Decisión 2007 No. 20 - Guatemala, martes 25 de septiembre de 2007
Tribuna
Dimes y diretes
Memoria política

Las ansias de poder hacen que todo se olvide. Si durante la primera vuelta electoral Alejandro Giammattei y Otto Pérez se tiraron sapos y culebras, para la segunda han decidido cambiar de argumentos, ya que tienen “muchas coincidencias en sus programas de gobierno”. Puede que sí las tengan, los dos se acusaron mutuamente de “promover ejecuciones extrajudiciales”.

TENDENCIAS
Apoyos
Aunque la dirigencia de la Gana dejó en libertad a sus correligionarios para decidir a qué candidato apoyan en la segunda vuelta, a los “meros meros” del partido oficial no dejó de sorprenderles la respuesta de secretarios departamentales sobre su postura: “Vamos a apoyar al Partido Patriota”.

Vigencia
URNG-Maíz no perdió registro

Por una lamentable confusión de datos, en nuestro número anterior se consignó en las ilustraciones del tema central que la agrupación política URNG-Maíz había quedado entre los partidos que perdían su registro, cuando lo correcto es que esa alianza, al haberse adjudicado dos curules, mantiene plena vigencia política. Presentamos nuestras más sinceras disculpas a los directivos de URNG-Maíz y a nuestros lectores.

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Descalificaciones
¿Quién gana y quién pierde en la guerra de descalificaciones que han entablado de nuevo los dos candidatos que pretenden la primera magistratura del país?

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Interés
Derecho de llave
Las ambiciones están desatadas, y como cada interesado ve que su candidato es el seguro ganador el próximo 4 de noviembre, la petición de puestos no se ha hecho esperar. Cuentan que en una de las últimas reuniones del candidato de la mano dura con un poderoso sector dedicado a la venta de medicinas, sólo le pidieron un viceministerio en el ramo de la salud.

DIPUTADAS
Tiempo para practicar
Aunque fueron ocho las diputadas electas por la Unidad Nacional de la Esperanza que salieron en defensa de la esposa de Álvaro Colom, Sandra Torres, por las campañas negras, ninguna de ellas lograba pronunciar una frase sin equivocarse. Lo bueno es que les quedan tres meses para mejorar sus discursos, que deberán poner en práctica durante la próxima legislatura.