|
La Virgen, San Juan y Magdalena
Por Anibal Chajón
Al igual que la imagen del Señor Sepultado,
las efigies de la Virgen, San Juan y María Magdalena son
del período hispánico, según Rodas son de la
más alta calidad artística. No obstante, tampoco se
conoce el autor de cada una de ellas ni su historia, a falta de
investigaciones profundas al respecto. No se sabe si la imagen de
la Virgen estaba originalmente en el templo de El Calvario de la
vieja capital o si era parte del conjunto religioso de la parroquia
de Nuestra Señora de los Remedios.
En cuanto a las imágenes de San Juan y María Magdalena,
según Rodas, son del siglo XVIII porque fueron realizadas
con profusión de lágrimas y con detalles de movimiento,
lo que las hace clasificables dentro del gusto barroco. Además,
son tallas de vestir, lo que se puso en boga en el mismo período.
Otro rasgo característico es el cabello rizado de San Juan,
que es tallado, mientras que la imagen de Magdalena utiliza una
cabellera de pelo natural. Es probable que ambas esculturas fuesen
intervenidas en el siglo XX. Sin importar los cambios sufridos,
ambas imágenes son de alta calidad artística.
El repertorio musical guatemalteco ha ofrecido sus dones a las sagradas
imágenes, puesto que la marcha oficial del Sepultado es Cruzados
de Cristo, obra de Manuel Ramírez, y Soledad, que José
Cruz dedicó a la Virgen.
|
 |