2003, La Encuesta de Vox Latina para Prensa Libre reveló que en mayo, a seis meses de las elecciones, el porcentaje de indecisos era de 53 por ciento. Óscar Berger y Álvaro Colom se hacían entonces con 39.4 y 32.8 por ciento, respectivamente. En esa Encuesta se les preguntó a todos, incluso a los indecisos, por quién votaría si tuviera que decidirse.

El número de indecisos fue bajando a 48.8, 44.1, 36.2, 26.4 y 16.5, desde mayo hasta noviembre de aquel año. La preferencia se mantuvo en 30.9 por ciento para Berger, 27.4 para Colom y 11.4 para Efraín Ríos Montt. Al final, Berger ganó la primera vuelta, con 34.33 por ciento de los sufragios, mientras que Colom tuvo 26.36, y Ríos, 19.31 por ciento. Esto suma el 80 por ciento de los votos.

Hace ocho años, los tres primeros, Alfonso Portillo, del Frente Republicano Guatemalteco; Óscar Berger, con el Partido de Avanzada Nacional, y Álvaro Colom, con la Alianza Nueva Nación, se hicieron de casi el 90 por ciento de los sufragios.

Las encuestas, sin embargo, no pueden medir con fidelidad el nivel de abstencionismo, pues a los encuestados no les gusta reconocer que no van a votar. Por eso, no se reflejó el 43 por ciento de ciudadanos que no ejercieron su derecho al voto, a pesar de que sólo 16.5 estaba indeciso en noviembre del 2003.

Voto conservador

Para Edelberto Torres-Rivas, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), por lo general, el voto indeciso es un ciudadano que se decide al final por la derecha. “El voto del que duda es un voto conservador del statu quo, porque el que quiere un cambio está decidido desde el principio”, explica el académico.

Érick Bolaños, director del Instituto Pro Democracia, coincide con Torres en que es probable que los conservadores, el Partido Patriota (PP) y la Gran Alianza Nacional (Gana), sean quienes reciban más votos de los indecisos. La Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) tiene un discurso más de centro, y Rigoberta Menchú y Encuentro por Guatemala representan una visión de centro-izquierda.

Bolaños apunta otros dos escenarios. Uno es que la gran cantidad de indecisos se traduzca en un mayor abstencionismo y otro es que se divida entre Álvaro Colom, Otto Pérez Molina, Alejandro Giammattei y Rigoberta Menchú.

Para Emilio Arroyave, director de Vox Latina, los indecisos se van a decidir al final en la proporción de los que van encabezando, a menos que suceda un hecho muy determinante y sea perceptible por la mayoría de la población.

“El caso de la Cicig (el voto de la UNE contra la Comisión Contra la Impunidad en Guatemala) y la denuncia de que Otto Pérez Molina recibió Q19 millones en los últimos cuatro días al frente del Estado Mayor Presidencial, en 1996 (en cheques a subalternos), creo que no permeará en la opinión pública, más que a nivel de élites; a menos que haya un hecho escandaloso”, asevera Arroyave.

El encuestador coincide con Torres Rivas, y recuerda que en El Salvador, los votantes indecisos al final siempre se decantaron por la opción conservadora y mantener el statu quo. “Quizás porque pensaron que es mejor lo viejo conocido que lo nuevo por conocer”, afirma. El partido derechista Alianza Republicana Nacionalista (Arena) ha repetido en el poder cuatro períodos, sobre el izquierdista.

Se repartiría en tres

En la última Encuesta, publicada el 25 de julio, se le preguntó al 37 por ciento de indecisos: Aunque usted va a votar, pero todavía está indeciso, ¿por quién cree que vaya a votar finalmente el día de las elecciones?

Exactamente como vaticinan los expertos, Álvaro Colom obtendría 5.33 por ciento de estos votos; Pérez Molina, 4.67, y Alejandro Giammattei, 2.42. El resto, menos de uno por ciento, y 22.42 por ciento volvió a responder que no sabía.

En esta línea abona el método que se utilizó hace cuatro años en La Encuesta, cuando se pidió a los indecisos hacer una votación simulada, y la tendencia se mantuvo en el orden Berger, Colom y Ríos Montt.