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Terremoto de 1976 causa migración masiva

Hace 40 años Prensa Libre dio a conocer la noticia sobre la masiva migración de habitantes del interior del país luego del terremoto del 4 de febrero de 1976.

4/4/1976 Portada sobre la migración interna a la ciudad capital ( Foto: Hemeroteca PL)

4/4/1976 Portada sobre la migración interna a la ciudad capital ( Foto: Hemeroteca PL)

La inmigración interna que se produjo en la capital fue el factor para levantar un censo poblacional encomendado al Departamento de Estudios y Análisis de la Dirección General de Estadística la que, al culminar el estudio, dio la alarmante cifra de 50 mil personas que habrían llegado a la capital.

El 4 de mayo de 1976 el gobierno del presidente Kjell Eugenio Laugerud García, preocupado por el abandono de la mano de obra en el campo y el aumento de población en las áreas marginales de la capital, ordenó que se realizaran varios estudios a efecto de encontrar los correctivos al problema.

En aquella ocasión el gobierno consideró que luego del terremoto comenzó a llegar gente de la provincia a la ciudad, con necesidades impuestas por la catástrofe, pues al quedarse sin hogar en sus lugares de origen buscaron la ciudad para radicarse.

La Dirección General de Estadística informó que la migración del campo a la ciudad era un problema permanente y común con los otros países en desarrollo, pero que con los sismos del 4 de febrero, la situación varió notablemente en el país al producirse un flujo migratorio masivo e inesperado que venía a agravar más la situación en la ciudad.

Las encuesta se estaba realizando para determinar con datos objetivos en forma cuantitativa y cualitativa, cuál era la verdadera situación con respecto al incremento de la población que llegaba en gran cantidad a la capital guatemalteca.

En ese entonces había inquietud en el gobierno por esa situación, pues los nuevos asentamientos creados en la periferia de la ciudad por los habitantes del interior, sin un techo ni dinero, invadieron cualquier terreno particular o área verde.

A los invasores se les advirtió de que no tenían garantía legal al ocupar terrenos particulares en algunos casos y sin ordenamiento urbano. Así mismo se indicó que ya habían unas diez colonias creadas por el gobierno por la emergencia, y que estas también no contaban con los servicios básicos correspondientes.

El informe también detalló que el resurgimiento de mayor número de habitantes en tan poco tiempo iba a representar un verdadero problema en el servicio del transporte urbano, agua y luz eléctrica en la capital.

Exposición de vivienda

Ese mismo día que se dio a conocer el informe sobre el problema de la inmigración y la falta de vivienda para mucha gente que había perdido todo durante el terremoto, en las instalaciones del parque Centroamérica (Parque de la Industria), se inauguraba una feria que aliviaría el problema de la vivienda por el terremoto. En la actividad estuvieron presentes Alberto Bianchi, gerente del Comité Permanente de Exposiciones (Coperex); Carlos Vásquez, gerente de la feria Internacional del Pacífico (Lima Perú); el viceministro de Comunicaciones, Jaime Cáceres Knox; y Mario Castillo Sinibaldi, de Coperex.

La exposición estaba representada por varias firmas de la construcción de países amigos quienes ofrecieron diferentes tipos de vivienda para la solucionar del problema de falta de vivienda para los guatemaltecos que tenían bajos ingresos y que perdieron su casa a causa del terremoto.

El evento tenía carácter de ayuda y de desarrollo y estaría hasta diciembre de ese año de ese año. Debido a lo específico de la exposición se asignaron áreas especiales en el parque para la construcción de las muestras de las casas y como serían las especificaciones para su fabricación, pues estas deberían ser antisísmicas .

Empieza plan de albergues

El presidente Laugerud García le ordenó al Comité Nacional de Reconstrucción (CNR) y al Banco Nacional de la Vivienda (Banvi) en mayo de 1976 que iniciaran de inmediato los trabajos de galerización en áreas designadas, con el propósito de albergar en esos lugares a las personas que habían perdido su viviendas o que simplemente se habían trasladado a la capital a causa del terremoto.

En el mes de mayo el Banvi trabajaba en la construcción de varios albergues temporales en los campos del Roosevelt, zona 11; Colonia Bethania, zona 7, y la finca San Julián, en Jocotales, zona 6, y la zona 18.

Las viviendas temporales fueron construidas de madera, canaleta y con servicios esenciales tales como letrinas, pila y luz.

Estas serían dadas en arrendamiento a las gentes afectadas que estaban en condiciones de pagar un alquiler módico, ya que existía el propósito de no dar nada a título gratuito, para que los damnificados cuidaran sus habitaciones y asumieran la responsabilidad de que debían colaborar para lograr la reconstrucción nacional como resultado del esfuerzo conjunto de todos los guatemaltecos.

Tractores, camiones de volteo así como otra maquinaria trabajaban en los campos del Roosevelt y en la Bethania, mientras otra parte del personal se dedico a levantar las galeras.

En la finca San Julián fueron talados algunos árboles y se chapeó el terreno para dejarlo limpio.

En 1984

Un estudio interinstitucional ejecutado por la Secretaría General de Planificación (Segeplan) estableció que en ese año ya existían 103 asentamientos ubicados en Chinautla, Villa Nueva, y Mixco y en la capital. Esto hizo más grave el problema de la inmigración, ya que los habitantes de los departamentos del Occidente eran los que más emigraron a la capital.

27 de julio de 1986

Según las estadísticas la migración del campo a la ciudad fue un fenómeno altamente sensible. Además, se rumoraba que el gobierno estudiaba la posibilidad de la construcción de viviendas populares y el otorgamiento de unidades básicas o tan solo la concesión de terrenos.

Sin embargo había un hecho que merecía destacarse: la ciudad ejercía una atracción fascinante sobre los habitantes del interior del país y esto era un hecho que sobrepasaba las presiones a las cuales se veían sometidos los recién llegados.

Continúa migración

Segeplan realizó varios estudios en los cuales estimó que la cantidad de asentamientos había crecido a 232 y que ya se sobrepasaban los 702,000 habitantes. El fenómeno se debía a que continuaba la inmigración de pobladores del interior del país que buscaban una mejor oportunidad de vida en la capital.

Prensa Libre en 2013 dio a conocer sobre la existencia de por lo menos 295 asentamientos los cuales formaban un cinturón de pobreza al rededor de los sectores urbanos del departamento de Guatemala. Por tener poco control municipal y policial, algunos eran utilizados por la delincuencia como guaridas.

Realidad latente

El 1 de octubre de 2015 un alud sepultó la colonia El Cambray 2 en Santa Catarina Pinula matando a unas 300 personas y dejando sin hogar a muchas más. Previamente se había dicho de que el sector donde se encontraba asentada la colonia era de alto riesgo, sin embargo las autoridades municipales hicieron caso omiso. Por el caso se encuentra en proceso el alcalde de Santa Catarina Pinula, Victor Alvarizaes.

El caso más reciente y que ha llamado la atención es el del asentamiento Jesús de la Buena Esperanza, donde se encuentran unas 500 viviendas bajo el Puente Belice en la zona 6. Los vecinos de dicho lugar demandan ayuda ya que sus viviendas se encuentran en riesgo de colapsar.

Más de 100 casas presentan grietas que ponen en peligro a sus moradores. Antes de que ocurra una desgracia la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, Conred, recomendó a los habitantes que dejaran sus viviendas y se refugiaran en albergues. Sin embargo, se resisten a dejar lo que han construido con mucho esfuerzo. A este caso se suman muchos más de asentamientos que corren el mismo peligro, situación que se agrava durante la época de lluvia.

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