El doctor Rallón
Habla cinco idiomas, practica varios deportes, pero sobre todo, es un excelente ser humano.

Foto Prensa Libre: Alfredo Gómez
Esta nota es un tributo a un médico fuera de lo común, un guatemalteco que ha brillado en su tierra y en el extranjero. Se trata del Dr. Sergio Rallón, a quien el destino, o la acción divina, nos lo puso en nuestro camino en un momento sumamente complicado.
Mi madre había sido diagnosticada con cáncer de seno avanzado, y después de haber escuchado y visitado a múltiples médicos, veíamos un futuro sombrío. Finalmente, alguien nos recomendó al Dr. Rallón, y desde que lo conocimos, nos dimos cuenta de su gran calidad humana, profesionalismo y comprensión del dolor. De eso ya han pasado casi seis años, y gracias a Dios y al Dr. Rallón, podemos tener a nuestra madre con nosotros con buena salud.
A lo largo de las consultas hemos ido conociendo las múltiples facetas de este médico, que hoy comparto con ustedes. Nació en Guatemala, estudió medicina y posteriormente se graduó de cirujano. Viajó a Israel, donde se especializó en cirugía del cáncer. Posteriormente vivió un tiempo en Río de Janeiro, Brasil, donde su esposa estudiaba cirugía plástica y él una especialización en enfermedades del seno. Regresó a Guatemala, y al poco tiempo se hizo acreedor de una de las becas y premios más deseados en el ámbito de la medicina, la beca del Colegio Americano, un premio otorgado a cirujanos jóvenes brillantes. Viajó y vivió en los Estados Unidos, donde continuó su especialización en cirugía oncológica.
Cuando regresó a Guatemala, fundó la clínica especializada en enfermedades del seno femenino en el Hospital General San Juan de Dios, con un éxito increíble.
Pocas personas conocen que este excelente ser humano, además, ha destacado en otras disciplinas. Hoy continúa practicando atletismo, softball y karate. Posee una habilidad para los idiomas; habla más de cinco. Y entre otras cosas, realizó servicio voluntario en Israel en áreas de conflicto.
En el 2008 fue nombrado, junto con un mexicano, los únicos dos latinoamericanos instructores de un método denominado kapap, de las fuerzas especiales israelíes.
Hoy, el Dr. Rallón divide su tiempo dedicándolo a sus pacientes en el Hospital General San Juan de Dios y la enseñanza universitaria, así como a su clínica privada. Creemos que es un ejemplo de profesional y guatemalteco, que muchos trabajadores deberíamos emular.
De los más profundo de nuestras almas, estamos eternamente agradecidos con Dios por haberlo puesto en nuestro camino y haber encontrado a alguien que en la adversidad ha sido luz para muchas personas.
Alfredo Gómez
alfred.gomez48@gmail.com
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