Decisión 2007 No. 16 - Guatemala, martes 21 de agosto de 2007
Tribuna
Tema Central

GUATEMALA departamento decisivo
Históricamente, en el distrito central es donde más se vota

POR Luisa F. Rodríguez
Redactor / Política

El departamento de Guatemala ha sido clave para definir cada elección presidencial, según lo demuestran los datos a través de la corta historia democrática del país.

Al revisar comicios de 1985, 1990, 1995, 1999 y 2003, el departamento al que pertenece la capital, ha sido decisivo para definir al partido ganador: en todas las elecciones, los partidos que han ganado en primera vuelta en los 17 municipios del departamento triunfan en la segunda vuelta.

Según el actual padrón electoral, Guatemala posee 24.71 por ciento de los votos, lo que equivale a un millón 480 mil 230 personas con posibilidad de emitir sufragio.

En la primera elección de la era democrática, en 1985, se votó más en la región central: 40.93 por ciento de los votos en el distrito central —capital— y 40.37 por ciento en los otros 16 municipios, del cien por ciento de los votos, que le permitieron el triunfo a la Democracia Cristiana Guatemalteca, en comparación con otros lugares. En esa época, había 724 mil 649 empadronados en el departamento de Guatemala —de dos millones 554 mil dos empadronados a nivel nacional—. Este departamento tenía 28.37 por ciento del padrón electoral, y la mayoría prefirió a Vinicio Cerezo, en vez de a Jorge Carpio.

Estado centralizado

Expertos consultados coincidieron en que el país tiene un Estado centralizado, donde la zona metropolitana y sus alrededores poseen mayor acceso a los servicios y la información; por lo cual, el departamento de Guatemala tiene un papel decisivo en las elecciones.

El antropólogo Ricardo Sáenz De Tejada, autor del libro Elecciones, participación política y pueblo maya, comentó que los resultados han sido decisivos por el alto porcentaje de participación, y aseveró que de 1985 a la fecha, la decisión por el presidente ha sido —en los 17 municipios del departamento de Guatemala— menos disciplinada que en algunos departamentos de la provincia, donde prevalece el apoyo a la persona o al partido.

Por otra parte, “las personas que viven lejos de los centros urbanos tienen mayores dificultades para presentarse a los centros de votación”, añadió.

Explicó que, debido a los cambios que se han hecho en la legislación electoral, la cual obliga al Tribunal Supremo Electoral (TSE) a descentralizar las mesas hacia los municipios, y no sólo en las cabeceras departamentales, se prevé que en las próximas elecciones se incremente la participación rural.

“Espero un leve cambio en las estadísticas, aunque me preocupa la falta de información y confusión que se está dando”, expresó Sáenz De Tejada.

Otro ejemplo

Al igual que en las elecciones de 1985, en 1990 se votó más en los municipios urbanos. La capital y los 16 municipios volvieron a representar un papel importante. En la primera vuelta, del millón 554 mil 231 votos válidos que se emitieron, 502 mil 253 eran del departamento de Guatemala. De tres millones 204 mil 955 empadronados, 29.21 por ciento votó por Jorge Serrano y 13.69 por Jorge Carpio.

En las elecciones de 1995, 1999 y 2003, continuó la misma tendencia decisiva, debido al número de empadronados: los capitalinos fueron quienes prácticamente se encargaron de designar al siguiente mandatario.

Poca diferencia

Manfredo Marroquín, director de Acción Ciudanana y miembro de Mirador Electoral, explicó que en el departamento de Guatemala esa determinación “o influencia en el resultado final” se debe a la macrocefalia urbana, es decir, la alta concentración de población.

En 1995, en el departamento de Guatemala, votaron 296 mil 87, de un millón 548 mil 851; Álvaro Arzú ganó en segunda vuelta la Presidencia, con 671 mil 354 votos, de los cuales 282 mil 840 eran del departamento de Guatemala.

En 1999, Alfonso Portillo ganó las elecciones con un millón 184 mil 932 votos, de los cuales 290 mil 815 votos eran del departamento de Guatemala. Óscar Berger las perdió en esa ocasión por 209 mil 796.

Similar situación se dio en las elecciones del 2003, cuando Berger le ganó las elecciones a Álvaro Colom, con diferencia de 8.34 por ciento. (Berger obtuvo un millón 177 mil 797 votos, y Colom, 996 mil 748 votos).

El voto capitalino y el del resto de municipios del departamento de Guatemala concedieron la ventaja a Berger, quien obtuvo 64.4 por ciento —447 mil 401 votos—, contra 36.60 por ciento —247 mil 311 votos— de Colom

En todo caso, Marroquín argumentó: “Esta será una elección muy distinta, en la que los niveles de abstencionismo podrán medirse mejor, así como los de participación. La capital continuará ejerciendo un poder importante para las elecciones, pero no deben de apartarse los ojos de los otros departamentos, que también influyen”.

Retos pendientes

Para la analista Mayra Palencia, la ventaja de Guatemala está en que los capitalinos y habitantes de los municipios vecinos están más expuestos a la información, oportunidad de empadronarse y acceso a los centros de votación.

“Creo que en esta elección hay mayor información, pero eso no implica un cambio radical. Los cambios no se pueden lograr de la noche a la mañana. La participación de la mujer ha tomado décadas, y ahora la descentralización y mayor participación rural enfrentan un reto parecido”, manifestó Palencia.

La analista afirmó que es necesario que se continúen haciendo esfuerzos legislativos para que las poblaciones con mayor número de población puedan tener mayor representatividad, y que no siga siendo el departamento de Guatemala el que tenga la última palabra.

Ricardo Cajas, ex comisionado presidencial para los Pueblos Indígenas, aseguró que todos los departamentos deben de tener los mismos derechos electorales, para no crear “esas grandes diferencias”.

Añadió: “Se deben de hacer esfuerzos para tener un Estado menos centralizado, que no sea tan excluyente y que deje las decisiones en toda la población, no sólo en unos cuantos”.

Zona estratégica

Consultados al respecto, todos los partidos políticos han definido como prioridad el trabajo en la capital y sus alrededores.

José Carlos Marroquín, director de estrategia de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), comentó que el cierre de campaña de este partido iniciará en la capital y también ahí realizarán el último mitin.

“Sabemos del valor que tiene ese departamento en el padrón; por ello, hemos concentrado nuestras fuerzas”, comentó Marroquín.

La diputada Roxana Baldetti, del Partido Patriota, anunció que en Mixco concluirá su campaña, y que estas últimas semanas concentrarán el trabajo en las zonas más pobladas de la capital.
Alfredo Vila, vicepresidenciable de la Gran Alianza Nacional, comentó que tiene más de cuatro meses de estar trabajando en el departamento y que en estas últimas semanas incrementarán el esfuerzo, debido a la importancia estregégica de departamento en el día de las elecciones.