Stan, su poder destructivo
La tormenta tuvo una trayectoria impredecible
y devastadora.
Por Alberto Ramírez E.
y Francisco González A.
El paso de la tormenta tropical Stan, en octubre, puso al descubierto
la vulnerabilidad del país ante la fuerza de la naturaleza.
Cobró la vida de 669 guatemaltecos, mil 400 kilómetros
de carreteras dañadas, 32 puentes averiados, 1158 comunidades
afectadas Q3 mil millones de pérdidas en agriculturas, pues
comunidades completas perdieron sus cosechas.
Esos son los números rojos que dejó Stan, en los 15
departamentos que fueron afectados.
Cuando el lunes 3 de octubre se activó la luz roja intermitente en el
cuarto de control de la sede de la Coordinadora Nacional para la Reducción
de Desastres (Conred), el país entraba en un estado de emergencia.

El duro reinicio
Miles de familias empiezan a ser agrupadas en albergues como
el de Santa Catarina Ixtahuacán. En diversos puntos del país fueron instalados puentes
Bailey, como este que fue habilitado sobre el río Nahualate.
Foto: Antonio Jiménez |
Todas las instituciones del país entraron en acción movilizando
equipo humano, maquinaria y tecnología para salvaguardar vidas y después
los bienes. Desde su devastadora entrada, Stan dejó incomunicadas a cientos de comunidades,
y la situación real del país era casi un misterio. Las noticias
eran aterradoras, pues se hablaba de comunidades sepultadas bajo el lodo.
Cifras negras
Varios días después se tendrían los resultados, 669 muertos,
más de 800 personas desaparecidas, casi medio millón de damnificados
y alrededor de 35 mil viviendas dañadas o destruidas.
La ayuda no se hizo esperar por parte de los países amigos, quienes enviaron
lo más urgente, agua y comida, mientras la población guatemalteca
se volcaba a los centros de acopio para aportar alimentos. El Programa Mundial de Alimentos estimó que se necesitarían US$12
millones en alimentos para atender a los damnificados.
Aeronaves civiles y militares se prepararon para montar un puente
aéreo
desde el primer día de la llegada de la tormenta, pero las malas condiciones
del tiempo los obligaron a esperar en tierra hasta que el clima mejoró.
En los primeros nueve días de la tragedia, el puente aéreo movilizó 750
toneladas en víveres y agua.
Otra suma igual de alimentos, ropa y material para construir
albergues llegó con
dificultad por tierra. El ejército movilizó a tropa a pie y fue
así como se logró llegar a comunidades incomunicadas.
Los más pobres
Las áreas más devastadas por Stan coincidieron con el mapa de la
pobreza, pero también con las áreas más deforestadas y en
lugares de riesgo, como laderas, donde se habían
instalado grupos humanos.
La costumbre de utilizar los ríos y los puentes como depósitos
de basura también contribuyó a la tragedia, porque los vertederos
clandestinos formaron diques. Cuando ya no podían sostener la presión
del agua, se formaban correntadas violentas capaces de
arrasar con puentes.
Red vial colapsó Durante las dos semanas que duró la emergencia de Stan, se produjeron
mil 53 derrumbes. En total, resultaron con daños que requirieron reparaciones
y actualmente rehabilitación, 430 kilómetros de red pavimentada
y 970 de terracería.
La regiones de la costa sur, Santa Rosa, Retalhuleu,
Escuintla, Mazatenango y el altiplano fueron la regiones
más lastimadas, al extremo que el transito
vehicular quedó suspendido por varios días para áreas como
San Marcos, Panajachel en Sololá, Quetzaltenango, Huehuetenango, Totonicapán
y Quiché.
Treinta y dos puentes resultaron dañados. De estos, 16 están
siendo construidos de nuevo, pues sus estructuras colapsaron. La rehabilitación de la red vial costará al Ministerio de Comunicaciones
Q395 millones 46 mil 837. 62, que es lo que quedó comprometido con empresas
constructora que ya efectúan los trabajos de reparación de los
daños en la red vial y de puentes.
Reconstrucción
El Gobierno ha reconocido que el proceso
de reconstrucción del país
no será tarea fácil y se ha propuesto el
2006 para efectuarlo.
Reconstruir el país tendrá un costo estimado de Q2 mil 400 millones,
dentro de lo cual se incluye atención a las comunidades afectadas, el
diseño de una política de vivienda, de las cuales se perdieron
13 mil, y la reparación de la red vial.
Pero la tragedia es vista también como oportunidad por el Ejecutivo ,
que ha incluido en el plan, la restauración del
tejido social.
El vicepresidente Eduardo Stein,
calificó, incluso, el impacto de Stan,
como más devastador que el que dejó el huracán
Mitch, en 1998, cuando fallecieron 268 personas y 100 mil
resultaron damnificadas.
La propuesta del Ejecutivo busca
que las comunidades afectadas se
involucren de lleno en el proceso.
Es decir, que de común acuerdo con los Consejos
de Desarrollo, definan el tipo de obras que requieren en la fase de reconstrucción
nacional.
A la fecha, la red vial está habilitada en su totalidad, pero se ejecuta
la fase de reconstrucción y se prevé, además, implementar
un plan de dragado de ríos, especialmente en la costa sur. El objetivo
es evitar desastres ante la presencia de fenómenos
naturales, especialmente en la temporada de invierno.
Cifras
- Q2
mil 400 millones costará el proceso de reconstrucción
nacional durante el 2006.
- Q3
mil millones de pérdidas en el agro fue lo cuantificado por el Ministerio
de Agricultura.
- 750
toneladas de agua y víveres fueron movilizadas, vía aérea,
en la primer semana de la tragedia.
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