Revista D

La fantasiosa y elegante gimnasia rítmica

Deporte de armonía, gracia y belleza.

Por Roberto Villalobos Viato

Elegancia y armonía son características de las presentaciones con cinta. Foto Prensa Libre: Mike Blake.
Elegancia y armonía son características de las presentaciones con cinta. Foto Prensa Libre: Mike Blake.

Flexibilidad, equilibrio, sincronización, creatividad, rapidez y fuerza. Estas son las habilidades fundamentales que una atleta necesita para ejecutar los complicados movimientos de la gimnasia rítmica.

Sus distintas ramas, que combinan ballet, gimnasia y danza, son exclusivas para mujeres en los Juegos Olímpicos.

Se presentan sobre un escenario alfombrado de 13 x 13 metros y acompañadas de música. Hay dos modalidades: individual y grupal. Las gimnastas se lucen ante los jueces y fanáticos al manipular una pelota, una cuerda, una cinta, un aro o un juego de mazas.

Sus antecedentes se remontan a los movimientos y sistemas gimnásticos que surgieron en el siglo XVIII en Europa Occidental. Tienen su punto de partida en las teorías del pedagogo Jean-Jacques Rousseau (1712-1778) respecto al desarrollo de la niñez, que incluían los aspectos corporales, que hasta entonces no estaban considerados en las teorías educativas.

Fue el pedagogo Johan Bernhard Basedow (1723-1790) quien llevó a la realidad las ideas de Rousseau, pues convirtió los ejercicios físicos en parte esencial de una educación armónica e integral.

En el siglo XIX, la gimnasia rítmica evolucionó al incorporar elementos

del ballet clásico, técnicas alemanas de musculación y sistemas suecos de ejercicios. Su popularidad, sin embargo, llegó hasta la década de 1930.

La Federación Internacional de Gimnasia, fundada en 1881 y  que rige las normas y organiza las distintas competiciones, reconoció la gimnasia rítmica oficialmente en 1963. Un año más tarde llevó a cabo un torneo internacional en Budapest, Hungría.

Fue en ese momento en que se incrementó la cantidad de atletas en todo el mundo, pero fue entre 1978 y 1983 que tuvo una expansión importante, pues ya contaba con bases sólidas a nivel reglamentario, técnico y organizativo.

Su consolidación fue en 1984, cuando se incluyó por primera vez en el calendario Olímpico, en los Juegos de Los Ángeles, EE. UU.

Las gimnastas

Su carrera deportiva suele ser corta en comparación con otros deportes. Las más jóvenes solo tienen 13 años (categorías junior), mientras que las avanzadas, 16. Estas  son las elegibles para competir en los Juegos Olímpicos. Por ese motivo, su preparación casi siempre empieza durante su infancia, desde los dos o seis años.

Su pico en rendimiento está en torno de los 15 a 19, pero cada vez es más usual que pasen la veintena.

Pese a su complexión delgada, deben desarrollar fuerza, potencia y resistencia, así como flexibilidad, agilidad y destreza, condiciones que les permiten conseguir el grado técnico necesario para mostrar vigor, belleza y armonía en sus movimientos.

Gimnasia artística

Este término surgió a principios del siglo XIX para distinguir las disciplinas individuales de las técnicas usadas en el entrenamiento militar.

Las competiciones florecieron en instituciones educativas y clubes atléticos europeos. Desde Atenas 1896 hasta ahora han tenido un lugar especial en los Juegos Olímpicos —en 1928 participó por primera vez la rama femenina—.

Hoy, tanto hombres como mujeres compiten en las ramas de suelo y salto de potro.

La barra fija, las barras paralelas, los anillos y el caballo con arcos son disciplinas masculinas, mientras que para ellas están las barras asimétricas y la barra de equilibrio.

*Este reportaje está relacionado con la infografía Gimnasia rítmica que se publica en esta edición.

De acuerdo con el Currículo Nacional Base, estas disciplinas mejoran la expresión corporal por medio del ritmo y la danza.