Semanario de Prensa Libre • No. 213 • 03 de agosto de 2008

Portada | Archivo | Contacto | Directorio


   > Editorial
   > En primera persona
   > Cartas
   > D frente
   > D fondo
   > D bebidas
   > D medioambiente
   > D portafolio
   > D mundo
   > D farándula
   > D viaje
   > D Punto final

 


Punto final

Partido advenedizo gana apoyo en India
Kumari Mayawati, líder política de India, está dispuesta a derrocar al Gobierno de Manmohan Singh.

Por RAFAEL RAMOS

Un partido nuevo liderado por una hija de los así llamados intocables de India está haciendo ruido en la élite política al hurtar sus ex aliados y prometer derribar al Gobierno. La maniobra de Kumari Mayawati, la líder del nuevo partido, refleja una modificación en las líneas políticas, mientras el Parlamento empezó a debatir hace algunos días un voto de confianza para el Gobierno del primer ministro Manmohan Singh.

La realineación y la retórica política indican que cada partido en India se está preparando para las elecciones, en el momento en que pudieran llevarse a cabo.
El voto de confianza, al parecer, cerrado en extremo, se centra en los vínculos estratégicos y comerciales cada vez más profundos con Estados Unidos. Es la primera vez en la historia de la India independiente que un desacuerdo en política exterior amenaza con derribar un Gobierno elegido democráticamente.

Singh, de 75 años, habló primero. “Cada decisión, cada iniciativa política que hemos tomado”, dijo, “se tomó con toda la confianza de que lo que estamos haciendo es en el mejor interés de nuestro pueblo y nuestro país”. Ya entrada la noche, al hablar con reporteros fuera del Parlamento, se refirió a la confianza diciendo que está seguro de la victoria.

La coalición liderada por el Partido del Congreso de Singh asumió el poder en el 2004, con el apoyo de cuatro partidos comunistas. Su relación se llenó de controversias y se rompió hace poco, cuando dijo que procedería con el acuerdo nuclear iniciado por Estados Unidos.

Los comunistas, que se oponen a relaciones más cercanas con Washington, se han contactado desde entonces con Mayawati, de 52 años, la política de los dalits, como se conoce a los indios de los peldaños más bajos de la escalera de castas, la más poderosa de India. Las dos facciones no están de acuerdo en muchas cosas, excepto en que ambas se inclinan a derribar a este Gobierno.

Hace dos semanas, Mayawati habló contra las relaciones más cercanas con Estados Unidos, y en un audaz llamado político al electorado musulmán, dijo que las medidas de Washington para aislar a Irán harían que la vida fuera más difícil para India. Advirtió a Singh que no imponga el acuerdo nuclear como un tema de “honor personal”.

Fue una divergencia radical de Mayawati, quien en una entrevista efectuada apenas hace algunas semanas dijo que no sabía lo suficiente del acuerdo nuclear como para emitir una opinión.

Pero aseguró varias deserciones importantes, incluidas algunas de partidos regionales indios del sur y el norte de varias castas, lo que la ayudó a ampliar su base a nivel nacional y darles a los dos principales partidos del país, el del Congreso y el de oposición, el partido Bharatiya Janata o BJP, una contienda feroz en las próximas elecciones nacionales.

Si el Gobierno gana su voto de confianza, puede permanecer en el poder hasta el término de su mandato en mayo del 2009. Si pierde, es probable que se programen elecciones.

Pranab Mukherjee, el ministro de Relaciones Exteriores de India y veterano político del Congreso, subió los escalones del Parlamento vestido con una brillante kurta de seda dorada y aspecto furioso.

Dijo ante la cámara que su Gobierno tiene una mayoría cómoda en el Parlamento, con 543 escaños; hizo una defensa prolongada de la política nuclear de la India, y confrontó a los comunistas, antes sus amigos.

“Pueden discutirme, me pueden retar, pero busquen en su corazón y pregúntense: ¿Es este el asunto por el cual debería derribarse al Gobierno?”, dijo.

Lal Krishna Advani de 80 años, líder del BJP, que históricamente había sido partidario de una fuerte sociedad estratégica con Estados Unidos, arremetió ampliamente contra lo que llamó “cuatro años de mal Gobierno” de Singh, y sostuvo que, de ser elegido, su partido negociaría el tratado nuclear, y no lo descartaría del todo.

En última instancia, se esperaba que el Gobierno de Singh sobreviviera o sucumbiera con base en cuántas abstenciones podría reunir de las bancadas opositoras.

The New York Times News Service

   

© Copyright 2004 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com