Opinión

EDITORIAL

Victoria ciudadana contra la corrupción

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Lo ocurrido ayer en la Plaza de la Constitución y en diversas cabeceras departamentales constituye una indudable victoria en la lucha contra la corrupción. La vicepresidenta Roxana Baldetti fue el centro de la unánime crítica ciudadana, en manifestaciones públicas realizadas sin que ocurriera ningún incidente, ninguna acción violenta o indebida, lo cual significó una demostración de madurez popular indudable.

Hubo un par de acciones causantes de crítica adicional al Gobierno, entre ellas la colocación de fotógrafos escondidos en la parte superior del Palacio Nacional de la Cultura para fotografiar a los asistentes, lo que solo podía hacerse en planos generales. La presencia de los ciudadanos fue espontánea. La presencia a la hora señalada en las redes sociales y otros medios de comunicación demostró que los ciudadanos solo querían demostrar su repudio, en paz.

La otra acción absurda fue una llamada hecha a nombre del presidente Pérez Molina para que Guatevisión descontinuara su transmisión en directo. En cuanto al interés despertado por la cobertura a esa manifestación, ese canal recibió 103 mil mensajes. De las transmisiones de Prensa Libre, 300 mil personas vieron la noticia en Facebook; dos mil estuvieron conectadas por minuto a lo largo del día. En general, con redes y Prensalibre.com, alcanzó un millón de lectores en cuatro horas.

Es justo señalar esto, junto con una referencia a la juventud de la mayoría de manifestantes, porque es válido hablar de una fiesta cívica, a tal punto que personas voluntarias se dedicaron a recoger la basura, en vista de la notoria y esperada ausencia de los servicios municipales de limpieza. La señal de los teléfonos inteligentes quedó bloqueada por la enorme cantidad de mensajes y fotografías enviadas por los asistentes, lo que también constituyó una acción sin precedentes que obligó a las empresas telefónicas a aclarar que no habían bloqueado las señales, como se rumoreó de inmediato.

De las consecuencias políticas emanadas de esta manifestación pacífica, se puede y se debe hablar a partir de mañana, cuando se conozcan los comentarios y reacciones del Gobierno y de los analistas. Este comentario quiere señalar la enorme muestra de madurez del pueblo guatemalteco, que evidentemente llegó al nivel más alto de tolerancia casi cómplice que ha mantenido por demasiados años. Es un hecho que había sido temido por muchos de quienes se han aprovechado de los puestos para enriquecerse y exhibir sin pudor alguno las muestras de la corrupción.

La principal diferencia es el rechazo popular a toda forma de corrupción. Es una lección clara para todos aquellos con aspiraciones a participar en política. Cualquier interpretación que no sea la de ver el hartazgo generalizado, es una muestra de estulticia política. La interpretación de todo esto para la vida política de la vicepresidenta debe ser presentada de inmediato, y será el tema principal de la política del país. Hoy, es el pueblo el que merece felicitación por la forma cómo actuó, haciendo uso, sin abusar, de la libertad que posee y usa tan poco.