K'ichés:
el imperio precolombino más grande
Tanto en el Popol Vuh como en su defensa en la Conquista,
los k'ichés se muestran como una casta guerrera orgullosa de ser
el principal imperio a la llegada de los españoles.
Descendientes de la abuela Ixmucané, de la diosa
Ixquic y de Hun Hunapú, los k'ichés siguen siendo el grupo étnico
más numeroso de Guatemala, con cerca de 648 mil hablantes, según
cifras de la Academia de Lenguas Mayas.
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| Los trajes de las mujeres k'ichés se distinguen
por su colorido y diseño. |
Los k'ichés actuales ocupan casi todo Quiché,
donde gozan de prestigio los tejidos de algodón y lana ahí elaborados.
También es atractiva la cerámica de barro
elaborada en tornos de pie y hornos de leña. Los k'ichés
son, asimismo, artesanos de metales y de la pólvora.
Habitan también en el norte de Sololá.
Aquí predominan los cultivos de café, maíz, frijol,
cebada, papa y legumbres. En Nahualá, se han especializado en
piedras de moler y morteros de piedra.
Predominan en la parte norte de Suchitepéquez,
donde destaca la imaginería religiosa y la fabricación
de muebles de pino.
También trabajan en esta área cerería
y jarcia.
Según el último censo demográfico,
el 94 por ciento de la población de Totonicapán está formada
por k'ichés.
Este departamento es uno de los más ricos en artesanías
y los ponchos de Momostenango gozan de fama internacional. Las cofradías
causan la admiración de propios y extraños.
Uno de los bastiones más importantes de la resistencia
indígena contra los españoles fue Quetzaltenango, donde
se libraron las batallas más sangrientas.
Ahí, los trabajos en madera, palma, cerería,
cuero, instrumentos musicales y tejidos son ampliamente reconocidos.
De los k'ichés se conoce su origen a través
de los relatos mitológico-religiosos del Popol Vuj. Otros libros
fueron quemados por los españoles.

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