Por AFP
Estados Unidos

Llegando bajo una ovación al hotel Mondrain, muy cerca de Hollywood, sobre el Sunset Boulevard, el actor fue asediado en tropel por los periodistas franceses, ante los esfuerzos de la seguridad del hotel, acostumbrados a una mayor cortesía, aún la noche de los Oscars.

    El actor aseguró que se sentía bien debido a que había dormido 20 minutos en su automóvil: “allí, me despierto, y aparentemente no fue un sueño, él estaba allí (el Oscar), y me siento muy bien, muy feliz” .

“Entonces, se los presento, se llama Óscar, pesa dos kilos. Es bonito, ¿no? Se lo ve hermoso”, precisó Dujardin.

Interrogado sobre sus sensaciones, afirmó haber sentido “algo que nunca me había pasado; tuve la impresión de haber salido de mi cuerpo. No soy místico, pero durante tres segundos, mi cuerpo se quedó en el lugar, pasó algo muy extraño”, respondió.

Dijo sentirse muy orgulloso y muy feliz, pero no totalmente conciente  y reconoció que iría a descansar antes de regresar al trabajo. “Voy a retomar mi trabajo, normalmente y a dormir ocho años”.

Sobre su eventual carrera en Estados Unidos, que despierta muchas especulaciones en Francia, Dujardin fue categórico: “vamos a ver si hay proyectos a desarrollar, porqué no, pero nunca seré un actor estadounidense. No hay que soñar”.

The Artist, un filme mudo y en blanco y negro, ingresó en la leyenda de los premios Óscar en la noche del domingo, al ganar cinco Óscars, entre los cuales el de mejor película -una premiere histórica para un filme no anglosajón- y el de mejor actor para Dujardin, primer actor francés recompensado en esa categoría.