Historia del Cementerio General
El primer cementerio de la ciudad se estableció, como se acostumbraba antes, detrás de la Catedral Metropolitana , en lo que hoy constituye el predio que ocupa el Mercado Central.
Conforme fue creciendo la ciudad se hizo necesario trasladarlo de lugar, por lo que se le asignó un espacio en el terreno contiguo al Hospital General San Juan de Dios, por ello pertenece al Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.
Al hacerse insuficiente este local, se acordó establecerlo en otro lugar. Así es como el Cementerio General se traslada a un predio de mayores dimensiones fuera de lo que en ese entonces constituía el casco urbano. De esa cuenta, la actual necrópolis fue fundada en 1881 en el lugar que hasta hoy ocupa.
El trazado urbano refleja el de la ciudad en aquella época, aunque con el correr de los años las distintas corrientes artísticas y arquitectónicas dominantes en cada período han ido dejando su huella en los cientos de mausoleos en los que reposan los restos de las personas que han habitado la capital.
El paso del tiempo y el haber logrado sobrevivir a los terremotos de 1917, 1918 y 1976 le ha impreso a muchos de los primeros monumentos funerarios un alto valor patrimonial. Y tomando en cuenta la belleza arquitectónica y artística de mausoleos, lápidas y esculturas con las que muchas familias han querido perpetuar la memoria de los que les antecedieron en la muerte, el camposanto se ha ido poblando de verdaderas obras de incalculable valor artístico.
Un tercer elemento se suma a los valores patrimonial y artístico dados por el paso del tiempo y el estilo y materiales con que los mausoleos fueron construidos: el valor histórico que aporta a muchos recintos el hecho de guardar entre sus frías paredes marmóreas los restos de personajes que protagonizaron diversos capítulos de la historia.
El Cementerio General de Guatemala es, pues, un conjunto arquitectónico y urbanístico de alto valor patrimonial, artístico e histórico para la ciudad y el país. Pero el descuido, la huella del tiempo y de los depredadores amenazan este singular tesoro. Es por ello que un grupo multidisciplinario de profesionales ha dado ya los primeros pasos en la búsqueda de la conservación y preservación de la necrópolis.
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