Vaticano aún no acepta designación de embajador francés gay

Tres meses después de haber nombrado a un conocido diplomático gay como embajador ante el Vaticano, París sigue esperando el beneplácito de las autoridades religiosas.

Por Vaticano/AFP

Laurent Stefanini, embajador de Francia ante el Vaticano. (Foto Prensa Libre: bilerico.com).
Laurent Stefanini, embajador de Francia ante el Vaticano. (Foto Prensa Libre: bilerico.com).

Algunos activistas ven el silencio del Vaticano como una prueba sobre el calado de la reforma que el papa Francisco trata de llevar a cabo en la Iglesia Católica tras casi tres años de papado.

El Vaticano suele en tardar en torno a un mes en conceder el visto bueno una vez que se comunica la designación de un embajador, y no suele informar si la respuesta es negativa.

París parece determinado a mantener el nombramiento de Laurent Stefanini, un católico practicante de 55 años que la cancillería francesa describe como uno “de nuestros mejores diplomáticos”.

Inquietante silencio

Fuentes cercanas al presidente Francois Hollande aseguran que la designación fue un “deseo del presidente” y del consejo de ministros.

El consejo de ministros francés aprobó la designación de Stefanini el 5 de enero.

“Un retraso de tres meses como es el caso no es normal”, aseguró a la AFP una fuente bien informada en Roma.

En caso de negativa, el Vaticano “no responde, no da explicaciones y es el país concernido el que debe interpretar esta falta de respuesta”, comentó.

Otro caso similar

En 2007, Francia propuso también a un diplomático abiertamente gay Jean-Loup Kuhn-Delforge para embajador en en el Vaticano.

París nunca recibió una respuesta y al final tuvo que proponer otro nombre.

Pero a diferencia de Kuhn-Delf orge, Stefanini está soltero y es muy discreto sobre su vida personal.

El diario italiano Il Messagero lo describe como “católico practicante, muy cultivado y de discreción absoluta”.

Desde 2001 a 2005, fue el número dos en la embajada francesa ante el Vaticano.

La posición del papa argentino en asuntos como los curas pedófilos y su apertura en temas como la homosexualidad y el divorcio le han granjeado una popularidad generalizada pero la demora del Vaticano en conceder el beneplácito a Stefanini hace pensar que existen muchas resistencias dentro de la casa de Pedro.

“Los homosexuales son rechazados en el Vaticano pese a sus méritos e indiscutibles cualidades” , dice Flavio Romani, que dirige el grupo italiano de defensa de los derechos de los gays Arcigay.