Por: César Perez
La juicio del analista independiente Miguel Ángel Reyes Illescas, Guatemala se encuentra en una encrucijada de la cual sólo se saldrá si los políticos actuales presentan programas concretos de beneficio social. A raíz de ello, hace un análisis sobre la herencia que este gobierno deja a su sucesor.
¿Cuáles son los tres principales problemas que el gobierno de Óscar Berger heredará al candidato que sea electo presidente?
El primero y el mayor es el de la inseguridad ciudadana. Los índices con que cuentan las instituciones de seguridad y organismos internacionales es que tenemos más muertes que las que se dieron durante el conflicto armado. El segundo es el de las desigualdades sociales, pues hay alta concentración del ingreso en un pequeño grupo. Un tercer problema podría ser el deterioro de la economía campesina.
Pero hay otros temas más importantes que éstos....
Claro, otra herencia gubernamental pueden ser los problemas que han generado los tratados de libre comercio, que no son problemas acumulados, sino de políticas oficiales mal aplicadas.
El asunto de las migraciones, ¿puede agregarse a la lista?
Creo que el crecimiento en el número de migrantes está vinculado a la falta de desarrollo rural.
A veces, se presentan estadísticas que señalan que de cada cinco migrantes, uno de ellos fallece o tiene problemas de seguridad en el transcurso del viaje.
Pero, ¿serán esos problemas exclusivos del actual gobierno?
No. Creo que es con todos los gobiernos, en particular los del período de la transición. Lo que pasa es que ejecutan proyectos de impacto, pero éste no es colateral con el alcance que tienen las necesidades de la población. Por lo tanto, el problema se acumula y no se resuelve en el fondo.
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¿Algún caso en particular?
El del medio ambiente, por ejemplo. No hay políticas encaminadas a la protección de los recursos naturales.
¿Cuál es su balance del Presupuesto de la Nación?
A lo mejor ese podría ser el sexto problema: el del agujero fiscal, que no es exclusivo de la actual administración: son problemas estructurales que se vienen arrastrando de años atrás.
En el caso del actual gobierno, es que no se han tomado medidas concretas que solucionen los problemas económicos de la Nación, sino que solamente han sido paliativos que agravan más la situación económica nacional.
¿Que medidas paliativas, por ejemplo?
Lo que se hizo fue subsidiar a corporaciones financieras, a las concentraciones bancarias, y no desarrollar una política fiscal que estuviera concentrada, como está especificado en los acuerdos de paz.
¿Cómo estamos, según usted, a raíz de eso?
En Guatemala reina la incertidumbre total. El país está perplejo y sin propuestas para resolver los problemas más urgentes de empleo, salud y seguridad, entre otros temas.
¿Podemos salir de la crisis con el actual liderazgo político?
Considero que en la actualidad, la visión de los dirigentes políticos es más madura. En esta campaña hubo mayor discusión de los problemas nacionales, y eso es saludable para todos.
Además, deben entender que la población está desencantada por los ofrecimientos del pasado
¿Qué hacer en este caso?
Creo que los partidos políticos tienen en estas elecciones la última oportunidad de demostrar que son capaces de cumplir con sus ofertas para sacar adelante a Guatemala. Por aparte, hay que entender que es necesario el surgimiento de nuevas generaciones de políticos con nuevas ideas y planteamientos concretos.
No podemos seguir repitiendo las mismas fórmulas que hemos traído desde años atrás, porque éstas ahora ya no van a resolver nada.
¿La población estará consciente de eso?
Creo que los votantes analizan mejor su voto; ya no votan por cancioncitas o regalos.
¿Cuánto tiempo continuará el proceso de transición democrática?
El problema es que no podemos continuar en un proceso de transición permanente.
En estos momentos, lo que tenemos no es un sistema de transición a la democracia, sino uno plutocrático, que no es otra cosa que un gobierno formado por grupos particulares que tienen capturado el Estado.
¿Quiénes son esos grupos?
Son los grupos económicos más poderosos asociados a las grandes corporaciones del país, los cuales ya han sido publicados en diferentes estudios institucionales.