|
Madrid - El presidente
electo de Guatemala,
Álvaro Colom, aseguró el
27 de noviembre en
Madrid que no subirá los
impuestos en 2008,
aunque en 2009 será
necesario abordar un
pacto fiscal, y descartó
que su administración
vaya a impulsar una
reforma constitucional.
Colom intervino en la
Casa de América de
Madrid en un coloquio
organizado por la
Agencia Efe, con el
título “Guatemala: un
país de grandes desafíos
para la democracia”, en
el que expuso los retos
de su presidencia, a la
que accederá el próximo
14 de enero.
El combate de la
violencia -17 personas
son asesinadas
diariamente en
Guatemala, “más que
durante la guerra
civil”, dijo Colom - y
la superación de las
desigualdades sociales,
en un país en el que el
51 por ciento de la
población es pobre,
serán los objetivos
principales del líder
socialdemócrata
guatemalteco.
Para ello, será
esencial “un gran pacto
social”, que permita
“superar la enorme
brecha” entre ricos y
pobres, y que “nos lleve
a aceptar que nuestra
historia es una historia
de discriminación” de
la mayor parte de la
población, dijo el
futuro gobernante.
“Tendremos una
socialdemocracia bien
llevada para cerrar esa
brecha”, prometió el
líder de la Unidad
Nacional de la
Esperanza (UNE), con el
objetivo de construir
una sociedad “con mucho
olor a maya, con mucha
fuerza maya y mucha
cosmovisión maya”.
La clave desde un
punto de vista económico
es aceptar que hay que
reformar el sistema
fiscal, aunque “hablar
de impuestos en
Guatemala sea como
hablar de un hecho
revolucionario”, y tener
impuestos “que no sean
para sustituir
injusticias, sino para
garantizar justicia”.
El pacto fiscal, dijo
Colom, ha de servir para
que haya una
distribución eficaz de
los impuestos y para que
Guatemala no siga siendo
“un paraíso fiscal del
que disfrutan sólo unos
pocos”.
Pero la gran reforma
no será en el corto
plazo: “el año entrante
no habrá subida de
impuestos (...), pero en
2009 ya se tendrá que
hacer la reforma”,
manifestó el futuro
presidente.
Sobre la reforma de
la Constitución, aseguró
que “no estamos
impulsando una reforma
constitucional” y al
argumentar que “meternos
en una (asamblea)
constituyente en un país
tan inestable como
Guatemala traería otras
cosas”.
Sí abordará, sin
embargo, desde la
jefatura del Estado una
reforma del sistema de
financiación de
partidos, inspirada en
las que se han llevado a
cabo en México y Costa
Rica, para lograr que
las formaciones
políticas “sean más
independientes que hasta
ahora”.
Colom quiere que los
partidos dejen de ser
“maquinarias
electorales”, que sólo
funcionan ante las
elecciones, y que haya
un sistema de
financiación más
transparente, porque con
el modelo actual “se te
puede colar cualquiera
en el partido”, señaló.
El presidente electo
achacó los altos niveles
de violencia a grupos
integrados por quienes
quedaron impunes tras
cometer crímenes contra
la Humanidad y
atrocidades desde el
aparato del Estado
durante las dictaduras
militares, y se
comprometió a terminar
con la impunidad “para
que estos crímenes no se
vuelvan a repetir”.
En el plano de la
política exterior,
expuso su intención de
que Guatemala “recupere
su liderazgo regional”
en Centroamérica y
propiciar un proceso de
integración que tenga
“una visión integral
económica, social y
política, siguiendo los
pasos de Europa”.
La “gran
oportunidad” para
Guatemala y
Centroamérica, añadió,
está en el norte del
país, en los más de 900
kilómetros de frontera
que Guatemala comparte
con México, un país “con
el que queremos
multiplicar por 10 o por
15 nuestras relaciones”.
Colom está convencido
de que “todos los
elementos estratégicos
para Guatemala” están
en México, como puerta
de acceso al primer
mercado mundial, y por
esta razón viajó tras su
victoria electoral del 4
de noviembre para
entrevistarse con el
presidente mexicano,
Felipe Calderón, de
quien dijo: “creo que
vamos a llevarnos bien”.
Sobre la decisión del
presidente de Venezuela,
Hugo Chávez, de congelar
relaciones con Colombia
y España, expresó su
deseo de que “impere la
cordura” y que “la
confrontación baje de
tono”. - EFE |