Revista D

El hormigo de Chepe Lepe

Con la marimba La voz de los Altos, José Esteban Lepe Tello ofreció conciertos para la reina Isabel II de Inglaterra, el rey Balduino de Bélgica y la Familia Kennedy, entre otras tantas personalidades.

Por Roberto Villalobos Viato

Don José Esteban Lepe Tello ha compuesto más de 100 sones para marimba. Foto Prensa Libre: María José Longo.
Don José Esteban Lepe Tello ha compuesto más de 100 sones para marimba. Foto Prensa Libre: María José Longo.

Hombre amable y sonriente. José Esteban Lepe Tello es un destacado marimbista que ha representado con orgullo a Guatemala a lo largo y ancho del planeta —literalmente—. Con decir que ha estado con nuestro instrumento musical en giras por todo el continente americano, Europa, Asia e, incluso, en países africanos.

Todo aquello, con la marimba La voz de los Altos, agrupación con la que estuvo desde 1962 hasta 1993.

Hoy, Lepe Tello tiene 78 años, pero se mantiene activo con una marimba propia, Voces de los Altos de Chepe Lepe. “He conocido muchas culturas y personalidades. La vida me ha sonreído y he disfrutado, pero mire, jamás he olvidado a mi país ni a mi pueblo natal, San Juan Ostuncalco”, refiere.

En esta entrevista, con el buen genio que le caracteriza y desde su residencia en la ciudad de Quetzaltenango, comparte algunas de sus aventuras.

Tengo entendido que ofreció un concierto al rey Balduino de Bélgica (1930-1993).

Aquello fue extraordinario; íbamos con el Ballet de Guatemala y nos invitaron a una cena brindaba por el monarca. Llegamos puntuales, sonó una campanita y, al ingresar, vimos que las mesas tenían tantos cubiertos como nunca había visto en mi vida. El rey nos hacía señas para que comiéramos pero nosotros queríamos que él empezara para saber qué hacer. Se nos pasó tanto el tiempo hasta que, por fin, un compañero agarró uno de los tenedores y una copa de frutas. Aquello fue lo único que comimos, pues la hora de la cena había terminado —ríe—.

También estuvo en el Palacio de Buckingham.

Así es. En Inglaterra dimos ocho o diez conciertos, uno de ellos en Buckinham, en el que la reina salió a vernos. Fue entonces que los periodistas nos llamaron la mejor marimba del mundo.

¿Qué recuerda de sus presentaciones en Estados Unidos?

Durante la segunda mitad de la década de 1980, la embajada guatemalteca en EE. UU. nos hizo el contacto para tocar en una reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA). En esa ocasión conocí a Hugo Chávez. Luego de eso nos indicaron que nos dirigiéramos a la casa de Edward Kennedy, quien se volvió loco de felicidad con la marimba; esa vez estuvimos hasta la madrugada.

¿A qué se debe su reputación?

Quizás es porque siento un profundo amor por la marimba y por mi país. También porque siempre procuro ser humilde. Soy Chepe Lepe y no me creo ni más ni menos.

¿Cómo describe su pueblo natal, San Juan Ostuncalco?

—Sonríe y, a la vez, junta los dedos de una mano y lanza un beso—. Ahí pase mi niñez y juventud; adoro esa tierra.

¿Su familia es de marimbistas?

Exacto. El ambiente donde crecí era de marimba y a mí, por supuesto, me encantó. De hecho, en mi infancia solía dormir debajo de uno de esos instrumentos. Mi maestro fue un tío, Jorge Tello, quien me paraba sobre una cajita para que yo alcanzara a tocar. ¡Para entonces yo tenía siete años!

¿Qué lo empujó a seguir?

Fue un concierto que ofrecimos para recibir al candidato a la presidencia Juan José Arévalo. Esa vez me abrazó y me puso de ejemplo porque yo era un chiquillo que ya podía interpretar el instrumento nacional. También me regaló un billete de Q1, que en ese entonces era mucho dinero.

¿A qué compositores de marimba admira?

A Rocael Hurtado, Domingo Betancourt, Manuel Santiago Oliva y los Ovalle Betancourt. En cuanto a mi pieza favorita, es Fiesta de pájaros, de Jesús Castillo.

¿Cuántas composiciones musicales ha escrito?

¡Uf! Empecé a componer en 1953. A estas alturas solo sé que tengo más de 100 sones de diferentes compases y ritmos. Tengo muchas que me gustan, pero mi favorita es Linda chatía, la cual le dediqué a María Isabel Lepe, mi esposa.

Aparte de su pareja, ¿en qué se inspiró?

En los pueblos y la naturaleza de Guatemala; lo que me gusta es cantarle a mi país.

¿Usted fabrica marimbas?

Sí. Al principio eran de hormigo porque esa madera abundaba y, de paso, es de mucha calidad por el excelente sonido que brinda. Después, los artesanos recurrimos al granadillo porque es más suave. Sin embargo, ahora empleamos el rosul, cuyo material es un tanto duro pero ofrece un sonido bastante bonito.

¿A qué países se han ido sus marimbas?

A Alemania, España, Francia, América del Sur, Japón, Estados Unidos y China, entre otros. En una ocasión se acercó a mí un japonés, sorprendido por el instrumento y me preguntó por el precio. En broma le dije que US$10 mil y me dijo que lo pagaba —ríe—.

¿Cuál cree que fue la época de oro de la marimba en Guatemala?

Mi época —ríe—. Antes de 1960 mis abuelos tenían la marimba Maripiano Cotom, mientras que en Xela destacaban los hermanos Hurtado y los Betancourt. Después aparecieron otros que también marcaron historia. En mi caso, ingresé al grupo La voz de los Altos en 1962.

¿Cree que a la gente aún le gustan los sonidos de nuestro instrumento nacional?

Ha decaído a pesar de que los artistas luchamos por mantenerlo vigente.

¿A qué le atribuye ese cierto desinterés?

Lo que pasa es que no se promueve. En México, por ejemplo, desde las 9 horas hay marimbas en los parquecitos, principalmente de Chiapas. Por eso, y con justa razón, dicen que ahí es la tierra de la marimba. Al contrario, en Guatemala es difícil conseguir apoyo. Por eso, propongo que las municipalidades se interesen, al menos que el instrumento nacional esté presente los fines de semana porque, créame, todavía hay mucha gente a la que le gusta. Asimismo, se debe fortalecer la educación para formar a nuevos marimbistas.

¿Sus descendientes han seguido sus pasos?

Solo mi hijo Fran José Lepe, quien es licenciado en Arte y luego se hizo dramaturgo. Ahora está en India,  pero una vez al año nos reunimos para interpretar la marimba en un concierto que organizamos en la capital —este año será el 7 de mayo—.

Perfil

- El marimbista y compositor José Esteban Lepe Tello nació en San Juan Ostuncalco, Quetzaltenango, el 3 de octubre de 1938.

- Es autor de más de 100 composiciones musicales. Ha grabado 62 discos de larga duración, dos discos compactos y 36 casetes de música variada, clásica y popular.

- A finales de la década de 1980, la agrupación La voz de los Altos recibió la Orden del Quetzal.

- Ha participado en giras por países como Estados Unidos, México, El Salvador, Colombia, Ecuador, Venezuela, Brasil, Alemania, Francia, España, Bélgica, Inglaterra, Holanda, Noruega, Suiza, Taiwán, Japón, Corea del Sur y Filipinas, entre otros.

- Entre los conciertos que más recuerda son los ofrecidos en el Palacio de Buckingham (Londres, Inglaterra), en el Museo Judío (Berlín, Alemania), en la residencia de la familia Kennedy y en el Pentágono (Estados Unidos), en los palacios de Bellas Artes de París y de la Ciudad de México, así como el ofrecido al rey Balduino de Bélgica (fallecido en 1993). También estuvo para la inauguración del Centro Cultural Miguel Ángel Asturias (1973).