Inicio
Editorial
Balance
Síntesis
Las 10 noticias
Gobierno
Congreso
Justicia
Inmigrantes
Stan
Comunitario
Seguridad
Negocios
Cultura
Espectáculos
Internacional
Galería



Editorial
Huracanes de todo tipo
No sólo nos golpeó Stan, sino también las maras, el narcotráfico, la delincuencia... y hasta el Congreso.

Gonzalo Marroquín Godoy

Termina el 2005 y el balance para Guatemala no es positivo. No se perciben avances en lo económico, la inseguridad nos golpea más que cualquier huracán, los problemas sociales de siempre no se enfrentan a profundidad, la expectativa política es muy pobre y, para colmo de males, hasta fuimos eliminados, una vez más, de la Copa Mundial de fútbol.

El gobierno del presidente Oscar Berger respondió bastante bien ante la emergencia de Stan, pero ha dejado mucho que desear en casi todos los campos de la administración pública, al extremo de provocar en gran parte de la población una sensación de frustración tras las expectativas que se habían creado luego del nefasto paso del FRG por el poder.

Hacer un recorrido noticioso por el año que termina es interesante, aunque también bastante frustrante. No importa qué tipo de información analicemos, la conclusión es invariablemente la misma: no hemos mejorado y hay pocas posibilidades reales de un cambio favorable en el corto plazo.

La atención de la prensa se ha centrado en este período, en buena medida, en la inseguridad que se vive a diario y que agobia a todos los sectores de la población, porque las maras, la delincuencia común, el narcotráfico y el crimen organizado, no hacen distinción entre sus víctimas. Todos sufrimos ese clima brutal.

El ministerio de Gobernación ha principiado a responder ante el incremento de la violencia, pero hasta el día de hoy debemos reconocer que la destrucción que dejó el FRG en los aparatos de seguridad del Estado, principalmente la Policía Nacional Civil (PNC), ha sido abrumadora y ello ha facilitado el que los criminales vayan ganando la partida, e incluso mantengan el control de bandas dentro de la propia institución policíaca.

Todas las encuestas publicadas a lo largo del año mostraron que la inseguridad ha sido el principal problema nacional. Sin embargo, a pesar del clamor popular, el Congreso de la República apenas si avanzó en la aprobación de dos leyes, de un paquete de seis, que se necesitan para hacer más eficiente el combate a los delincuentes.

Ese mismo Congreso, que mostró poca efectividad y acierto en el aspecto legislativo, se ha destacado por el “mercantilismo” que priva en cualquier negociación parlamentaria y por los escándalos que han convertido a esta legislatura en una de las más desprestigiadas de los últimos años, lo que ya es mucho decir.

En el plano social la situación no estuvo a la altura de las enormes carencias que por historia muestra el país. En educación, se han visto esfuerzos pero no grandes avances, siempre ésto, de acuerdo a las necesidades que tiene el país, reconocido internacionalmente como uno de los más atrasados del hemisferio.

Si deseamos salir de ese “cuarto mundo” en el que nos vemos sumergidos en materia educativa, se deben buscar políticas mucho más agresivas, para principiar, al menos, el proceso de cambio que nos permita aspirar a una Guatemala mejor dentro de diez o veinte años.

En Salud, seguimos viviendo un caos nacional a diario. La realidad de nuestro sistema hospitalario es patética y apenas si se ha podido paliar una constante crisis de falta de medicamentos en el Estado y el propio IGSS, que por su lado sigue mostrando que es un elefante gigantesco y torpe, que cada vez sirve peor a los afiliados.

Es evidente que el balance no es agradable. Stan dejó al desnudo el desamparo y niveles de pobreza en que viven la mayoría de guatemaltecos, mientras que como sociedad seguimos confontados y con agendas socioeconómicas muy distantes entre los diferentes sectores de la sociedad.

Los temas controversiales no faltaron. La explotación minera en San Marcos, el pago de los ex Patrulleros de Autodefensa Civil (ex PAC) y la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, mostraron la poca capacidad del Gobierno para exponer sus puntos de vista y encontrar consensos. Ninguno de estos casos se agotó totalmente en el 2005 y sus secuelas podrían ser protagonistas importantes el próximo año.

La corrupción sigue siendo un fantasma que ronda sobre nuestro país. Por un lado hubo algunos avances en la lucha contra la impunidad que ha rodeado casi siempre a los exfuncionarios o funcionarios públicos, lo que se demuestra con procesos judiciales que avanzan, aunque sea con lentitud.

Podemos citar los casos de los Abadío, del ex presidente Alfonso Portillo, del ex ministro de Gobernación Byron Barrientos, entre otros. Puede que no sea demasiado, pero al menos se está dando un mensaje para todos los que llegan a ocupar cargos públicos: corren el riesgo de ser procesados si no hay absoluta transparencia en su gestión.

La percepción generalizada es que en el gobierno de Berger la transparencia no es tan real como se anuncia. Hay muchos rumores y casos en los que se sabe que hay corrupción, aunque ahora es más difícil de demostrar, pues se trata de comisiones y tráfico de influencias para favorecer a determinadas empresas. El código de ética que se promovió el primer año de Gobierno no parece ser la nota destacada.

En el orden político la situación es también desalentadora. A diferencia de otros países, en el nuestro se sigue privilegiando a líderes que son señalados por corrupción, como el caso de Alvaro Colom, entre otros. No surgieron este año nuevos liderazgos y ello debe llamar a la reflexión a los dirigentes políticos auténticos, pues si se necesita un cambio, no se puede hacer con las caras de siempre.

Pero no podemos terminar el año con exclusivo pesimismo. El 2005 nos recordó que la solidaridad es importante para enfrentar la adversidad y los guatemaltecos respondimos al llamado tras Stan. Además, debemos recordar que de las crisis surgen las oportunidades. Por lo tanto, ante estos problemas debemos reconocer que tenemos un mundo de oportunidades por delante y que el 2006 nos llama a aprovechar cada una de ellas.

 

Directorio

© Copyright 2005 Prensa Libre. Derechos Reservados.
Se prohibe la reproducción total o parcial de este sitio web sin autorización de Prensa Libre.

www.prensalibre.com