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03/02/13 - 00:00 Revista D

“No busco el éxito”

Bradley Cooper pasó por la capital de España para promocionar su reciente cinta, Silver Linings Playbook, y hablamos con él.

¿Hacía falta en Hollywood una comedia romántica sobre el fracaso?

Todo depende de cómo definas el éxito. Si puedes ser feliz es que has alcanzado el éxito a tu manera. Yo fui educado para buscar serenidad, no busco el éxito tal y como se entiende hoy. Me enseñaron a estar bien rodeado, nunca me impusieron unos baremos monetarios o algún tipo de riqueza que fuera sustitutiva de la felicidad. Y es cierto que esta película da una buena patada al género de la comedia romántica tal y como la entienden en Hollywood, pero allí la han aceptado gracias a los Óscar. Cuatro actores nominados cubriendo todas las categorías, es algo que no había sucedido desde hace 31 años.

Pat, su personaje, sale de una institución psiquiátrica y al principio llama la atención por su excentricidad, pero acaba emocionando por su cercanía. ¿Cómo consiguió este giro en la película?

Me alegro que te haya parecido así. Yo solo puedo interpretar un personaje si me siento cercano a él, si es alguien a quien tenga cariño. Aprendí mucho sobre él y mucho sobre mí al interpretarlo. No puedo hablar de lo que supone ser bipolar, pero los que lo son han venido a mí y me han dado las gracias, porque es un retrato ajustado a la realidad y por fin se han visto representados en la pantalla. Eso es fantástico.

Un hombre con sangre italiana e irlandesa, que vive en Philadelphia... muchas coincidencias con su biografía.

Lo de la sangre italiana e irlandesa no estaba en el guión, lo puso David O. Russell —director de la película— cuando vio que Robert De Niro —quien interpreta a su padre en el filme— y yo teníamos eso en común, así que no nos costó esfuerzo interpretar esto. En mi casa, aunque tenía una relación más sana con mi padre que la que se ve en la cinta, también había manías un poco raras. Por ejemplo, teníamos los sofás cubiertos con plásticos para no dañarlos.

¿Cuáles eran las necesidades de ese chico de Philadelphia llamado Bradley Cooper?

Yo era un chico normal de la costa Este de Estados Unidos. Baloncesto, beisbol, futbol... ya sabes, con los otros chicos en el barrio. No había esquí ni camping. Una infancia de ciudad.

Pero luego la vida le dio sorpresas... ¿Cómo acabó haciendo kayak y escalando los Alpes en Perú?

Esa etapa fue muy interesante. Estaba estudiando el posgrado y encontré un trabajo como presentador de un programa de aventuras. Cada vez que tenía tiempo libre, en las vacaciones iba con ellos y me pagaban mucho dinero. Me permitió dejar de trabajar en el hotel como guardia de seguridad y fui a ver el mundo que no había visto hasta entonces. No crecí haciendo camping ni en tiendas de campaña. Así que vivir tres meses en el bosque para mí fue una experiencia increíble.

¿Ahora se siente que Hollywood lo ha cazado?

Todavía vivo en Philadelphia... y no voy a Los Ángeles tanto, lo cual es una pena, porque tengo una casa estupenda allí (se ríe). Pero, por supuesto, que ahora es un momento muy importante. Y también gracias a The Place Beyond the Pines, que rodé antes de Silver Linings Playbook. Es un cambio en los papeles que me ofrecen y que puedo hacer, y el hecho de que esta película haya salido bien es muy importante. La interpretación está siendo reconocida y espero que me facilite acceder a personajes complicados. Y ahora voy a estrenar con Jennifer Lawrence también Serena —dirigida por Susanne Bier—, que es una historia oscura, casi obsesiva, aunque no le pego a mi madre como en Silver Linings Playbook (bromea). También volveré a rodar con David O. Russell. Cuando las cosas funcionan, intentas repetir. Es por lo que Woody Allen siempre cuenta con los mismos actores, o David Fincher. Si algo funciona, ¿por qué interrumpirlo?

Pero The Hangover y sus secuelas también funcionan. ¿Las va a interrumpir?

Me encantan los dos tipos de cine, no los veo de manera separada. En mayo saldrá la tercera parte de The Hangover y, si crees que no se podía superar lo que ya ha pasado en las dos anteriores, tienes que ver esta. Es en Las Vegas, Los Ángeles y México, aunque no hablo nada de español, lo siento... Luego volveré a ponerme serio con David O. Russell y Cameron Crowe.

Se le va a ver en Broadway como el John Merrick de The Elephant Man. ¿Un desafío a su belleza?

Nunca lo he mirado así. Me gustó el personaje desde que vi siendo niño en la televisión la película de David Lynch. Me fascinó cómo la oscuridad en su vida no le impide la esperanza, el optimismo y la curiosidad y la gratitud. Me pareció muy emotivo. Todo lo que consiguió hasta que murió a los 26 años... quería aprender sobre su vida, y encontré que había una obra de Bernard Pomerance. Cuando la encontré, quise hacerla. Es por lo que lo vamos a hacer en Broadway el año que viene. Realmente es un personaje que llevo preparando desde los 12 años y ya lo interpreté durante cinco semanas el año pasado. Está dentro de mí.

Y lo que puede venir ahora, aunque el Óscar compitiendo con su actor favorito, Daniel Day-Lewis, parece difícil. Aun así, imagino que disfrutará la ceremonia...

Sí, Daniel Day-Lewis... pero sí, será maravillosa. Y mi madre está muy orgullosa, aunque creo que en realidad está más preocupada por el vestido que va a llevar.

POR MATEO SANCHO CARDIEL / D FARÁNDULA

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