|
Chalchitecos:
en busca de reconocimiento
A la llegada de los españoles, Chalchitán,
en el actual Huehuetenango, ya tenía mucho tiempo de existir.
Su nombre original fue Cuacul, por el grupo que salió de Tullán,
actual México.
Durante el período clásico maya (300 al
930 después de Cristo), Chalchitán fue conocido como Casa
Jaguar. Tras la conquista fue nombrado como Cuacutec, nombre de
origen nahualt.
|

|
| Quetzales, volcanes, flores y venados adornan el
traje chalchiteco. |
Durante las primeras décadas transcurridas luego
de la independencia, Chalchitán y Aguacatán eran dos pueblos
diferentes. Sin embargo, el 2 de febrero de 1881, Chalchitán fue
suprimido para ser anexado como barrio de Aguacatán.
Los chalchitecos nunca estuvieron de acuerdo con esa
medida, pero no fue sino hasta principios de los años 90 del siglo
XX, cuando comenzaron a exigir reconocimiento.
De esa cuenta, plantearon al gobierno de Ramiro de León
Carpio y a la entonces guerrillera no olvidarse del chalchiteko en los
acerdos que firmaran. Sin embargo, esa petición no fue atendida.
En 1998, mientras se discutían reformas a la Constitución,
los chalchitecos hicieron un nuevo y exitoso intento.
Dentro de las enmiendas a la Carta Magna, en particular
al artículo 143, lograron que se incluyera al chalchiteko como
otro de los idiomas que se hablan en el país. El triunfo del No
en la consulta popular impidió su reconocimiento.
Su intento más reciente lo realizaron en abril
del 2002 ante los siete diputados huehuetecos. Por medio de un proyecto
de decreto legislativo del 28 de mayo último, los diputados de
Huehuetenango consideran que el chalchiteko debe ser reconocido constitucionalmente.
En la actualidad, esta comunidad la integran alrededor
de 30 mil personas. En su mayoría, se dedican al cultivo de cebolla
y ajo para la exportación, así como a la elaboración
de tejidos.

|