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19/05/13 - 00:00 Revista D

La matemática puede ser divertida

Cuando se habla de Matemática, a muchos niños y jóvenes se les cruzan por la mente frases como ¡qué difícil! o ¡qué aburrido!Este pensamiento se ha convertido en una tragedia educativa nacional. Para muestra un botón: el 92.7 por ciento de los graduandos de diversificado evaluados en el 2012 la reprobaron.

Este pensamiento se ha convertido en una tragedia educativa nacional. Para muestra un botón: el 92.7 por ciento de los graduandos de diversificado evaluados en el 2012 la reprobaron.

De igual manera, los resultados de los exámenes para optar a plazas en el Magisterio Nacional fueron desalentadores. En el 2011, únicamente el 39.6 por ciento logró calificaciones entre satisfactorio y excelente, según dio a conocer la Dirección de Evaluación e Investigación del Ministerio de Educación (Digeduca). De acuerdo con Verónica Spross, de Empresarios por la Educación, estos resultados tienen una ponderación baja en los criterios para contratación de los maestros.

Hagámosla fácil

¿Qué se está haciendo mal y qué medidas se están tomando para revertir este problema? Claudia Lara Galo, especialista en matemática educativa y directora académica de Numbers, un centro de aprendizaje para la enseñanza de esta y la ciencia, explica los orígenes de este problema y propone soluciones.

Recientemente, Lara Galo presentó el primer diccionario matemático Significa2, fruto del trabajo de un equipo de 14 especialistas guatemaltecos que buscan facilitar la enseñanza de esta materia en el nivel primario.

El libro es una herramienta de consulta que contiene 270 conceptos en orden alfabético. En sus 200 páginas reúne ilustraciones apropiadas al contexto nacional, ejemplos y contraejemplos. “Está dirigido a maestros y estudiantes, por eso emplea un vocabulario sencillo y, a la vez, cubre el contenido mínimo del Currículum Nacional Base (CNB)”, indica Lara Galo.

Significa2 fue obra de un equipo de expertos dirigidos por Lara Galo durante dos años. Las ilustraciones son de María Inés Maegli.

“El proyecto surgió después de varios años de encontrar vacíos en la enseñanza universitaria. Luego me enfoqué en secundaria, hasta que finalmente descubrí que el problema inicia en la enseñanza primaria”, explica Lara Galo.

A lo largo de su experiencia la experta descubrió que una de las mayores deficiencias es que los maestros no cuentan con material contextualizado para el país, ni adecuado para los niños.

Más allá del material, los maestros —tanto en el sector público como privado— muestran deficiencias en el contenido de la materia, definiciones y conceptos, comenta Lara Galo. La causa es que a los maestros no les dan un conocimiento extra de matemática. “Dan clases de matemática porque les toca, no porque sea la materia que les gusta. De tal suerte que el docente es un todólogo”. Entonces deben enseñar, pero no conocen, ni les gusta, y muchas veces se sienten inseguros. No sucede lo mismo en secundaria, indica Lara Galo.

A escala nacional existen otros esfuerzos como el de Guatemática, que impulsa el Ministerio de Educación (Mineduc) desde hace varios años, con el apoyo del proyecto Jica de Japón. El libro de texto es ahora el oficial de esa materia en primaria. “Es un buen esfuerzo, pero no alcanza a cubrir ni el 50 por ciento del CNB”, sostiene la experta.

Otra iniciativa motivadora es Maestro 100 Puntos, de Empresarios por la Educación, que premia a los docentes que implementan métodos didácticos novedosos y en el cual han destacado las propuestas de Edwin Contreras, Darwin Moreno y Raúl Tziquiná, entre otros. “Mi método es integral y participativo, pues motivo a los niños con juegos como el Gallo 34, donde los menores encuentran 86 maneras de sumar 34”, cuenta Tziquiná.

Esta metodología innovadora de enseñanza ha convertido en facilitadores a los maestros y su método es replicado por otros.

De lo concreto a lo abstracto

Parte del problema, según Lara Galo, radica en la metodología y en la actitud de los maestros para enseñar matemática. “Así como hay docentes muy tradicionales, hay otros muy creativos e innovadores que se preparan y buscan ayudar al niño”, comenta.

La educadora propone un método sintetizado en cuatro pasos. El primero es partir de lo concreto y el contexto del niño. Por ejemplo, si se le enseñan cantidades de seis dígitos, que también haga relaciones. A los chicos les gusta saber el peso de los animales, distancias, astronomía. “Se les da una matemática paralela a la vida”, sugiere.

El segundo paso son ilustraciones. Se aconseja usar ejemplos de su entorno diario. El tercero es hablar en un lenguaje comprensible para el niño o niña. Y por último, usar el lenguaje matemático formal por las vías oral y escrita.

“Generalmente, los maestros empiezan por el paso número cuatro. Otra complicación se da cuando los estudiantes aprenden matemática en otro idioma que no sea el materno. “Se añade una dificultad más a la comprensión. No es imposible, pero la matemática es un lenguaje en sí mismo”, afirma Lara Galo.

Encaminados a corregir estas deficiencias, Numbers imparte diplomados de formación a docentes de primaria. También gestiona becas y patrocinios para motivar a los docentes que lleguen a los cursos, cuenta el director, Adolfo Yarhi.

Harán falta varios años, sino décadas, para que estos esfuerzos se vean reflejados en estudiantes con mejores resultados en la materia numérica.

Asiáticos lideran  pruebas

Las  últimas pruebas  Pisa (Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes), que miden las destrezas   en lenguaje, matemática y  área científica, colocaron a los estudiantes  de Shangái, China, a la cabeza de las tres pruebas. Le siguieron   Corea del Sur y  Singapur, que desplazaron esta vez a los finlandeses, quienes se posicionaron en el sexto puesto.

Según el diario El País, de España, esto se debe a la cuidadosa atención a los estudiantes  destacados y a la cantidad de horas extra que dedican   a la materia. 

El informe Los paradigmas de la educación matemática para el siglo XXI  indica que estos resultados no se deben tanto a factores culturales como al nivel de disciplina y concentración de los  asiáticos y al trabajo después de clase. “Estos métodos importados  exigen un seguimiento de un tutor dos días a la semana y que el niño dedique de 10 minutos a media hora cada día —incluidas las vacaciones— a ejercitarse.

Entre los latinoamericanos en matemática: Uruguay ocupa la mejor posición de la región, en el puesto 48 y Panamá, en la casilla  64, de un total de 65 países. 

Lara Galo comenta que estas pruebas son cuestionadas porque no respetan el contexto. “Muchos países no se someten a la prueba, pues consideran que no hay equidad en la construcción de esta”, afirma.

POR ANA LUCíA GONZáLEZ / D EDUCACIÓN

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