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Prensa Libre

03/02/13 - 00:00 Revista D

Recorridos didácticos

Los principales visitantes de Chajbaoc son estudiantes de los ciclos básico y diversificado. Llegan al lugar para conocer acerca de la flora de la región. Menos frecuentes son los observadores de aves, que tratan de ubicar a algunas de las 146 especies que habitan en las 23 hectáreas de la finca, ubicada en Cobán, Alta Verapaz. También llegan turistas seducidos por los seis kilómetros de senderos —uno de ellos, interpretativo— que recorren una montaña y desde la cual hay una panorámica de la ciudad. El mirador está a unos mil 430 metros sobre el nivel del mar.

El sitio se encuentra a 10 minutos del parque central de Cobán, en el barrio La Libertad. La principal referencia es el Instituto Normal Mixto del Norte Emilio Rosales Ponce, 3a. avenida 6-23, zona 11. La prolongación de la calle que conduce a este centro educativo guía al visitante a la entrada de la reserva. Al pasar el instituto se dobla hacia la calle principal del barrio. Los contactos de la finca son, teléfono 7952-2843 y el correo electrónico maxanoack@gmail.com. Se ofrecen también recorridos guiados a otro tipo de grupos. La cantidad de personas determina la admisión.

Con los pies limpios

“En épocas pasadas, por acá atravesaban las personas que desde el norte del país visitaban Cobán. Era una ruta que se hacía a pie, razón por la cual muchos viajeros venían enlodados. Existió una fuente natural de agua donde se lavaban, para así entrar limpios a la ciudad. A ese punto se le conocía como Chajbaeq, el lugar donde se lavan los pies”, cuenta Max Noack, administrador de la reserva. Agrega que entre especies locales y migratorias, en la reserva se pueden identificar hasta 146 aves. “Es casi el 20 por ciento, ya que se estima que en el país habitan 735”, señala.

Chajbaoc se conoce también como Finca San Román. El nombre, en q’eqchi’, data de hace una década, cuando sus propietarios empezaron a habilitarlo como destino recreativo. No obstante, el proyecto se consolidó como pedagógico. En el, varios estudiantes han encontrado temas de investigación, tanto del diversificado como universitario. Laboran en el lugar tres biólogos, quienes han clasificado las especies de fauna y flora. Los ingresos sostienen el pago de los guías y el mantenimiento de los senderos. El Instituto Nacional de Bosques también aporta una cuota.

Además de recorridos, cuenta con un salón con pupitres que funciona como aula. También tiene un área que se alquila para reuniones religiosas o de capacitación. La finca no cuenta con servicios de restaurante u hospedaje, pero en atención a los observadores de aves se permite acampar en sitios seleccionados, ya que antes del alba y cerca del ocaso son los momentos idóneos para apreciar en su hábitat a las aves.

Sostener la reserva, dice Noack, es una manera de agradecer a la naturaleza todo lo que brinda. Su intención es que la intervención humana sea la mínima necesaria para que Chajbaoc sea un refugio para las aves y plantas nativas. Muchos de los alimentos vegetales que su familia consume son cultivados en el lugar. Y así como procura la comida a los suyos, lo hace con los pájaros, incluso hay un sector donde todo lo plantado es exclusivo para estos.

POR JOSé LUIS ESCOBAR / D VIAJES

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