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Prensa Libre

12/11/12 - 00:00 Salud

Los jóvenes también deben cuidar el corazón

El número de infartos al corazón en jóvenes ha aumentado en los últimos años, la ventaja es que muchos de ellos, son prevenibles.

Un estilo de vida saludable, basado en alimentación, ejercicio y chequeos médicos constituyen las herramientas más efectivas para prevenir cualquir anomalía en el corazón.

El médico Juan Rivera, director de Cardiología Preventiva del hospital Mount Sinai, de Miami, conversó con Prensa Libre, al respecto.

¿Cómo está el panorama de los infartos en jóvenes?

Estamos viéndolos a edades más tempranas, debido a problemas de obesidad, diabetes y deposición de placa en las arterias del corazón. Los factores de riesgo, que antes empezaban a los 40 años, ahora comienzan a los 13. Esto surge porque no somos selectivos con lo que comemos, no hacemos ejercicio; son factores que se convierten en una bomba de tiempo que hace que un paciente joven pueda presentar un infarto.

Estudios señalan que el 65 por ciento de infartos los causa el consumo de tabaco.

Se sabe que fumar aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer de pulmón, páncreas o vejiga. Este es un vicio que nadie debería tener. Aunque es difícil dejarlo, no es imposible. Los médicos pueden sugerir terapias para dejar el mal hábito.

Y el estrés, ¿influye en la salud cardiovascular?

Es la enfermedad del siglo XXI. Se ha convertido en una epidemia. El estrés puede ocasionar que las placas en las arterias se rompan y provoque un infarto. También causa problemas gastrointestinales o ataques de pánico.

¿Cuál es la dieta ideal?

La buena alimentación empieza desde la niñez, ya que una persona con enfermedad coronaria a los 50 años ya no puede revertir su problema cambiando la dieta. Lo ideal es que desde la infancia se incluyan vegetales y frutas, porque tienen antioxidantes y fibras que ayudan al corazón, así como las carnes blancas, que poseen Omega 3.

¿Cómo debe ser el ejercicio físico?

Estudios han demostrado que entre más tiempo se pase sentado, mayor el riesgo de morir de un infarto. Es sencillo: hay que moverse y tratar de estar activos. Se recomienda dar 10 mil pasos al día, equivalente a cinco kilómetros diarios. Si practican un ejercicio como aeróbicos, elíptica o bicicleta, deberían hacerlo en 45 minutos.

¿Hay diferentes tipos de infarto?

Todos los infartos son los mismos: se dan por un bloqueo en una arteria del corazón, ya que un área de este músculo no recibe sangre ni oxígeno. Sin embargo, hay diferentes tipos de riesgo que predisponen a padecerlo, como la obesidad, historia familiar, uso de energéticos o sustancias como las drogas.

¿Cuáles son las señales de un posible infarto?

Varía en hombres y mujeres. En los varones es el típico dolor de pecho en el lado izquierdo, se siente opresión y dificultad para respirar. En mujeres, es atípico, tienen falta de energía, fatiga, dolor de espalda, y el dolor del pecho puede ser del lado derecho.

¿Hablamos ya de infartos en adolescentes?

Concretamente, no. Pero sí existe un aumento de obesidad infantil y diabetes tipo 2 en la niñez que hacen que una persona sea propensa a padecer un infarto. Por eso es fundamental que los padres enseñen una filosofía saludable a los hijos.

POR áXEL VICENTE /

Consejos

Los buenos hábitos y una alimentación equilibrada son la mejor forma de evitar infartos.

Es importante consumir carne roja solo una vez a la semana o, en el mejor de los casos, alimentarse de    pollo, pescado o pavo. Incluir verduras, frutas y alimentos integrales. Evitar la comida frita, porque aumenta los triglicéridos y el colesterol.

Hay que ejercitar el cuerpo al menos cuatro o cinco veces a la semana. Es necesario hidratarse y no exigir al organismo más de allá de su capacidad, para evitar sobresfuerzos, que pueden ser perjudiciales. 

Evitar el consumo de bebidas energéticas, ya que contienen cafeína y taurina que generan trastornos eléctricos en el ritmo cardiaco.

Reducir las porciones al momento de comer  e incluir meriendas entre cada tiempo de comida.  Es preciso digerir y masticar lentamente,  para que el cuerpo libere la hormona  leptina, que es la que da la sensación de

saciedad.

A partir de los 30 años se debe acudir al médico para medir el tamaño de las partículas de colesterol o la presión sanguínea —el rango ideal es de 120-80; cuando llega a 140-80   se habla de hipertensión arterial—.

Es importante distraer la mente con actividades como yoga, aeróbicos o paseos, para  eliminar la ansiedad y el estrés. Si no se puede controlar es preciso acudir al médico,  para que recete algún medicamento.

Evitar el uso de drogas o suplementos con esteroides  porque causan espasmos en la arteria y deposición de placa, que podría desencadenar un infarto.


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