Revista D

Patricia del Águila Flores: “Considero al Idaeh mi hogar”

Las siete décadas de historia del Instituto de Antropología e Historia están condensadas en un libro de reciente publicación, del cual habla su autora.

Por José Luis Escobar

En el 2007 fue designada jefe del Departamento de Investigaciones, cargo que continúa desempeñando.(Foto Prensa Libre: José Luis Escobar).
En el 2007 fue designada jefe del Departamento de Investigaciones, cargo que continúa desempeñando.(Foto Prensa Libre: José Luis Escobar).

El Instituto de Antropología e Historia (Idaeh) fue creado el 26 de febrero de 1946. La entidad arribó a su 71 aniversario y en esta entrevista Patricia del Águila Flores, al frente del Departamento de Investigaciones Antropológicas, Arqueológicas e Históricas de esta institución, habla acerca de la obra que publicó el año pasado y en la cual reseña la historia del centro nacional que vela por la conservación del patrimonio cultural.

¿Cómo surgió su publicación?

En julio del 2008 se le requirió al Departamento de Investigaciones compilar datos biográficos de los directores del Idaeh. Específicamente me consultaron qué había pasado con una galería fotográfica que contenía parte de esa información, pero nadie pudo darme en aquella ocasión una razón y la conclusión fue que se había perdido.

Con la ayuda de otros colegas comencé a investigar a las autoridades que el Instituto ha tenido en los dos períodos que marcan su historia. Entre quienes me apoyaron desde el comienzo puedo mencionar al cronista Miguel Álvarez, al arqueólogo Miguel Orrego y al investigador Hugo Fidel Sacor.

Compilé un nuevo material, lo presenté al Ministerio de Cultura y Deportes y no volví a saber más del asunto. El año pasado, con ocasión del 70 aniversario, consideré oportuno retomar la investigación y agregar información, de tal manera que el libro se centrara sobre la institución.

Nuevamente en el camino, hallé apoyo de muchas personas que aportaron anécdotas, documentos y fotografías. Así surgió Reseña histórica del Instituto de Antropología e Historia, 70 años dedicados a la conservación del patrimonio cultural guatemalteco (1946-2016), publicado por el Ministerio de Cultura y Deportes.

¿Por qué menciona que hay dos épocas?

El Idaeh había sido parte de la cartera educativa desde que el Acuerdo Gubernativo No. 22-46 del 23 de febrero de 1946 le dio vida “con el personal y asignaciones del Ministerio de Educación Pública”, según el documento firmado por Juan José Arévalo Bermejo, entonces presidente.

Desde su fundación hasta 1986 podemos hablar de una primera parte en la historia del Idaeh. Dentro de las primeras labores encomendadas estuvo la reconstrucción del Museo de Historia y Bellas Artes, que se implementara el Museo Colonial de Antigua Guatemala y supervisara los trabajos de excavación, restauración y conservación del sitio arqueológico de Zaculeu, el cual había estado a cargo de la empresa estadounidense United Fruit Company.

¿Cuándo comenzó la segunda?

En 1986 se creó el Ministerio de Cultura y Deportes, durante el gobierno de Humberto Mejía Víctores, y la entidad quedó adscrita a la nueva cartera debido al Decreto Ley 25-86. A partir de esta fecha podemos considerar que comenzó la segunda parte. En el mismo año, pero durante el período de Vinicio Cerezo Arévalo, se firmó el Acuerdo Gubernativo 104-86 y con el que fueron transferidos siete entidades más: la Dirección General de Bellas Artes, el Subcentro Regional de Artesanías, el Instituto Indigenista, el Archivo General de Centro América, la Biblioteca Nacional, Radio Faro Aviateca y la Hemeroteca Nacional.

¿Con qué funciones nació el Instituto?

De acuerdo con  el doctor Édgar Gutiérrez Mendoza, en una investigación de 1991, la fundación del Idaeh respondió a un proyecto político indigenista de los gobiernos de turno (1944-1956) a raíz de la Revolución del 20 de Octubre de 1944 y para los cuales fue vital la integración de los grupos étnicos al Estado. Por ello se creó también el Instituto Indigenista Nacional, ambos destinados al quehacer antropológico.

En el Acuerdo Gubernativo de 1946, firmado por Arévalo Bermejo y el dramaturgo Manuel Galich, se lee que es imperativo que surja el Instituto para mejorar la organización y administración de los museos, coordinar los organismos entonces involucrados en el control de la riqueza arqueológica y para impulsar estudios etnográficos y folclóricos e intensificar la investigación histórica, “descartando la influencia de partido o el prejuicio de clase que han impedido hasta hoy una exacta valoración de la trayectoria cultural y política del país”.

Hablemos de la revista del Idaeh

La actual es la tercera época de esta publicación emblemática para el Instituto, sin embargo, con cierta regularidad editamos otro tipo de documentos con temas puntuales.

La revista Antropología e Historia fue presentada en enero de 1949, en su primera etapa de vida fue semestral y  tuvo continuidad por dos décadas consecutivas, hasta 1969.

Temporalmente dejó de salir por 15 años, pero se retomó en la década de 1980, aunque solo tuvo cinco números en esta segunda fase. Desde el 2000 volvió a publicarse, a cargo del Departamento de Investigaciones del Idaeh, y contiene trabajos científicos de antropología, arqueología, historia, arquitectura prehispánica y temas de restauración. Varios son inéditos y nos satisface haber ganada de nuevo la confianza de los investigadores para publicar sus estudios.

La revista ahora es anual, la más reciente en circulación es la del 2015, este año saldrá la del 2016 y recién cerramos la recepción de contenido para la edición de 2017. Ha salido durante la última década con el nombre Anuario de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural. Antropología e Historia de Guatemala.

El logotipo que utilizan es un elemento distintivo, ¿de dónde procede?

Ese es uno de los hallazgos del libro. Para unos es un sello, para otros un laberinto o unas grecas. Se creía que  la estilización de su diseño provenía de un objeto excavado en Kaminaljuyú en 1956 y luego dado al Museo Nacional de Arqueología para su custodia.

Solicité autorización en ese recinto para consultar la ficha de registro del objeto y pude rectificar su procedencia. El patrón del logotipo está tomado de las figuras geométricas de un colgante de cerámica que se usaba sobre el pecho, hallado en San Antonio Morazán, Quetzaltenango. Está fechado en el clásico maya y fue donado al Museo por Ricardo Castañeda Paganini en 1961, era parte de su colección privada.

¿Cuándo comenzaron a usarlo?

Fue a  finales de la década de 1960, pues se careció de un logo durante casi los primeros 20 años. En la revista del Idaeh de enero a junio de 1968 se usó por primera vez en la portada.

El próximo año hará medio siglo de este hecho. Antes, en la primera época, en la portada de la publicación era recurrente el uso de grecas, la similitud de trazos rectos del colgante debió ser motivo para adoptar el nuevo motivo durante la segunda era, cuando el doctor Luis Luján fue director de la institución. 

¿En qué proyectos se trabaja?

El apoyo de colaboradores externos para nuestras publicaciones es fundamental pues el equipo de investigadores lo conformamos solo dos personas, la licenciada Olga Xicará Méndez y yo.

Además de la revista anual se publicarán próximamente libros sobre el Popol Vuh, visto desde la cosmovisión de los guías espirituales mayas, así como Chixoy, voces bajo el agua y otro sobre el maíz. Estamos por enviar a imprenta la edición 2016 del anuario y de lleno con los textos de la edición correspondiente al 2017.

El Departamento de Investigaciones también imparte charlas sobre el patrimonio y atiende a los interesados en consultar nuestras publicaciones, de las cuales una buena parte está disponible en formato PDF.

El trabajo que se hace en el Instituto me apasiona, considero al Idaeh mi hogar. Al conocer la época de esplendor que tuvo todo lo que espero es que la institución continúe su labor y no sea estrangulada con decisiones políticas o administrativas erradas. Hallo satisfacción en la divulgación y preservación del patrimonio, eso me llena de orgullo.

Trayectoria

  • Patricia del Águila Flores se graduó en 1993 de arqueóloga con especializad en lítica, con una tesis sobre piedras de moler. En el 2012 obtuvo una maestría en Gestión Cultural.
  • Comenzó a laborar en el Idaeh en 1988, siendo estudiante, en Tikal, donde hizo el registro fotográfico de las piezas del Museo Sylvanus G. Morley, donde estuvo seis años.
  • Luego, en Tak'alik A'baj', trabajó dos años hasta 1996, como encargada de laboratorio de materiales arqueológicos, analizando piezas de cerámica y clasificándolas.
  • En 1997 fue nombrada subjefe del Departamento de Monumentos Prehispánicos y Coloniales. Posteriormente, directora interina del Museo Nacional de Arqueología y Etnología, plaza en la que fue confirmada y en la trabajó tres años.
  • Llegó después, del 2001 al 2006, al área de Coordinación de Museos donde comenzó su faceta de investigadora de diferentes sitios arqueológicos y de gestión de museos, en especial los departamentales.
  • En el 2007 fue designada jefe del Departamento de Investigaciones, cargo que continúa desempeñando.