Uspanteko:
pueblo aguerrido y valiente
Intentar la sumisión del Señorío
de Uzpantlán, en 1529, no fue nada fácil para el español
Gaspar Arias Dávila, quien dirigió un grupo de 60
infantes y 300 indios amigos, como describieron Francisco de
Fuentes y Guzmán y Domingo Juarros.
Arias Dávila pagó caro su intento de
doblegar a los antiguos habitantes del actual Uspantán, Quiché.
El capitán español y varios de sus hombres salieron heridos,
mientras muchos de sus indios aliados fueron capturados
o huyeron despavoridos.
|

|
| Los adornos en la cabeza hacen resaltar a las
uspantecas. |
Entre 1768 y 1770, el doctor Pedro Cortés y
Larraz visitó su diócesis, ubicada en Uspantán,
y comentó que en la parroquia se hablaba kiché (...)
y otro que se dice musré.
En la actualidad, los uspantecos, cuya gran mayoría
es pobre, se dedican a labrar la tierra y a labores artesanales en
barro y madera.
Los tejidos de algodón que crean sus mujeres
son reconocidos por su belleza, al igual que los artefactos de barro
cocido que elaboran al aire libre.
Además, los uspantecos se caracterizan por la
producción en núcleos familiares, de cohetes, ametralladoras
y bombas voladoras.
El sincretismo de los conocimientos indígenas
y españoles se repite oralmente, como en casi todo el país.
Ejemplo de eso es la historia de San Miguel Arcángel. Un
día fue de visita a San Andrés Sajcabajá, en el
día de la fiesta de Santa Catarina. Reunidos los santos y la
gente, empezaron a tomar atol.
Cuando San Miguel vio esto, quiso tomar atol e hizo
fila, pero no le dieron nada. Luego se fue a la cofradía de
San Andrés, pero tampoco le dieron atol.
Como las personas miraban raro las alas y el machetón
que tenía, lo persiguieron y llegó al río Chokox,
donde voló para no mojarse las alas y cayó del lado de
Uspantán. Ahí lo protegieron y nombraron protector del
pueblo.

|