Revista D

Guatemalteco Alejandro de León es líder en universidad de Austria

Alejandro de León es un joven compatriota que sobresale  por su liderazgo y preside también el consejo estudiantil de la facultad económica de la Universidad de Viena.

Por José Luis Escobar

De León está próximo a culminar sus estudios de maestría. (Foto Cortesía STV I-BW).
De León está próximo a culminar sus estudios de maestría. (Foto Cortesía STV I-BW).

Alejandro de León dejó  Guatemala en febrero del 2011, luego de completar sus estudios en el Instituto Austríaco Guatemalteco. Eligió una carrera en la facultad de Economía en la Universidad de Viena, Austria, y al completar su licenciatura de inmediato tomó una maestría. Acaba de terminar sus cursos y en los próximos meses se dedicará de lleno a la tesis, la cual presentará a comienzos del 2017.

Tiene 24 años y en el 2013 comenzó a ocupar diferentes cargos en organizaciones estudiantiles gracias a su liderazgo. Desde el año pasado preside el Consejo Estudiantil de su facultad.

De León es el primer latinoamericano en hacerlo, se postuló en cuanto supo que había quedado sin efecto la restricción que permitía participar solo a los estudiantes europeos.

Sus compañeros reconocen su capacidad de motivación, nivel de compromiso y la manera como aprovecha las oportunidades de aprendizaje.

El guatemalteco es considerado la persona que una sociedad estudiantil necesita y  admiran la agenda que maneja, pues en medio de sus responsabilidades de estudio, halla el tiempo para ayudar a otros e involucrarse en varias actividades y proyectos.

¿Qué especialización tomó?

Asisto a la Universidad de Viena, en donde estudio una maestría en Negocios Internacionales con especialización en Finanzas y Administración Internacional.

¿Viajó con algún programa de estudios?

La razón principal que me permitió obtener el acceso directo a la universidad fue mi colegio, en el cual uno se gradúa con el bachillerato guatemalteco y el austríaco. Financio mis estudios trabajando un máximo de 20 horas semanales, que es lo que la ley permite a los estudiantes. Doy asesorías  de los cursos que ya he aprobado y también mi madre me apoya. Sí, es un sacrificio pero tampoco nada que un guatemalteco no pueda lograr.

¿Desde cuándo se involucra activamente en su facultad?

Me acerqué al Consejo Estudiantil de la carrera de Administración Internacional de Empresas en el 2013, el cual está integrado, aproximadamente, por 25 estudiantes. En el 2014 integré la Conferencia de Estudio, junto con otros cinco compañeros y seis catedráticos de la facultad de Ciencias Económicas. Ese mismo año fui parte de la Conferencia de la Facultad (cinco universitarios y 15 profesores) y de la bancada estudiantil Comunidad de Acción (25 estudiantes).

¿Cuándo se presentó la oportunidad de presidir un consejo?

Fue el año pasado. Desde el 2015 soy el presidente estudiantil electo para la facultad de Ciencias Económicas, el consejo está conformado por cinco estudiantes de Administración Internacional de Empresas, dos Economía y dos más de Estadística. Con anterioridad, fui el representante estudiantil electo de mi carrera, encabezando un grupo de cinco. Entregaré el cargo en julio del 2017.

¿Es el primer guatemalteco en el cargo?

De mi facultad, sí. Hasta las elecciones del año pasado no era permitido que un extranjero pudiera postularse para ser representante estudiantil. Era un derecho que solo tenían los austríacos y los europeos. Cuando esa norma cambió comencé a trabajar en mi candidatura.

¿Qué responsabilidades exige su cargo?

Al consejo llegan muchos estudiantes buscando guía para sus cursos o los servicios que ofrecemos, como descuentos para la cafetería o fotocopias. En mi carrera hay inscritos unos tres mil estudiantes. A veces atendemos hasta a cien al día, sobre todo cuando hay exámenes finales o al principio de cada semestre. Los nuevos estudiantes, especialmente, son los que se acercan buscando consejo. Pero en general, es al principio y final de cada curso cuando atendemos a más personas.

¿Es un puesto remunerado?

Es un trabajo ad honorem. Pero ello no implica que no le dedique tiempo o que lo haga sin pasión. Me gusta bastante lo que hago. Mi facultad es pluricultural, hay estudiantes de todos los rincones del mundo, por eso no resulta extraño que haya un guatemalteco al frente de la organización. Tampoco soy el único latino, pues hay colombianos, venezolanos, mexicanos, ecuatorianos y peruanos. Me alegra mucho estar en medio de esta diversidad.

¿En qué le beneficia ser presidente?

Es un complemento a mi rendimiento académico y otra manera de crear una trayectoria. El tiempo que dedico a esta responsabilidad me permitirá forjar una red de contactos que eventualmente será de utilidad, quizá para nuevos intereses estudiantiles o para el mercado laboral.

La posición que tengo me agrada mucho, desde ella estoy en contacto con los estudiantes y eso es mi motor y energía. Me llena conocer sus necesidades y problemas para guiarlos de la mejor manera.

¿Cómo se involucró en las actividades de su comunidad estudiantil?

Fue gracias a un amigo. En los primeros años de la licenciatura él me dijo: “Además de alemán, usted habla español e inglés y por acá hay muchos estudiantes a quienes les gustaría recibir asesorías en esos idiomas. ¿Le interesa apoyarnos?”.

Así fue como comencé a colaborar en las organizaciones de mi facultad, poco a poco sobresalí opinando en las reuniones y proponiendo cambios para utilizar de mejor manera los recursos en beneficio de los estudiantes.

¿Qué tipo de eventos ha propuesto?

Estar en el consejo nos permite a los integrantes sugerir cambios en el pénsum, abogar por estudiantes y coordinar con catedráticos la asistencia a eventos o programas de estudio, entre otras actividades.

Acabamos de actualizar tres nuevos currículums de maestría y uno de los eventos recientes que tuvimos fue una jornada nocturna de estudio, la organizamos en junio y consistió en abrir varios salones de la facultad de 10 de la noche a seis de la mañana, para que los estudiantes se prepararan para exámenes finales. Llegaron unos 600, la afluencia fue bastante y nos satisfizo el proyecto porque ayudó a crear una atmósfera de apoyo entre los jóvenes.

¿Qué perfil debió alcanzar para postularse?

No es un requisito pero está bien visto contar con perseverancia académica. También fue fundamental el trabajo que hice con anterioridad en otros gremios estudiantiles de mi facultad. El desempeño de uno se convirtió en la carta de presentación para formar parte del siguiente. En todos hubo alguien que me alentó a seguir participando hasta que tomé el reto de la postulación, algo que mis profesores vieron con buenos ojos. Luego el apoyo de mis compañeros fue fundamental por medio del voto.

¿Contó con el apoyo de un partido?

Sí, el proceso es similar al que se vive en Guatemala cuando hay elecciones generales: se cuelgan pósteres, hay manejo de fondos y se hacen encuentros. En la universidad hay diferentes partidos o gremios, tanto para elegir representantes a nivel local como nacional. Hay hasta siete partidos, el que me representó se llama Comunidad en Acción.

¿Cómo logró ese apoyo?

De nuevo tiene que ver la trayectoria y el interés que uno ha demostrado por la comunidad de estudiantes. El partido ve los méritos, el compromiso, el deseo de trabajar y la iniciativa. Cuando el partido se da cuenta de ese ánimo de ayuda y también de superación, es más que feliz en abrir sus puertas y apoyar una candidatura. Me acerqué a la organización desde el trabajo de oficina, apoyando con las asesorías a estudiantes.

¿Qué hace en su tiempo libre?

Es verano en Europa y con mis amigos disfrutamos las actividades al aire libre. La universidad tiene edificios por toda la ciudad, así que entre  clases tenemos opciones para visitar desde un parque cerca del río Danubio hasta asistir a eventos musicales. Me agrada estar en contacto con mis raíces, así que frecuento las fiestas latinas. Soy parte de un grupo muy único de exalumnos del Austriaco y nos vemos a menudo, somos amigos desde la infancia.

¿Qué le dice a otros jóvenes guatemaltecos interesados en estudiar en el extranjero?

Anímense. Nunca está demás hablar un segundo o tercer idioma. Es bueno abrir las fronteras y estudiar fuera de Guatemala es una experiencia de vida. La inversión y el sacrificio pueden ser altos, pero vale la pena y existen posibilidades para financiar ese sueño. Es algo completamente posible.

Liderazgo

Nació en  la ciudad de Guatemala en 1992. Es egresado del Instituto Austríaco Guatemalteco. 

Tiene una licenciatura en Administración Internacional de Negocios, en la Universidad de Viena, donde cursa una maestría en la misma área.

En el 2017 entregará su cargo de presidente del Consejo Estudiantil de la facultad de Economía. Es el primer extranjero y latinoamericano en ocupar el cargo.

Este año integró el Grupo de Trabajo del Pénsum, que ve junto a los catedráticos los programas de las maestrías de Administración Internacional de Empresas y Bancos y Finanzas.