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Ixiles:
contadores de historias fantásticas
Los relatos de los Alol o'tlayol o contadores
de historias, caracterizan a los ixiles, originarios de los municipios
quichelenses de San Gaspar Chajul, San Juan Cotzal y Santa María
Nebaj.
Es famosa la historia del envidioso a quien castigó Tiixh,
Dios Mundo. Bajó a la costa a cortar caña de azúcar.
En el camino vio un pequeño collar, el que se tragó cuando
notó la cercanía de otros hombres. De inmediato, murió,
pues el collar se convirtió en culebra. Tiixh lo castigó por
no enseñárselo a otros, refiere el relato.
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| Los trajes ixiles son de los más vistosos
de Guatemala. |
En Nebaj se cuenta que Tznxelal Almika -Corazón
del Cielo- era muy cercano a los ixiles, pero éstos comenzaron
a espiarlo. Debido a ello, dispuso castigarlos con una lluvia de fuego.
A los sobrevivientes se les asignó la tarea de cuidar a los hombres
y son conocidos como Señores de los Cerros.
Además de contar con una rica tradición
oral, los ixiles se dedican al cultivo de la tierra y al trabajo artesanal.
De singular reconocimiento gozan los tejidos que elaboran sus mujeres,
así como los famosos sombreros y bolsas de Nebaj.
También se destacan en el manejo de la pólvora,
la cual comenzaron a trabajar en 1794. Desde esa fecha elaboran cohetes,
ametralladoras y bombas voladoras que se utilizan en fiestas patronales
u ocasiones especiales.
El área ixil cuenta con sitios arqueológicos
poco conocidos, como Caquixaj, Chipal y Oncap, Ilom, Xacbal y Hui.
De vital importancia para la naturaleza es la reserva
de la biosfera Visís-Cabá, en Chajul. Está ubicada
en el corazón de la llamada Zona Reina, y cuenta con densas selvas,
ricas en flora y fauna.
Los habitantes del llamado Triángulo Ixil integran
uno de los pueblos mayas que con mayor intensidad sufrieron el conflicto
armado interno. Debido al mismo, se desplazaron a otros departamentos
del país o al sureste de México.

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