Por EDDY RECINOS
Guatemala

GUATEMALA - Ser madre y atleta es uno de los sacrificios más grandes en el deporte de alto nivel. El esfuerzo de todo un día de entrenamiento se recompensa con llegar a casa y observar la sonrisa inocente de los pequeños, tal y como lo viven a diario Mayra Herrera y Mirna Ortiz, seleccionadas de marcha, quienes se preparan para el Mundial de Atletismo, en agosto próximo.

La emoción aflora, ambas son madres y saben que cada día sus sacrificios son dedicados a sus hijos. Mayra es la mamá de JoséÁngel, de 2 años; y Mirna, de Joshua, 7, y Ronin, 5.

Gran ejemplo

Este será el primer año para Mayra Herrera, quien podrá celebrar junto a su pequeño hijo el Día de la Madre.

“Es muy difícil para mí. Cuando no estamos, pienso en mi hijo. Aún no nos vamos de viaje, pero cuando eso sucede es complicado no solo por el Día de la Madre, sino todos los días del año”, expresó Herrera.

“Es muy difícil dejar a los hijos, pero uno lo hace por el verdadero amor que se le tiene al país”, agregó.

Herrera tuvo participación en los Juegos Olímpicos de Londres en el 2012 y terminó en el puesto 46.

“Siempre digo que mi mayor triunfo es el haber sido madre y todo lo que hago es por mi bebé”, aseguró.

“Mi hijo tenía seis meses cuando volví a entrenarme en la marcha. Para mí, esto es un sacrificio que vale la pena. Es muy importante que mi hijo vea un gran ejemplo en mí. Creo que todas la madres de Guatemala deberían luchar para ser ejemplo para sus hijos y así tener una mejor sociedad”, agregó Herrera.

Dos razones

Mirna Ortiz convivirá hoy con sus dos hijos, después de la sesión de preparación con la Selección Nacional, aunque desde ayer participó de un evento que se llevó a cabo en el colegio de Joshua, su hijo mayor.

“Es un día normal para mí. Desde hace tres años los entrenamientos están a la orden del día, aunque mañana —hoy— tendremos una jornada con menos carga de trabajo”, resaltó Ortiz.

“Ser madre es un gran compromiso, porque hay que guiar a los hijos durante su crecimiento por un buen camino”, señaló la atleta sobre la labor que tiene en casa.

Las competencias en las que toma parte la marchista son dedicadas a sus dos pequeños, que muchas veces disfrutan de sus triunfos desde la casa.

“Ellos han sido mi motivación y mi inspiración para seguir adelante. Desde que volví a la marcha, hace ya tres años, los dos se han convertido en mi razón de estar en la marcha”, expuso la corredora.